massobreloslunes: Lo inexpresado

miércoles, 27 de junio de 2012

Lo inexpresado

Yo sé que puede parecer increíble, pero hay cosas que no cuento a nadie. Estoy sentada junto a alguien a quien quiero y, sencillamente, elijo no decir esto o aquello porque para esas palabras no veo esperanza. No pienso que vayan a servir para nada. El MIR me regaña. Habla con la gente, Marina, me dice. Cuéntales lo que sientes. ¿Qué arreglo con eso, MIR?, le pregunto yo, repasando con el dedo el borde de mi cocacola. No lo sabrás hasta que no lo intentes, me contesta, con su sonrisa de carnavales y su manía de hacer fácil lo que yo hago difícil pero que en realidad es fácil.

Están en algún lugar de mi mente, todas mis palabras no dichas, que yo imagino como pelotitas semitransparentes apilándose en un hueco muy profundo. Hoy voy pensando en ellas mientras camino del hospital al lugar donde aparco la furgo, y que está aproximadamente en el quinto carajo porque paso de pagarle al gorrilla todas las mañanas. Entonces me adelanta una Harley y precisamente es el MIR, como un Hell Angel de mi bienestar emocional. Le abrazo, le doy un beso y me lesiono al chocar con su casco. ¿Qué tal?, me pregunta. Pues regular, contesto. Me he dado cuenta de que no tolero el conflicto. ¿Y eso? Ya te contaré. Me encojo de hombros y vacilo un poco: supongo, digo, que no se puede ser rubia, lista, guapa y fuerte como los limones y además tolerar el conflicto. Se ríe. Qué bien tenemos la autoestima, ¿no? Contesto con un tú sabes gaditano, nos despedimos y cada uno sigue su camino.

Mi no conflicto está hecho de todas esas palabras no dichas. Forman un colchón cómodo que, en realidad, está fabricado de la falta de expectativas de que alguien de hecho lo entienda. De la falta de ganas de gastar saliva. Y bueno, quizá sea una elección cobarde o quizá tenga que ver con que sospecho que en lo más profundo de mi corazón estoy emocionalmente tarada. Pero es la forma que he elegido para vivir. Y, para mal o para bien, de momento me sirve.

5 comentarios:

  1. Es una forma segura, pero muy insatisfactoria, y mirando hacia atrás caerás en la cuenta de que te pierdes cosas y acabas por sentirte vacío e irrelevante. Lo sé porque así elegí vivir mi vida hace ya bastante tiempo, aunque claro, yo no vivo rodeado de personas interesantes como K-Pot, el MIR y otros personajes que van apareciendo por aquí.

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  2. Madre de dios. Me apunto al club! (Qué poco tiempo tengo últimamente, que ni pude comentar los otros posts, aaaah!)

    Un besote y buen martes!

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  3. Quien dice martes dice miércoles... detalles sin importancia :p

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  4. Hola Marina, yo también soy una escapista de los conflictos, con muy pocas personas soy capaz de dialogar y conversar cuando hace falta.
    También es cierto que hay ciertas conversaciones de mi vida que debería no haber tenido y creo que por ello me he vuelto muy cautelosa, rozando lo cobarde.
    Besos
    María

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  5. Hola Marina! Pues ya ves qué los alérgicos al conflicto somos unos cuantos. Cada uno tendrá sus propios motivos para evitat el conflicto y cada uno tendremos que averiguar nuestros porqués. Tal y como dices la teoria es fácil pero la práctica... eso es otra cosa. Trabajo gestionando conflictos de toda índole y se me da bien, pero evito tener conflictos en mi vida personal, aunque creo que soy capaz de gestionarlos no creo que todo el mundo sea capaz de gestionarlos (cunado atañen a asuntos relacionados conmigo claro no a nivel profesional) y entonces un resorte dentro de mi se activa y acabas callando muchas que tendria que haber dicho. En fin no creo que estemos emocionlamente tarados ni sea una elección cobarde, me parece más que tenemos un mecanismo de supervivéncia emocional un poco estropeado al cual vemos la averia pero no no sabemos bien como meterle mano para arreglarlo o nos según como se mire nos da miedo hacerlo.

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