massobreloslunes: Querida Lucía Etxebarria:

martes, 20 de diciembre de 2011

Querida Lucía Etxebarria:

Me he leído por lo menos cuatro libros tuyos, así que no pienso que lo hagas del todo mal. Para mí, leer tus novelas es el equivalente a comerme una palmera de chocolate o una bolsa de cheetos: te lo comes si tienes hambre, entra bien, pero ni es alta cocina ni a la larga es bueno para tu salud física y mental.

Aun así, respeto a la gente que es capaz de escribir una o varias novelas y, sobre todo, que es capaz de escribir novelas que mi déficit de atención y yo queramos terminar. Dicho esto, me parece que lo de anunciar públicamente que dejas de escribir ficción para adultos por la piratería ha sido una columpiada tamaño pirámides de Bisbal.

No se trata sólo de que en estos momentos, cuando la gente las está pasando putas putas, pero putas de verdad, tú vayas por ahí diciendo que te puedes permitir dejar un trabajo que en teoría amas y te llena, sólo porque consideras que las condiciones no son lo bastante buenas. Lucía, corazón: el sábado pasado vi en consulta a un señor que se había tomado una caja de diazepam porque lleva dos años buscando trabajo, se le acaba el dinero de la indemnización y no sabe cómo sacar adelante a sus hijas. Estamos hablando de un señor con dos carreras y quince años de experiencia laboral que va a hacer entrevistas de trabajo a Murcia, a Sevilla, a Alicante; que se fue en verano a Londres a ver si le salía algo. Estamos hablando de que cuando la ambulancia lo recogió estaba tan hecho polvo que tenía una puntuación de cuatro en una escala, la escala de Glasgow, que va del tres al quince.

Es decir, que este señor no es que perciba poco por lo que trabaja, Lucía: es que no puede trabajar. No puede. Y está tan desesperado que casi se mata. Eso es lo que hay ahora en España: eso es lo que veo yo todos los días. Me preguntaron que por qué no escribía sobre actualidad: bueno, porque la actualidad, a pie de calle, en vivo y en directo, sin periódicos de por medio, es una puta mierda. Así que si todos los que creen que sus condiciones de trabajo son malas o que cobran menos de lo que merecen dejaran de trabajar... bueno, pues no curraría nadie, eso es así. Tienes todo el derecho del mundo a tu opinión, pero en en el clima social que estamos viviendo me parece una falta de sensibilidad y sensatez que un personaje público suelte algo como esto.

Tienes razón, Lucía, en que hay que pagar por aquello de lo que se disfruta. Yo creo que lo gratis no existe; que, casi siempre, lo gratis se basa en aprovecharse del esfuerzo ajeno. También opino que la solución, en este punto, no es criminalizar ni culpabilizar a los internautas. Creo sinceramente que entre todos tenemos que encontrar la manera de generar cultura sostenible, encontrando modelos de negocio que hagan que al usuario le compense pagar esa cantidad. Por ejemplo: yo estoy suscrita a Spotify por no oír publicidad. A mí me compensa. Así, poquito a poco, podremos ir cambiando la mentalidad de que por las cosas de Internet no se paga; igual que pagas diez euros por tomarte unas tapas, los puedes pagar por escuchar música todo el mes.

También creo, Lucía, que a lo mejor como escritora tienes que cambiar la mentalidad. A lo mejor ahora escribir ya no da para vivir. Bueno, mujer, pues es lo que hay. No sé en qué mundo vives, pero saca tu cabeza de tu piso de Lavapiés y échale un ojo al panorama cultural de ahora. Yo fui hace unos meses a un concierto buenísimo de Fede Comín en Madrid y éramos menos de diez personas. A diez euros por cabeza, menos lo que se llevaba el bar, no creo que ganara más de sesenta o setenta euros por tocar dos horas. Y es bueno, de verdad. Fede ha utilizado el concepto de micromecenazgo para financiar su último disco: donaciones pequeñas que retribuye con regalitos y participaciones en sorteos. También ofrece a su banda para tocar en fiestas privadas. No se le caen los anillos con tal de seguir adelante y poder vivir, mal que bien, de su música.

Así hay tela de gente, Lucía. Gente que no tiene por qué ser peor artista que tú; simplemente, ha tenido menos suerte, menos acierto o no ha estado en el momento adecuado y en el lugar adecuado. Mi colega Fuckowski ha estado vendiendo y enviando uno por uno ejemplares de sus libros durante años. Javier Malonda ofrece contenido gratuito, vende sus libros en formato electrónico y da la posibilidad de donar por Flattr. Laura Pacheco, tan brillante como su hermana Carmen, empezó a dibujar gratis en Tumblr y ha sacado su primer libro de cómics hace unos días, al parecer con un éxito razonable.

La gente, en resumen, se está buscando la vida. Gente que no tiene nombre ni fama más allá de los círculos de Internet. Qué no podrás hacer tú, que dices una parida del calibre de ésta en tu Facebook y sales literalmente en los periódicos. ¿Que no vendes novelas? Pues monta talleres, da charlas, métete en la facultad. Si no te gusta el sistema de distribución de tus libros o el porcentaje que percibes por ellos, hazte tú cargo. Quique González montó su propio sello cuando se cabreó con su discográfica y no le va mal. Deja de llorar por cómo están las cosas, porque las cosas están así, y tú y tus colegas pro canon y persecución policial no hacéis más que hostilizar a la peña.

Aun así, Lucía, lo que más me entristece de tu declaración, y creo que me decepcionaría si me pudiera considerar fan tuya, es el tema de dejar de escribir. No se deja de escribir. No. O, por lo menos, no se anuncia así. Uno lee ese anuncio y se siente estafado, como cuando ves los trucos que esconde el mago o la cara vieja y cansada detrás del maquillaje de los actores. Uno quiere creer que los escritores a los que admira son apasionados, que escriben porque no pueden hacer otra cosa, que existe cierto atisbo de generosidad y belleza en lo que hacen. Creo que ése ha sido tu mayor error. Trivializar tanto la escritura como para poder decir que la dejas con esa tranquilidad. Eso es lo que a mí me huele chungo en tu discurso y creo que por ahí va a ir la boca que hará que tu pez se muera.

Por último, quiero decir que a mí no me da ningún miedo que se dejen de publicar libros. Primero, porque ya hay un montón de libros en el mundo, más de los que voy a poder leer en mi vida. Segundo, porque creo que la cultura y la belleza no se van a morir nunca, porque veo cultura y belleza todos los días por estos mundos internáuticos del Señor. Salen a paletadas de mentes brillantes que tengo la suerte de vislumbrar sin intermediarios que las filtren.

En fin, Lucía, bonita, que me imagino que se te pasará pronto la pataleta ésta del "pues ahora no respiro". Que dices que escribirás novelas para niños: cuidado, porque los niños ven una cosa llamada tele que es preocupantemente gratis. Que escribirás teatro; bueno, espero que luego no vayas por ahí apedreando pasacalles o festivales de entrada libre. No sé, la verdad. Allá tú. Pero no olvides nunca lo que daríamos muchos por estar donde tú te hayas. No seas desagradecida, Lucía, que está muy feo.


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Hay material muy interesante sobre piratería en el blog de Centinel. Aquí hay un artículo de Javier Malonda hablando sobre modelos alternativos de financiar un blog que también está muy bien.

8 comentarios:

  1. chapó.
    Y de nuevo, otro post que me ha sorprendido, no me lo esperaba para nada que comentaras algo actual.
    Me ha encantado como has matizado que tampoco crees en el "todo gratis".
    Un saludo :)

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  2. No es un tema fácil de resolver, es verdad... pero es que la actitud de algunos es para darles de collejas hasta cansarse. ;P

    Speedy

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  3. La verdad es que es un tema muy complicado. Está claro que como ciudadano y consumidor estoy hartísimo de que me cobren más de veinte euros por cada libro, siendo no pocos infectas construcciones que no deberían haber salido de la casa de su autor. También estoy muy harto de que salgan los mismos de siempre en los medios lloriqueando por la cultura cuando ellos mismos son meros parásitos que la estrangulan. Y claro, es muy fácil llegar a la conclusión de "a la mierda, me lo pirateo todo".

    Por otro lado, como creador (en mi intimidad eso sí, pero quién sabe si algún día sacaré mis Quijotes por ahí), veo que escribir incluso un relato es un trabajo muy sacrificado y entraría en cólera desatada si viera por ahí copias piratas y encima mal pirateadas de mis "hijos literarios".

    No obstante, coincido contigo en que escribir es una pasión que no se puede dejar y que si esta mujer con su "ahora no respiro" la deja sin más es que nunca fue escritora.

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  4. Byron: muchas gracias. Me alegro de seguir sorprendiéndote después de tantos años de relación escritora-lector. No comento actualidad porque me malrollo y no me gusta estar malrollada; bastante tengo ya con lo mío. Pero hay cosas que me tocan más que otras.

    Speedy: de acuerdo con lo de las collejas ;)

    Khal: ya te digo que yo creo en la mentalidad de que cuando uno recibe un servicio debe pagar por él. Es como lo de las comisiones de los cajeros. A la gente le cabrean. Pues yo más de una vez he pagado un euro y medio porque considero que estoy pagando por la comodidad de no tener que ir a buscar mi cajero al quinto coño o de poder sacar dinero de otra manera en un sitio perdido. Es un servicio, ¿no? Pues se paga.

    Lo de Internet es igual. No es la cantidad; es el concepto. La gente no tolera pagar por lo que puede conseguir gratis.

    Sin embargo, lo que estoy viendo a mi alrededor es que los modelos que funcionan mejor son aquéllos donde se ofrece parte del contenido gratis, donde la relación precio-beneficio es buena, donde la calidad es alta y, sobre todo, donde el autor se esfuerza por mantener una relación amigable y cómplice con su público, donde lo pone de su parte en vez de en su contra. Entonces es cuando al lector le sale del alma pagar y contribuir. ¿Es un rollo? Sí. Los dependientes de una tienda no te tienen que dorar la píldora para que pagues en vez de robar. Pues bueno: hazte dependienta.

    Como te digo, es un problema complejo, pero negar la realidad y patalear no va a solucionar nada. Las cosas son como son. Y, como te digo, a lo mejor actualmente un escritor se tiene que plantear que ya la escritura no le va a dar para vivir. Pues qué le vamos a hacer. Bastante suerte tenemos con poder escribir y ser leídos. Es como si un ceramista se queja porque Ikea ofrece cuencos más baratos y él no puede vivir sólo de hacer cerámica. Pues o lo toma como hobby, o curra más, o no hace cerámica, punto. Ya te digo, que no creo que el mundo se vaya a morir porque un posible futuro gran escritor decida dejarlo si no prevé beneficio económico.

    En fin, que gracias a los tres por comentar y muchos besitos.

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  5. Totalmente de acuerdo, deberiamos repensar el hecho de que pudiesemos financiar algunos de los contenidos. Conozco un muro de cine y fotografía, excelente en cuanto a contenidos y cuidado.. que es gratis y que podría ser un trabajo para quién lo sustenta.Alexander Zárate, se llama el artista o los recomiendo a tod@s.
    Besos !!!!

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  6. JOder, clavado. Me encantaría q esto le pudiera llegar a ella! igual a través de nosolocurro (la web d un periodista amigo suyo) tienes el mail de él y se lo puede pasar, xk está muy muy bien!
    A gusto te has quedao eh? ;)
    Muy bien!

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  7. Genial! Es fácil hacérselo llegar... enlace a su facebook que lo tiene abierto!

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