massobreloslunes: De la manera desproporcionada y absurda en que el Acné del Averno sigue afectando a mi vida

lunes, 14 de noviembre de 2011

De la manera desproporcionada y absurda en que el Acné del Averno sigue afectando a mi vida

Piel piel piel piel piel. Cuatro letras, un mundo.

A lo mejor a veces os preguntáis cuál es la mejor manera de tratar a una persona con Acné del Averno u otra afección cutánea inocua y molesta. ¿Le digo algo? ¿No se lo digo? ¿Le doy consejos? ¿Asumo que sabe lo que es mejor para él/ella? Hoy, en lecciones de Marina sobre psicodermatología, os lo voy a explicar.

Que mi piel está loca es un hecho. Hace un par de semanas escribí que estaba mejorando espectacularmente. De repente, ha decidido volver a brotar. Y me pica. Firmaría porque siguiera igual de destruida pero NO ME PICARA, porque el acné es molesto, pero el picor es una puta tortura.

Total, que te levantas un día por la mañana, te miras al espejo y dices what the fuck. Si estoy haciendo lo mismo que ayer, antes de ayer y el otro día: por qué este brote repentino. A lo mejor es el maquillaje, que será mineral y su puta madre pero me está obstruyendo los poros. O que he dormido poco esta semana. O la escalada extrema, que me tiene que poner los niveles de cortisol por las nubes.

Como llevas más de la mitad de tu vida pensando en tu acné, y el último año intentando encontrarle una explicación lógica que ubique la solución dentro de tu área de control, pues ya estás un poco hartita, y en lugar de dramatizar y decirte "oh, por qué yo, mi vida carece de sentido y nunca podré casarme" etc etc, te encoges de hombros y piensas literalmente: estás jodidamente loca, piel de los cojones, y no te voy a hacer más caso porque ya no es que me aberres; es que me aburres. Te miras a los ojitos. Eres guapa, tía, lo eres. Si tuvieras una piel estupenda, y quizá un poco más de tetas, serías un pibón. Tienes una nariz muy bonita, las orejas pequeñas y una sonrisa que, como te dijo una vez alguien, te ilumina la cara. Tienes el pelo precioso y ojos de lista, y eso te gusta. El acné es... bueno, pues está ahí, pero de verdad que eres guapa, así que no te preocupes. Ponte falda y píntate las uñas. Sal al mundo.

Y entonces llegas al curro y te pones a charlar con tu supervisora. Que es genial, no te creas: es tan genial que la rotación merece la pena sólo por haber podido entrar a consulta con ella. Porque se vincula y quiere a sus pacientes. Porque habla de sí misma con ellos y tiene en cuenta los sentimientos que le despiertan. Porque sus ojazos azul grisáceo te fascinan todo el rato y porque tiene una colección de zapatos que flipas.

Y en un momento dado, esa supervisora, que ahora tiene arrugas porque ya es mayorcita pero que se ve que en su día debió de ser muy, muy guapa, te mira.
- Marina, lo he pensado algunas veces, pero nunca te he preguntado. ¿A ti qué te pasa en la cara?

Y entonces tú, que te crees que llevas mejor las cosas y que ya no tapas los espejos con pañuelos, la miras anonadada, y dos segundos justos después de su pregunta ya tienes ganas de llorar. Verídico. Las notas detrás de tus ojos y en tu garganta, y de repente el mundo, que por lo demás va bastante bien, a ti se te acaba de caer encima. Porque tu cabeza ahora no puede parar, y piensas "eso es lo que ve todo el mundo, eso es lo que piensan todos cuando me ven, la familia, los amigos, los tíos, DDM, mis compañeros, todos: a ti qué te pasa en la cara". Y la autocompasión llega y te inunda como si alguien la estuviera vertiendo por tu cabeza y llenando todo el espacio disponible que tienes en el cuerpo.
- Es acné - balbuceas, y te encoges de hombros.

Ojalá, piensas, ojalá fuera alguna enfermedad rara, más interesante, más digna. Un compañero tuyo tiene psoriasis, y tú le cambiarías ya tu cara de adolescente por sus placas rojizas en los codos, en las manos, hasta en el cuero cabelludo. La dependienta del supermercado tiene vitíligo, y aunque te encanten tus manos fuertes de escaladora firmarías por las suyas, veteadas de manchas blanquecinas, con tal de que esta puta enfermedad del Averno dejara tranquila tu cara de una puta vez.
- ¿Y has probado a ir al dermatólogo?

Respira, respira, Marina, respira, no dejes que te afecte, sólo es la piel de fuera, respira, cojones. No la mandes a la mierda. No le digas algo como "uy, qué idea, fíjate tú, no se me había ocurrido" y después escupas en su piel bronceada de arrugas interesantes.
- Sí, sí que he ido, pero no me lo han quitado.
- Uy, pero seguro que no has ido a mi dermatólogo, que a mí me está dejando estupenda de la muerte.

Quilla, en serio, vete a la mierda, piensas, y te apañas para mantener una conversación medio educada y explicarle por qué su dermatólogo te inspira la misma esperanza que la pulsera Power Balance, mientras tragas saliva, intentas deshacer tu nudo en la garganta y recuperar esa noción de ti misma como una persona bella, y esa noción del mundo como un conjunto de seres que no van por la vida pensando en cómo tienes tú la piel. Luego te disculpas y vas al baño, bebes agua, te miras despacio y casi de reojo los ojos tristes. Va, tía, va, tú puedes, va, lo vas a conseguir, Marina, algún día lo conseguirás, y si no lo consigues pues no importa, está la vida, está la gente, está tu curro y la meditación y la escritura y la escalada. Sólo es la piel de fuera.

