massobreloslunes: Duele

jueves, 26 de enero de 2012

Duele

Vale, las cosas claras. Sí, estoy con la regla y sí, mi útero está empeñado en demostrar que tiene su propia opinión respecto a las cosas y sí, odio el frío húmedo de la costa todo lo que un ser humano puede odiar un fenómeno meteorológico. Y acabo de terminar el post (estoy añadiendo esto a última hora) y no me siento nada mejor que cuando empecé. Más bien al contrario. Así que igual os sale más a cuenta esperar a que me cambie el humor y vuelva a escribir sobre lo mucho que mola todo. Hecha esta aclaración, prosigamos.

Hoy he tenido momentos de particular empatía con los pacientes. Empatía de la mala, de la dolorosa. Creo que es fácil darse cuenta de que uno es afortunado en cuanto a dinero, a salud, a posibilidades, pero no es fácil darse cuenta de que uno es afortunado en amor. Porque todos nos sentimos más o menos solos, porque la gente va a su puta bola y las relaciones románticas se están convirtiendo en un compás neurótico a dos voces. Pero a veces ves a alguien que está solo, solo de verdad: una familia realmente patológica, donde a un miembro se lo está silenciando. Y la enfermedad mental es una de las mejores excusas para silenciar a alguien. Es muy terrible.

Hoy estaba de observadora en la consulta y ha habido un momento en que he tenido que mirar al suelo porque no podía aguantar mirar a la paciente a la cara. Porque me dolía. El psicólogo estaba empeñado en dejarle muy, muy claro hasta qué punto estaban equivocados los delirios y las alucinaciones del principio del ingreso. La chica estaba mejor y empezaba a hacer crítica, pero yo sentía como si se le estuviera robando algo muy básico. Es decir, que los delirios son falsos, claro que lo son, pero el sentimiento que esconden es verdadero. Y nadie le estaba reconociendo ese sentimiento, y ella estaba triste y desconcertada y yo me daba cuenta de hasta qué punto tenía que estar sola.

Así que luego me he venido a casa pensando que me da mucha penita, y pensando también que no es bueno que me dé tanta penita, y pensando, por último, que me estoy sobreimplicando y que eso puede perjudicar a la paciente. Porque después están todas esas barreras que nos ponemos, el cuidado extremo en que no se confundan papeles, en que nadie se tome más confianza de la cuenta. Y acabas sintiéndote mal y encima sintiéndote culpable por sentirte mal.

Lo que decía: que el amor es un bien muy preciado. Es muy, muy importante que construyamos vínculos. Por la tarde he estado dando vueltas por el Corte Inglés y hablando con Elsa por teléfono, y en realidad yo quería escribir hoy sobre eso: sobre una conversación completamente absurda que hemos tenido en la que intentábamos dilucidar si un hombre puede ser a la vez espiritual Y sexy. La hipótesis general es que no: que lo sexy tiene que ver con cierto componente retador y cuasi-malvado que no está presente en lo espiritual. El tema es que tener amigos es tan guay. Tan positivo. Amigos y familia, gente que te quiere, que te valida y que te escucha. De verdad que los vínculos son muy importantes. Y tenemos mucha suerte de poder tener vínculos sanos y de que nuestras cabezas están sanas.

A algunos pacientes hay que inyectarles psicofármacos una o dos veces al mes, y nosotros nos quedamos tan panchísimos, ¿sabéis? Tan jodidamente panchos. Pensando en el buen, buenísimo rollo que da que exista una medicación que favorece el cumplimiento terapéutico porque sólo hay que administrarlo una vez al mes. Sin darnos cuenta de lo que está significando para una persona el hecho de tener que ir una vez al mes a un centro de salud mental y ponerse en cola con otro montón de enfermos abotargados y rechonchos a que le pinchen su inyectable. Y mientras vamos por ahí con nuestras batas y los bolis, los cuadernos, los calendarios con las caritas sonrientes del Risperdal y el logotipo futurista del Xeplion. Y los compañeros te cuentan orgullosos que el de Janssen se los lleva de congreso a Barcelona con todos los gastos pagados. Y no es que yo esté en contra de la medicación, en absoluto. La medicación es una ayuda muy grande que muchas veces controla y apacigua lo que nosotros, por desgracia, todavia no sabemos controlar ni apaciguar. Pero no se puede tratar de eso, es decir: no puede consistir todo en convencer al paciente de que acepte el inyectable y después sentarnos con él en una consulta para que reconozca que lo que dijo en la primera parte del ingreso no eran más que delirios absurdos inducidos por su enfermedad. Hay algo dentro de mí que se rebela muy mucho contra eso y es lo que me tiene hoy un poco dolida.

