massobreloslunes: Concursos (II)

martes, 17 de junio de 2008

Concursos (II)

Ya conté una vez aquí mi ambivalente relación con los concursos literarios. También dije que me había presentado al V Certamen de Relato Universitario, convocado por una gente cuyo nombre no voy a decir para no hacerles publicidad, y que no tenía ningún tipo de esperanza de ganarlo. Obviamente, eso es mentira. Creo que uno siempre tiene esperanza: de ganar concursos, de ganar la lotería o de que Brad Pitt te escriba un mail diciendo que ha visto tus fotos en Flickr y cree haberse enamorado perdidamente de ti. El caso, que me pierdo, es que he pasado todo mayo pensando a ratos en el concurso y en lo que haría con los 6000 euros si ganaba. Comprarme un piano electrónico. Irme a Estados Unidos a asediar la casa de Paul Auster. Montar un fiestón con champán y exquisiteces e invitar a todo el que se dejara.

Como os podéis imaginar, no he ganado. De lo contrario, este post tendría exclamaciones, letras de colores, fotos de mí desnuda y demás expresiones de alegría. Ayer, por fin, encontré por Internet el relato ganador y me apresuré a leerlo. Estaba mentalizada. No tengas prejuicios, Marina, me decía; acéptalo con deportividad: este tío escribe mejor que tú y ya está.

Cuál no sería mi sorpresa al darme cuenta de que el relato es malo. Tiene su gracia al principio, sí, la movida de los acertijos, las alusiones literarias... el estilo es un poco como de alguien que ha leído aproximadamente tres libros en su vida, pero más o menos se puede obviar. Pero llega ese final absurdo, esos personajes planos como papeles de fumar, esos diálogos sacados de la interiorización de todas las malas películas y series que hemos visto en nuestra vida.

No quiero parecer resentida. Mi relato es mejor, pero es que eso tampoco tiene mucho mérito. Lo que me pasa es que me siento frustrada. ¿Qué cojones se ha premiado ahí? ¿El estilo? ¿La supuesta originalidad? ¿El bagaje literario del autor? Me pueden decir misa, pero eso NO es buena literatura. No lo es, y ya está. He leído mucho, y a mí no me la coláis, señores del jurado. Es un relato curioso, con truquito, que se deja leer, pero NO es bueno. Y perdonadme por insistir, pero es que me siento como el niño que dice que el emperador está desnudo.

Un concurso de este tipo debería, en mi opinión, impulsar una literatura relativamente seria (no seria en el contenido, que el humor es una cosa muy seria, sino en el oficio), cuidada, innovadora. Un cuento no es una novela corta: forma parte de un género con sus características, sus reglas y su propia trayectoria en la literatura. Premiar una obra como ésta me parece faltarle al respeto al relato corto como manera de contar: a su historia, a sus límites y a sus posibilidades. Me parece quedarse en lo fácil.

Lamento lloriquear aquí porque no me han dado el premio a mí. A mi favor diré que hace poco quedé finalista en otro concurso y me gustó más el relato ganador que el mío (que tampoco era muy allá). J. lo calificó como "cortazarino tonto", pero creo que lo hacía por animarme, y la verdad es que estaba bien escrito y emanaba una sinceridad y una calidez que no son, ni de lejos, fáciles de conseguir. Pero esto concretamente me parece una estafa.

Aish, perdonadme, necesitaba desahogarme. Éste es mi duelo por los 6000 euros; es más, es incluso mi duelo por no haber quedado siquiera de los 10 finalistas y salir en el libro.

Pero resistiré cual aldea gala. Voy a seguir escribiendo como me gusta hacerlo. No voy a caer en la trampa de los relatos "concursables" o "no concursables", como les llama K. Y si acabo publicando muerta y/o con una oreja de menos, ya disfrutarán mis herederos las ganancias, exhibiendo mis libros con una foto en la solapa de mi perfil no desorejado.

7 comentarios:

  1. Generalmente en los concursos suele pasar que gana el que menos mérito tiene, sea en literatura, en música, en arte, etc.
    En ocasiones hay honrosas excepciones, pero es verdad que muchas veces el jurado quiere ir tan de cool y de alternativos que caen en un esnobismo que da pampurrias...
    Espero que al menos, te hayas quedado a gustito...
    Salud/OS!

