massobreloslunes: Ojalá

domingo, 20 de mayo de 2007

Ojalá

Cuando la Asociación de Víctimas del Ruido reunió a varios miles de socios en un periodo preocupantemente corto de tiempo, el alcalde decidió (por supuesto, en periodo electoral) decretar un año de tregua urbanística. Durante doce meses se pararían todas las obras de la ciudad. Las fianzas del último escándalo de corrupción en la construcción servirían para pagar un sueldo compensatorio a todos los empleados del sector, desde los arquitectos hasta el último peón de obra.
Después de un año de silencio sedante y puro, de aire quieto y libre de polvo, de paisajes calmos e inalterados, se decidió, por votación popular, que no era necesario retomar las obras. Todo estaba perfectamente bien así.

2 comentarios: