massobreloslunes: Adicta

viernes, 16 de diciembre de 2011

Adicta

Escribir todos los días es el mal. Es el bien, claro, pero es el mal porque te das cuenta de que vuelves tarde de una cena con la roquipandi, estás hecha polvo, mañana tienes que madrugar y, aun así, te sientas delante del ordenador a escribir algo. Porque te haces adicta.

Adicta a pasarte el día recolectando imágenes, impresiones e ideas, a apuntar en la libreta de tu coco (porque la libreta física nunca te acuerdas de cogerla) posibles títulos de post.

Adicta a escribir con la mente, a ir relatando con palabras los momentos de tu día y pensando en cómo podrías describir las escenas para que los demás puedan verlas con tus ojos. Cómo puedes describir tu sensación sentada en el autobús a las ocho de la mañana camino del hospital, rodeada de universitarios, mientras te preguntas si tú podrías pasar por universitaria, te contestas que sí y miras el cielo de la bahía naranja y rosa sobre el mar en calma.

Adicta a hacer cosas raras, como salir del trabajo y caminar hacia el paseo marítimo, hundir tus botas de tacón en la playa y luego tumbarte junto a la orilla, con el bolso como almohada, sin importarte que las bragas se te estén llenando de arena, sólo porque sabes que tienes cierto compromiso extraño contigo misma y con tus lectores de vivir la vida así, porque ésas son las cosas que luego se escriben, porque son las pequeñas cosas que marcan la diferencia.

Adicta a sentarte aquí y entrar en el flujo extraño de la escritura. Al proceso misterioso por el que las ideas se transforman en palabras, y cómo tú contemplas la forma en que tu cerebro ordena, escoge y compone para acabar formando frases que al final describen tu realidad de una forma más o menos digna.

Adicta a vuestros comentarios después, a vuestras palabras siempre amables, al honor de formar parte de las rutinas ajenas. A la posibilidad de seguir conociendo a gente bonita que tiene el detalle de emocionarse con lo mismo que tú.

Adicta al exhibicionismo, a la sinceridad, al corazón roto y abierto y esparciendo sangre entre las letras, a la calidez, a la ternura, a la rabia, al humor, al no puedo creerme que otra vez esté hablando de uñas, al vergüenza de tus hijos Marina como lea esto DDM te vas a tener que suicidar. Adicta a la ingravidez deliciosa de los dedos sobre el teclado. Adicta a la suerte gigante de tener una pasión, algo que amas mucho mucho mucho mucho y que puedes hacer siempre siempre siempre siempre.

Adicta a escribir. O a bloguear. Llámalo X.

8 comentarios:

  1. Ooooohh.... sublime. Me encanta como escribes!

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  2. Hola, me llamo Speedy, y llevo 1 semana sin escribir. Buenooooo, no, 4 días. Estoooo, vale, venga, a lo mejor son dos. (No me creo ni yo que esté dos días sin escribir, aunque sea mentalmente) XDDDDDDD

    Saludos mañaneros de otra adicta ;P

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  3. Me parece, Marina, que tu adicción es tan fuerte que nos estás pervirtiendo a la mitad (u más) de tus lectores, porque la adicción se contagia. Muchas veces estoy espanzurrá en el sofá, y una parte de mí piensa "venga, mujé, ponte un ratito al ordenador", y otra parte, que yo llamo contemplativa, pero no es más que holgazana, "yo paaaaso". Entonces me acuerdo de ti, de tu ejemplo y de tu vitalidad escritora, y ya estoy sentada y tacatata tecleando.

    Conclusión: eres una camella de las letras, no sólo una adicta. Gracias.

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  4. Es curioso como alguna vez he sentido lo mismo, estar en una situación y plantarme como plasmarla. Como estar un tiempo sin escribir y de pronto ponerme y quedarme cuatro horas delante de la pantalla. No es como al principio, con respecto al entorno blog, pero escribir cuando te acostumbras y es todo más fluido realmente crea cierta adicción sana.
    Un saludo.

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  5. Y en ese momento un torrente de sustancias químicas, endorfinas, adrenalina, oxitocina, inunda físicamente nuestro cerebro y crea conexiones neuronales tan fuertes, sorprendentes y grandiosas q nos creemos dioses dadores de vida... aunque sólo sea de nuestra pasión.

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  6. El último párrafo es BRUTAL y espero q podamos seguir devorando tus letras, esas q forman palabras con las que das salida a textos tan maravillosos como el que has escrito!
    Un abrazo.

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  7. Hace tiempo, al principio, comentando en otro blog, se me ocurrió bautizar a "esto": la AEAA, esto es, la Asociación de Escritores Adictos Anónimos.

    Un fuerte abrazo, Marina

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