    ResponderEliminar
  2. Querida Marina: sé que escribes bien (lo sabemos todos los que te leemos aquí) y, aunque no he leído el relato que has presentado, estoy seguro de que es bueno. Y, por lo que cuentas del relato ganador, el tuyo es mejor. No lo dudo. Estoy de acuerdo con el_vaina: el jurado no siempre decide por la calidad...

    Ánimo, siento que no hayas ganado esos 6.000 euros, bonita cantidad, y a por el siguiente.

    Te contaré algo: yo presenté una obra una vez a un concurso en mi tierra. No gané, claro, y casi un año más tarde fui a recoger los dos ejemplares presentados. Estaban intactos. De 270 páginas, más o menos, creo que NADIE leyó ni una sola línea. Encuadernados como estaban se habría notado. Yo creo que ni los abrieron. No gané, pero me queda la satisfacción de que tampoco perdí: ni me leyeron. Ellos sí se lo perdieron.

    En fin, ánimo y a por el próximo de 6.000. Ganarás.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Que dices que lo mandaste a eurovisión?

    En cualquier caso es una pena que no ganases... por lo de las fotos, digo :P

    ResponderEliminar
  4. Pues es una lástima no haber leído los dos relatos para poder desproticar contigo, pero independientemente del resultado de ese concurso, me alegro de que no te haya decaido el ánimo y pienses seguir escribiendo igual.

    No siempre el que premia tiene buen criterio.

    ResponderEliminar
  5. ¡¡Los concursos!!
    No sé qué decir... la verdad es que depende de tantas variables. Para empezar, si hay un jurado, el problema es que todos tienen que ponerse de acuerdo sobre cuál es el "ganador" y eso, la verdad (de la buena) no es tan sencillo.
    Como organizador, uno intenta establecer una serie de "líneas maestras de guía" para el jurado, pero ¡ay! resulta que son 3 ó 5 ó 7 personas con criterios muy diferentes. Por ello, suele "ganar" el consenso, es decir, no el "tal vez mejor relato" sino el que "más o menos les ha gustado a todos"... y más o menos es así.
    Cuando tienes unos 500 relatos para leer, empiezas descartando directamente los que están mal escritos (la forma) y entre los que no tiene faltas de ortografía y están decentemente puntuados, ya va uno seleccionando los más "mejores". Lo que significa que un jurado puede leerse hasta 5 veces un mismo relato, contrastándolo con los que van siendo "finalistas", según las "rondas" que sean necesarias para ir acotando el número de seleccionados.
    En fin.
    ¿Por qué cuento todo este rollo? Por que si a alguien (sinceramente) se le ocurre una forma, un sistema, un método de elección mejor, le ruego (sinceramente!!!) que lo comparta.
    ¿Sólo por eso lo cuento? No, no, querida, sobre todo para que veas cómo funciona el "asunto" y te centres en escribir. Cuando estés segura de que quieres ofrecer tus letras al "mundo", avísame. Mejor dicho, deberías ir ya preparando una colección de relatos (¿tal vez 10?), que en breve estará todo listo para empezar a publicar ;)

    ResponderEliminar
  6. Querida Oruga: Es tan agradable que siga ud. leyéndome...

    Estoy totalmente de acuerdo en lo de la diversidad de criterios y demás. De hecho, el otro día, cuando fui con J. a la entrega de premios del otro concurso, recuerdo haber pensado: "vaya idiotez: ordenar relatos en función de que les gusten más o menos a estos cinco (el jurado estaba allí) y luego premiarlos". Sin embargo, ya te digo que el ganador me gustó. Probablemente fuera el mejor de los diez finalistas (el tercero, por ejemplo, era una birria).

    Lo que me ha pasado con este concurso es que sencillamente no puedo creerme que de todos los relatos que se enviaron, el ganador le parezca el mejor a cualquier persona medio leída y medio escrita. Lee el relato si tienes un rato y verás a lo que me refiero.

    [Aquí hago un inciso para decir que en el enlace que he incluido se puede leer el relato en PDF, por si a alguien le interesa. El mío de momento no lo voy a publicar, que lo quiero enviar a algún otro lado por si hay más suerte]

    Pero vamos que, como dices, lo que hay que hacer es concentrarse en escribir. Yo quiero tener lista una colección para finales de verano. Ya te avisaré, aunque no sé con qué fines (sus proyectos, señora Oruga, son siempre tan fascinantes).

    Abrazos para ud. y el seño O. Se les quiere siempre.

    ResponderEliminar