Esta mañana hemos visto también a un preso que había matado a otro notas de una puñalada, verídico. Nos ha contado una historia familiar que me abstendré de detallar por la confidencialidad y demás, pero que era tan sórdida que llorabas. Y al final te dice que se está tomando su antidepresivo y su alprazolam. WHAT THE FUCK. Es decir, ¿qué cojones estamos haciendo con nuestras vidas? ¿Qué clase de sociedad estamos produciendo? Como si los putos niveles de serotonina fueran el puto problema del notas. Un chico con problemas familiares, de drogas, de alcohol: un chico que, sencillamente, tiene la cabeza y el corazón tan destruidos que muy probablemente no sea capaz de establecer relaciones normales y sanas nunca. Porque tiene el alma torcida ya, desde siempre.

Es que no sé. No sé muy bien cómo expresar esto, porque insisto en que yo soy muy pro pastis cuando las pastis ayudan. Lo que pasa es que cuando llevas un tiempo trabajando en el SAS empiezas a darte cuenta de que el mundo no es esto, es decir: el mundo no es el puto twitter. El mundo no es nuestras movidas, no es decidir si te compras el Ipad de 16 o de 32 gigas, no es preguntarnos si mi trabajo de ocho a tres llena todas las aspiraciones de mi alma inmortal ni es preocuparse todo el rato por el Acné del Averno. No sé. Recuerdo el día que mi padre me dio mi tarjeta de la seguridad social, cuando se empezaron a utilizar las individuales en lugar de las cartillas. Me soltó una charla larguísima acerca de las desigualdades. Me dijo que debía tener en cuenta que el mundo se dividía en dos clases: los de arriba y los de abajo. Y que nosotros, por pertenecer a la clase media, o a la clase mediaestúpida, que diría Mafalda, no nos teníamos que equivocar. Que no estábamos arriba. Que arriba estaban otros, los muy, muy poderosos, esa gente que va por ahí ganando mucho, mucho dinero a costa de jugar con el bienestar más básico de los demás. Y yo estoy de acuerdo con mi padre, pero también discrepo en el sentido de que me temo que están los de abajo, sí, pero también los de Muy Abajo, como el de la cárcel o como la paciente del inyectable. Los hay que están realmente muy desprotegidos. No sabéis cuánto. Están en la parte de abajo de toda esta cadena alimenticia económica y afectiva que recorre el mundo, y lo peor de todo esto es que tres de los cinco medicamentos más vendidos en el mundo son psicofármacos. Tres. Y tú los ves rodando y rodando, desde que una cabecita privilegiada los concibe y otras cabecitas privilegiadas los venden y te imaginas esa cajita de alprazolam llegando hasta Puerto II, que es la parte de prisión preventiva del Penal del Puerto de Santa María y dices: ¿en esto es en lo que estamos pensando? ¿En esto piensan los laboratorios cuando invierten en regalar cosas bonitas a los médicos, en comprarles libros y en invitarles a viajes? ¿Esta es la manera en que la Salud Mental está arreglando el mundo?

No sé, todo es muy confuso y yo estoy muy cabreada. Por esto no hablo de noticias de actualidad y por esto adopto la táctica del avestruz, a saber: cierro los ojos. Si no lo pienso, no existe. Bastante tengo con la Guardia Civil hoy apostada a la puerta de la consulta. Está bien recordarlo, sin embargo: recordar que esas cosas existen y que hay gente que está viviendo así. En nuestra ciudad. En nuestro primer mundo. Que cómo no estarán los de abajo. Porque yo hago lo que puedo con mi vida, de verdad: hago lo que puedo. De entre toda la cantidad tremenda de sufrimiento que uno puede escoger ayudar a aliviar, yo elegí el emocional: porque lo que me toca es esa privación afectiva horrorosa que está matando de sed a mis pacientes. Pero aun así es como poner una cabeza de alfiler en un colador enorme y a veces duele. Y hoy duele.

En fin. Lo voy a dejar ya aquí, porque es que no me encuentro ni un poquito mejor. Ni un poquito. Y yo que quería escribir sobre la relación inversamente proporcional entre espiritual y sexy. Así me va.

