massobreloslunes: Madrid, subir de grado y las nostalgias futuras

domingo, 2 de diciembre de 2012

Madrid, subir de grado y las nostalgias futuras

Queridos:

Dentro de un mes y cinco días estaré viviendo en Madrid. La idea me aberra y me atrae a partes iguales. Me gustaría poder hacer las dos cosas a la vez: permanecer en mi Cádiz, con mi gente, mis marismas, mi roco y mis cuatro cosas, y a la vez conocer Madrid, más gente, más rocos, más cosas. Barajo la posibilidad de volverme en mayo, después de la primera rotación, porque la primavera gaditana es excesivamente hermosa. Vaya ánimos llevo, por otra parte, si lo primero en lo que estoy pensando antes de irme es en volver antes de tiempo.

Cuando le digo a mi madre lo bien que estoy en Cádiz, ella insiste en que en Granada también estaba bien, y en que yo estoy bien en todos lados. Creo que es una forma sutil de pedirme por favor que no me vaya a quedar aquí para siempre. Pero qué va: Granada estaba bien porque me gustaba y porque lo pasé muy bien cuando vivía allí, pero hoy por hoy Cádiz es mi hogar. Quiero decir, que yo vivo aquí. No es que mi gente de aquí sea mejor que cualquier otra gente a la que haya querido a lo largo de mi vida. Es que son mi gente de ahora. Los compis del curro, mi admirado R mayor, el MIR, las recientes adquisiciones huelguísticas que ahora se conocen con el nombre de los Patos. La Roquipandi, mi psiquiatra Pilar, mi querido Anxo. Mis pacientitos.

Todo eso sumado a lo mucho que me gustan mi vida, mi piso, mi furgo y mi Isla, a la ilusión absurda con que me levanto cada mañana sin contar estos últimos catorce días de infierno huelguístico. Sumado a mis proyectos presentes y futuros, al roco por las tardes, la bici por las marismas, los miércoles en Vejer, mis obesos de endocrino, los paseos por la playa y la búsqueda no culminada del desayuno callejero definitivo.

Aun así, me voy a Madrid. Porque hay que seguir ensanchándose. Pero no puedo evitar pensar que soy idiota si cada vez que me siento feliz y segura en una situación de mi vida me apaño para cambiarla.

Hoy he encadenado mi tercer 6b (el grado más difícil en escalada que he hecho hasta ahora, pero que no deja de ser bastante asequible, que conste). Venía pensando en que creo que subir de grado es un cambio de mentalidad. Cuando empiezas a escalar no quieres más que agarres buenos. Quieres meter la mano hasta el fondo en el canto que te da seguridad y apoyar los pies en una repisa. Creo que yo seguiré subiendo de grado si acepto que para ello tendré que escalar apoyándome en mierda pura, confiar en que las regletas les servirán a mis dedos y en que los pies de gato se apoyarán en muescas minúsculas.

Como siempre, me empeño en seguir aplicando a la vida las lecciones de la escalada. Escalar no es más que renunciar una y otra vez a la seguridad de quedarse quieto. Alcanzas cierto confort, tu cuerpo grita desesperadamente por permanecer ahí, y tu mente tiene que obligarle a moverse. Ahora quiero vivir más grado. Y creo que sólo lo lograré si supero el miedo y aprendo de una vez que hacerse fuerte consiste en necesitar cada vez menos apoyo para seguir subiendo.

5 comentarios:

  1. Madrid puede parecer algo fría y caótica... y que conste que a veces, lo es. Pero también te aseguro que allí la gente te acogerá con los brazos abiertos y encontrarás a tantas personas de otras ciudades viviendo allí, que te sentirás parte de una gran 'comunidad'. Hay millones de cosas interesantes que hacer y muy diversas. Por lo que siempre descubrirás algo que te guste :)
    Y además, el metro de Madrid vuela! :P

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    1. ¡Gracias por los ánimos! Y además voy a encontrar a un montón de lectores, que son amor, así que seguro que todo va a ir bien. A mí ya me conocéis, que me entusiasmo con cualquier cosita; creo sinceramente que seré capaz de amar Madrid.

      Un besote.

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  2. Bien venida a los madriles!! Tenemos cosas malas pero tambien muchas cosas buenas, ya verás como te gusta. Si necesitas ayuda para el tema alojamiento dilo por si me enterase de algo.

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    1. Te he borrado uno de los dos comentarios, que estaba repe ;) Muchísimas gracias por la bienvenida. De momento tengo ya una habitación reservada en Lavapiés, pero si por lo que sea me falla o quiero buscar otra cosa, contaré con vosotros sin dudarlo.

      Un beso y feliz lunes!!

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  3. Ay, Marina! Te comprendo. Es difícil sentir algo como tu hogar, y cuesta mucho desprenderse. Imagino que te ayuda a crecer, pero ay, ay...

    Y principalmente te comprendo porque en exactamente los mismos días que tú, yo también me mudo a Madrid! Por tres/cuatro añazos. Y también estoy un poco nerviosa. (Qué ilusión que compartamos ciudad!) :)

    Un besote!

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