Y durante todo ese día, la cara te pica el triple.

Y durante toda esa semana pedirías disculpas a la gente que tienes cerca por verse obligada a mirarte.

Conclusión: no digáis nada sobre la piel de la gente. Nunca. Sólo cosas bonitas, como "tienes la cara mejor", o incluso olvidad la cara y decid, simplemente, "me encantan tus pendientes". Fijaos en mis pendientes. Los elijo con primor por las mañanas. Fijaos en mi colonia o el mi gel de azahar, que huelen muy, muy bien. Fijaos en cualquiera de los veinticinco tonos de esmalte de uñas que voy alternando según mi estado de ánimo. Mi piel es problema mío. Dejadla tranquila.

11 comentarios:

  1. Mucho ánimo, reguapa!
    Besitos
    Marta

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  2. A mí me sobran 15 kilos desde hace varios años. No sé cuándo ni como los engordé, pero lo hice. Como sano, nado y corro de forma regular, no pico entre horas, no bebo refrescos ni tomo azúcar, como chocolate muy de vez en cuando pero no he podido perderlos. ünicamente cuando he hecho dieta estricta he logrado bajar 5 ó 6 kilos y en cuanto me permito comer normal (que en mi caso es siempre todo a la plancha o al horno, verduras yfruta, pescado y apenas carne) lo recupero. y de vez en cuando me tengo que enfrentar a esa pregunta que te deja totalmente vulnerable y desarmada: 2con lo guapa qu tú eres por qué no intentas adelgazar un poco? estarías mucho mejor" y sí, te enetran ganas de llorar o de mandar a la mierda porque sí es cierto, a mí jamás se me había ocurrido esa idea tan fantástica.
    Te entiendo, mucho.
    Un beso.

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  3. De nuevo, me identifico contigo, aunque en mi caso no es el acné. A mi me pasa como a Mila, sólo que me sobran más kilos...gracias a Dios, no todo el mundo se queda en la portada del libro, si no que se atreve a leerlo.
    Un besillo

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  4. No quiero ser listillo, pero te entiendo perfectamente, porque yo pasé lo mismo en mi juventud. Una pesadilla, tenía acné quístico que me tenía la cara hecha un cromo. Exagerado, de veras, hasta el punto que no guardo ninguna foto de aquellos años.
    Bailé entre varios dermatólogos, sin resultado alguno, hasta que uno me trató con ácido retinoico y, oh sorpresa, el acné desapareció. Fue un tratamiento duro, pero el efecto fue espectacular. Y no volvió nunca más. Aunque todavía guardo alguna pequeña cicatriz, han pasado muchos años y ya casi ni se notan.
    Supongo que ya habrás pasado por todo esto, pero por si acaso, por si te sirve de ayuda.
    Un saludo.

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  5. oye, una cosita que me tiene preocupada... sé que soy miope y no veo tres en un burro pero hasta que leí aquí que tenías problemas con la piel, yo no había caído en eso. De hecho, tuve que hacer un esfuerzo mental por recordarte así. ¿de verdad crees que tengo que volver al oculista? ¿o es que tengo poderes y cuando te veo se te pone la piel normal?

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  6. Yo no te he visto en persona, pero estoy segura de que a muchos de tu alrededor les pasa lo que a batalecotal, que ni han repararado en el acné del averno porque te VEN, te ven de verdad.

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  7. Me pasa como a batalecotal, que también soy un topo, porque cuando coincidí contigo en la danza de la panza (me encantó cuando te lo leí), sólo me fijé en la gracia que tenías al bailar, y la simpatía con la que saludabas en el baño, y lo que molaba verte llegar en bici y tener una melenaza rubia que poder mover al ritmo de los ochos horizontales y verticales.
    Eres una monería de niña.

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  8. No te voy a decir nada porque ya lo sabes todo...

    Besos mil

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  9. Marina, te entiendo. Yo he tomado roa 4 veces y acabo de terminar, espero y deseo q esta sea la última pero si no lo es, te diré q mi derma me ha dicho q hay gente q ha de usar dosis bajas de mantenimiento largo tiempo, mi derma lo está haciendo así... qué hay de malo?? de manera controlada, como tú bien sabes, es mejor vivir sin sufrir x el acné q q este domine tu vida y conseguir q no domine es harto dificil porque tú y yo sabemos el problemon q es... Yo te aconsejo eso ahora q estás sin pareja y no quieres tener niños. Un besazo, tú puedes

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  10. Marina, te entiendo. Yo he tomado roa 4 veces y acabo de terminar, espero y deseo q esta sea la última pero si no lo es, te diré q mi derma me ha dicho q hay gente q ha de usar dosis bajas de mantenimiento largo tiempo, mi derma lo está haciendo así... qué hay de malo?? de manera controlada, como tú bien sabes, es mejor vivir sin sufrir x el acné q q este domine tu vida y conseguir q no domine es harto dificil porque tú y yo sabemos el problemon q es... Yo te aconsejo eso ahora q estás sin pareja y no quieres tener niños. Un besazo, tú puedes

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