11 comentarios:

  1. Ah, bueno, yo soy espiritual y sexy :)

    Lo de no saber que las desigualdades existen es un problema terrible. Y en España existen, pero en Reino Unido por ejemplo es mucho mayor, y en EEUU ni te cuento, ahora que vivo en el limite del gueto. Imagina en paises fuera del primer mundo.

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  2. Encontré tu blog por casualidad y me he enganchado no sólo a tu forma cercana e ingeniosa de contar las cosas, sino a nuestras similitudes; vivo en Cádiz y estudio psicología.

    Así que, cuando hablas de esta ciudad por la que paseo a diario no puedo evitar imaginar con nitidez el escenario en mi cabeza. Y al leer esta entrada, de hecho, me he sentido casi tan enfadada como tú.
    A veces siento que vivimos en un mundo en el que, mientras unos lo destruyen (porque es su cometido) otros lo intentan arreglar, y lo peor, es que no tengo muy claro cuál de los dos son los malos de la película, lo más triste es que creo que los dos.
    Espero esa disertación sobre el hombre espiritual y/o sexy.
    Un saludo.

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  3. Risperdal es lo que les recetan a los niños de 7 años que, como mi hijo, no consiguen ser lo suficientemente dóciles en el colegio y no tienen la suerte de tener una madre con tiempo y energías para completar todas las tardes durante un par de horas los conocimientos que no han sido capaces de transmitirle en clase.
    vamos, que el tema de la domesticación social a golpe de medicación me altera un poquito

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  4. Mopi,

    ¿Qué pasó en el trayecto de tu casa al Corte Inglés? Ah vale, la regla. Fuera de bromas: hacen falta también posts así.

    Ya habrá días para escribir sobre los hombres y sus cualidades.

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  5. La realidad es cruda, eso es así. Pero entre los que son capaces de percibirla en toda su magnitud (no todos pueden), tú estás varios pasos por delante: intentando hacer la vida de mucha gente un poco mejor con tu profesión, con tu vida, que es lo más valioso que puedes ofrecer. Y eso te honra de una manera muy difícil de explicar.

    Un abrazo :*

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  6. No sé cómo realmente te encuentras porque, leyéndote, hay días que parece que el mundo es una tómbola de luz y de color y otros que eres como una esponja anegada en un páramo de sufrimiento humano, atascada en una especie de Mordor sentimental. Supongo que escribir todos los días tiene un poco de eso y, bueno, tú sabrás.

    Anyway: yo sólo entro para decirte que no lo hagas, no escribas ese post sobre la relación tan inversamente proporcional que existe entre el atractivo físico y el espiritual.La verdad es que tú no necesitas escribir ese post, yo puedo pasar perfectamente sin leerlo y aquellos de tus lectores que creen necesitarlo pueden encontrar cientos de versiones parecidas en la blogosfera. Y siempre hay alguien que puede hacerlo mejor. Pero no hay nadie que pueda escribir lo que tú sólo puedes escribir. Si pudiera elegir, te pediría que escribieras sobre eso.

    Anónimo76

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  7. Vale, antes de nada te tengo que reñir: lo de familia patológica me pone los pelos como escarpias, pero te lo perdono porque eres maja.

    Y digo yo que a veces es mejor un poquito de sobreimplicación que un mucho de profesionalización. Sin embargo, ante todo este panorama desolador y desesperanzador siempre queda el "optimismo irracional", el "algo se podrá hacer". No es fácil ponerse las gafas del optimista irracional sobre todo cuando tus compañeros no hay oído siquiera hablar de ellas, y porque el ponértelas te va a suponer que tengas que exprimirte las meninges al máximo para ver "la parte sana".
    Lo mejor de todo, es que si consigues pegártelas a las orejas, tu trabajo será mucho más bonito.

    A mí a veces se me caen, pero procuro recogerlas en cuanto me doy cuenta.

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  8. Ojala te veas con animos mas tarde no pienses en eso, se que costara mucho ya que una vez que se pone uno a pensar en algo se pone.

    En fin que te recuperes.

    "Soy algo nuevo aqui"

    http://diariointernautas.blogspot.com/

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  9. Neikos: xDDD Te creo, te creo. En cuanto a lo de las desigualdades, en EEUU no me quiero ni imaginar cómo será la cosa. Aquí por lo menos hay bastantes recursos para la gente necesitada, al menos de momento. Insisto: de momento.

