massobreloslunes: julio 2009

jueves, 23 de julio de 2009

Brand new blog

Queridos lectores:

Me he abierto un blog de desahogo para escribir chorradas y burradas. Pensaba llamarlo así, CHORRADAS Y BURRADAS, pero me he decidido por algo menos sonoro.

He limitado el acceso, así que si os apetece leerlo, por favor, escribidme un mail y os agrego a la lista de seguidores. Por razones de seguridad, de momento sólo voy a admitir a personas con blog propio, más que nada para saber que no son conocidos que quieren cotillear. La gracia está en desahogarme con desconocidos; si no, apaga y vámonos.

Si no tienes blog, quieres leerme y se te ocurre alguna buena manera de demostrarme que no eres mi madre o mi ex, adelante. Estoy abierta a sugerencias.

Mi mail es massobreloslunesspamnogracias@gmail.com Por supuesto, tenéis que quitarle el spamnogracias (ay, que hay que explicároslo todo).

Un beso y nos vemos allí.

sábado, 18 de julio de 2009

Mnemotecnia

Me estoy leyendo "Desarrolla una mente prodigiosa", de Ramón Campayo, el campeón mundial de memorización. Enseña técnicas de estudio, lectura rápida y asociaciones inverosímiles para memorizar los datos puros (números, nombres, etc). Así, por ejemplo, si yo quiero aprenderme que los antecesores de la noción de esquema en la psicología cognitiva son Head, Piaget, Neisser, Battler, Ingram y Kendall, me imagino a un pez sin escamas (Piaget, esquemas) y sin cabeza (Head) bailando ballet (Battler) con Nessie (Neisser) en IKEA (Ingram y Kendall). Pues mira qué bien.

Entonces me acuerdo de mi italiano al amanecer de hace casi un año, sentado en medio del bosque con las piernas cruzadas, señalándose los ojazos negros y diciendo "gli occhi", y luego los labios gruesos, "le labbra", y los huesos anchos de los hombros bajo la piel morena "la spalla", y pasándose la mano frente a la cara golfa y sonriente, "il viso".

Qué asociaciones inverosímiles ni qué niño muerto. Eso es mnemotecnia y lo demás son tonterías.

martes, 14 de julio de 2009

Aviso: típico post noactualizoporque.

No actualizo porque no sé muy bien qué escribir. Todo me parece demasiado íntimo, o demasiado estúpido, o demasiado pretencioso, o demasiado superficial. Me da la sensación de que o escribo cuentos (algo que ahora mismo no puedo hacer porque mi cerebro está a tope) o lo que escriba va a ser una chorrada. He empezado a autoexigirme. Malo, malo.

No actualizo porque estoy en modo enfadado últimamente. Me recuerda a la tira de Mafalda en que Miguelito dice que se encuentra pedante y Mafalda (creo) le pregunta algo como "¿y qué se supone que tedremos que aguantarte ahora?". Así que llevo un par de semanas muy enfadada y no sé muy bien con quién ni por qué. Tampoco sé qué es lo que vais a tener que aguantarme.

No actualizo porque estoy harta de que me lea gente conocida. No os ofendáis los conocidos. Ya he dicho que estoy enfadada. Siempre he sido partidaria de que me lea todo el mundo, hasta mi madre, porque creo que hay que abrirse a los demás por doloroso que eso pueda resultar. Pero enlazando con lo que he dicho del enfado, últimamente no tengo ganas de abrirme a nadie. Y he empezado a autocensurarme. Todavía más malo (peor, lo sé, se dice peor).

No sé si mudarme, privatizar el blog, borrar los comentarios o hacerme mechas, que decía el anuncio aquel tan guay de la sopa. Decidme qué opináis vosotros, si es que estáis ahí.

Besitos.

viernes, 3 de julio de 2009

El suceso anteriormente conocido como mi vida

Yo tenía una vida. Ahora tengo un examen a finales de enero. No os creáis que eso es malo, porque yo soy bastante monocanal: prefiero tener una sola cosa de la que ocuparme. Mi vida no es exactamente apasionante, pero estoy muy tranquilita.

Afortunadamente, el duendecillo que me lavaba la ropa y me hacía la comida cuando estaba en bachillerato ha decidido volver. Creo que le gusta más Málaga que Granada. Dejo la ropa en el cesto de la ropa sucia y el duendecillo no sólo la lava, sino que LA PLANCHA. Se me había olvidado la experiencia de llevar toda la ropa planchada; toda, hasta las bragas. Mi duendecillo hace que opositar resulte mucho más fácil.

Os dije que no tendría nada interesante que contar cuando me pusiera a estudiar y es cierto. Incluso mi intensa vida interior es monotemática. Se me ocurren cosas como el guión de una película que es como "Slumdog Millionaire" sólo que basada en mí y en el examen del PIR. Hago un examen perfecto (250 aciertos) y los del Ministerio de Sanidad me llevan a comisaría y me preguntan que cómo me las he apañado para acertarlas todas. Que a quién he sobornado. Yo les digo que sabía las preguntas, y que cada una de ellas se relaciona mágicamente con mi vida estudiantil y/o amorosa. Pero ese tipo de cosas sólo tienen gracia para mí y para mis amigos PIR.

Porque he hecho dos amigos PIR en la biblioteca. Uno de ellos es muy majo pero un poco raro. Como le dije que llevo un expediente más o menos bueno, me hace bullying porque el suyo es muy bajo. Se me sienta enfrente y cada rato me da con los nudillos en la mesa y me dice "sshhht, ¡no estudies más!". Me pega unos sustos de muerte. He intentado explicarle que si salen 130 plazas, puede hacerle bullying a los otros 128 y apoyarme a mí, que soy su compi de biblioteca y ni siquiera me quiero quedar en Málaga.

La otra amiga PIR creo que sólo quiere fotocopiarse mis apuntes, pero bueno.

También he hecho amores platónicos de biblioteca, como sabía que me ocurriría en cuanto pasara allí más de una semana. Los de calle Ollerías son todos feos o pijos. Estudian para oposiciones de funcionario aburrido o de Derecho y no parecen tener mucho carisma. En la biblioteca rara del barrio raro, que por cierto me han dicho que se llama Huelin, he descubierto una nueva especie de opositor bibliotequil: el Opositor a Bombero. El que más y el que menos es alto (piden estatura mínima), tiene sus musculitos (para las pruebas físicas), no lleva gafas (necesitan una vista perfecta) y está moreno (a mí es que el moreno me ha molado de siempre). Aunque en general no sean mi tipo, ayer se me sentó uno al lado que me tenía desconcentrada. No parecía Einstein, pero nos habrían salido unos hijos preciosos. Utilicé mi famosa estrategia de "voy a poner pose y a parecer interesante". Seducir a un opositor a bombero calorro en una biblioteca: no es fácil.

Por lo demás, no hay mucho que contar. Voy a intentar vivir aventuras maravillosas este fin de semana a ver si así animo un poco el cotarro.