massobreloslunes: Sobre los 26

lunes, 23 de mayo de 2011

Sobre los 26

Pasan cosas importantes en mi pequeña existencia. Se ha quemado mi casa, la de Málaga (verídico, no es ninguna metáfora sobre la pérdida de la infancia y el transcurrir de la vida: se ha quemado con fuego caliente). Mi familia está bien, afortunadamente, pero parece ser que aquello es un desastre. Además, están la revolución, el movimiento 15M y demás. Y yo he cambiado de rotación, y ahora estoy en Atención Primaria contemplando cosas repugnantes, como citologías (iuh).

Sin embargo, voy a postear una chorrada como un camión porque no me apetece ponerme a escribir y blablabla. Me sugirió Elsa que escribiera un post acerca de los 26. Como número no me gusta excesivamente, pero temo que a partir de los 25 las cifras comienzan a perder personalidad y se convierten en sosas combinaciones de números cada vez más altas.

He hecho una lista de 26 cosas. No sabía muy bien cómo titularla. Se trata, grosso modo, de lo que he aprendido en estos 26 años de vida: digamos que son cosas importantes, o buenas, o prácticamente innegociables. Reglas de vida aprendidas a través de la experiencia, oh, ah, uh. Consejos que veo difícil que se vuelvan obsoletos con el tiempo. La comparto con vosotros pues porque sí, porque a lo mejor os interesan y tal.

Ahí va:

Es bueno/importante/casi innegociable...

...vivir en pisos con al menos una ventana al exterior.
...hacerse cargo de la propia salud.
...informarse, aunque sólo sea sobre lo que a uno le interesa.
...cuidar a los amigos.
...querer a los hermanos.
...aceptar a los padres.
...esforzarse para conocer a amigos nuevos y decir que sí a cosas que a veces no te apetecen, porque luego te alegras.
...tomar tus propias decisiones, le pese a quien le pese.
...hacer regalos.
...ser fiel.
...perdonarse/perdonar/pedir perdón. Por ese orden.
...llevar condones encima, incluso cuando has perdido toda esperanza o cuando vas a unas jornadas de psicología donde el 98% de los asistentes son mujeres y el otro 2% tiene novia.
...aprender a estar solo/a.
...mantener la capacidad de cantar a gritos, bailar mal, sentarse en el suelo, salir a la calle en chanclas y declararte a tíos/as a los que acabas de conocer.
...ahorrar.
...limpiar las tuberías de la casa con cierta frecuencia
...lavar los platos enseguida cuando hace calor.
...llevar siempre, siempre, SIEMPRE un libro encima.
...llevar siempre el dinero, el móvil y las llaves, porque nunca se sabe.
...llevar siempre una rebeca/chaqueta/pañuelo, especialmente si eres como yo y tienes la termorregulación de un bebé de pecho.
...de vez en cuando, no llevar nada (las llaves sí) (no me refiero al nudismo, señor K.)
...tener un médico de cabecera, un taller de referencia, un manitas de confianza y el seguro de la casa al día (porque, noticias frescas: a veces las casas se queman).
...pensarlo bien antes de medicarse y buscar alternativas. Nunca pensé que haría este tipo de afirmaciones hippyguays.
...aprender a cocinar.
...no dejarse los calefactores/radiadores encendidos si no hay nadie presente (porque, noticias frescas, ¡¡las casas se queman!!).
...celebrar los propios cumpleaños con velas, palmitas emocionadas, canciones y auto o hetero regalos.

Hay muchas más cosas, que seguro que habéis leído en bonitos power points reenviados... pero éstas son 26 que yo he aprendido de verdad, en mi vida, con el sudor de mi frente. Ahí quedan. Felices 26 a mí misma, otra vez.

3 comentarios:

  1. Un poco de nudismo no le hace daño a nadie.

    ResponderEliminar
  2. Gracias Mopi por aceptar mi sugerencia!!

    ResponderEliminar
  3. Aprender a cocinar es innegociable????????? No me digas eso, mujer! XDDDDDDDDDD

    ResponderEliminar