    Anónimo: sí que hay similitudes :D Así que estrenando la facultad de psicología de Cádiz, ¿no? O quizá la UNED. En cualquier caso, me alegro de que te sientas identificada con los post. A ver, yo sí creo que los que intentan (intentamos) arreglar algo hacemos menos daño que los que no, aunque sólo sea por nuestra intención, pero sí es verdad que con esa intención sólo no basta y hay que someterse a un buen ejercicio de autocrítica de vez en cuando.

    Primaveritis: no me hagas hablar de los niños, que me pongo violenta. Ánimo.

    Els: debería haberte llamado otra vez en cuanto llegué a casa ;)

    Marta: muchísimas gracias, como siempre, por tus palabras.

    Anónimo76: siempre es un placer. No creo que haya tanta literatura bloguera sobre la relación entre espiritualidad y sex appeal; aun así, entiendo lo que quieres decir.

    En cuanto a lo que sólo yo puedo escribir, la verdad es que después de esta relación razonablemente larga entre tú y yo como lector/escritora, aún no tengo claro qué es exactamente lo que te gusta de este blog o qué consideras que sólo yo puedo escribir. Porque a veces me das caña :p

    Sobre los altibajos, pues sí, yo qué sé. Yo no creo que una cosa sea incompatible con la otra. Creo que yo particularmente llevo una buena vida y que es bastante luminosa. Y también creo que la gente sufre mucho. Y yo sufro a veces, pero es parte de la vida y en general creo que gana lo bueno.

    Batalecotal: gracias por el recuerdo. En realidad, yo también soy de las optimistas irracionales. No entiendo por qué te parece tan mal lo de la familia patológica, pero como sé que entre colegas hay que cogérsela con papel de fumar, acepto la regañina con humildad :p

    Juanmanuelvj: gracias por los ánimos.


    Muchos abracitos para todos.

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  10. Creo que le debo un beso a DALTVILA por enviarme a tu blog, así tal cual, me dijo ve a MASSOBRELUNES es un blog fresco, divertido e interesante.

    Ya veo que hoy no toca divertimento, pero me ha encantado lo que te he leido. Si te sirve de consuelo, sé que no, te podría decir desde ya, bienvenida al club :-) Yo también me dedico a escuchar, ver y sentir dramas día sí y día sí y día también. Como tú siento la impotencia ( al contrario que tú, espero por tu bien que seas más lista que yo) hace tiempo que he asumido que no se trabajar sin implicarme, con todo lo que eso implica, me da igual, prefiero sufrir a no sentir.

    ¿Sabes lo que creo le ocurre a este mundo en general y en particular? que ha decidido no sentir, a decidido colocarse un caldero en la cabeza y hacer que no ve, unos se empastillan, a otros los empastillan y otros cuantos están buscando con que pastilla se anestesian la cabeza. Porque sí, tienes razón la medicación ayuda, pero en temas de cabeza jamás cura...no te digo nada de corazón y ... para qué hablar del alma. Tristemente creo que ciertas personas necesitarían otras vidas nueva a estrenar recién descolgada del ropero. Sin embargo leyendo a gente como tú, a mi me quedan esperanzas porque a lo mejor tu colega ha hecho sentir a esa chica como un felpudo, pero quizá la próxima vez que la veas a lo mejor, puede ser , quizá tal vez, tú le digas ¿sabes qué? que tus delirios son un síntoma de que algo no iba bien, no los has inventado, pero puede que entre las pastillas y un poco de paz en tu vida lo que fuera que no iba... va yendo, por eso ahora no los sufres... no sé... como ves, tengo rollo para dar y tomar...

    Te lo repito, me ha encantado todo absolutamente todo lo que te he leído y ¿sabes que te digo? que yo sí que creo que alguien sexi puede ser espiritual jajaja ¡¡seguro!!

    ¡¡Que tus ovarios sean buenos contigo!! :-)

    Ha sido un placer, en serio que sí.
    Te digo más, si no te importa te enlazo.
    Eso sí, no sé cuando podré volver por aquí, no tengo mucho tiempo y mira cooomo me paso cuando me decido a entrar, sorry:-)


    Un beso y gracias.





    PD
    Si me ha gustado cuando te cabreas, no quiero ni pensar como serás cuando te ríes:-)
    ¡¡ Änimo MARINA!!

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  11. la vida duele. a veces, a ratos...ya sé, me quedé calva con esta afirmación xo es que lo cuentas tan bien...q no hace falta más.

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