massobreloslunes: El mal articular

sábado, 7 de agosto de 2010

El mal articular

¿Os acordáis de que estaba yendo a correr?

Me gustaba.

Veía maromos.

Había leído el libro sobre correr de Murakami y le estaba encontrando un sentido cuasiespiritual a la cosa.

Ahora resulta que después de dos meses (dos) corriendo veinte minutos (¡veinte!) tres veces por semana (¡¡tres!!) me duele la rodilla izquierda. Ya escribí hace unos días que es uno de los problemas de mi vida junto con la barrita arreglatodo. Pues fui al médico de cabecera, me tumbó en la camilla, me flexionó la pierna de una forma rara y aquello crujió como el infierno y me causó gran dolor.

Resulta que no es un crujido normal y que voy camino del traumatólogo. Nosequé del menisco. Fabuloso. Tengo veinticinco años, estoy en la franja inferior del IMC normal y tengo rodillas de anciana.

Pero si creéis que me voy a dejar vencer por el desaliento, estáis muy equivocados. Yo voy a hacer deporte, voy a hacer deporte y voy a hacer deporte. No me gusta, no es lo mío, pero creo que mi envoltorio físico es de una calidad tan regulera que si no hago algo empezaré a precipitarme sin freno por los acantilados de la decrepitud. Obesidad, osteoporosis, varices, ¡¡¡celulitis!!! Vade retro, vive Dios.

Y después de buscar entre los deportes y eliminar todos los que requieren coordinación, unas rodillas resistentes o sentido de pelota, sólo me ha quedado uno.

Chicos y chicas: voy a empezar a nadar.

Nadar me aberra. Tengo muchos traumas con la natación. De pequeña me apuntaron al Club Mediterráneo y tenía un entrenador medio nazi que me odiaba porque estaba en un nivel inferior al que me correspondía por edad. Ni siquiera se sabía mi nombre. Me llamaba Diana y me chillaba desde el borde: "¡¡¡Dianaaaa!!! ¡¡¡Respiraa!!!"

Sin embargo, parece que no me queda otra opción. Y paso de Pilates y chorradas de ésas. Yo quiero hacer deporte. Despacio y poco, pero deporte. Así que he decidido que soy una mujer adulta y emancipada, que los traumas no me dominan y que puedo hacer cosas sorprendentes y distintas como volver a nadar. Y aunque voy a a ser la típica que nada tan despacio que parece que está a punto de ahogarse, no importa: voy a nadar.

Después de informarme sobre los horarios de la piscina municipal y demás, me he ido de excursión al Decathlon de El Puerto de Santa María. Por unas míseras decenas de euros te puedes comprar un bañador, un gorro y unas gafas. He vuelto a casa y me he probado todo el conjunto.

Me he dicho: joder, qué profesional.

Me he dicho: uy, qué cómodo es este bañador.

Me he dicho: vaya, me parece que el gorro y las gafas me alivian por presión el dolor de cabeza levantero.

Como resultado, llevo ya un buen rato frente al ordenador así:





PD: Sí, estoy un poco exhibicionista en estos días.
PD2: Crear un etiqueta para "nadar" es un acto de fe por mi parte.

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