massobreloslunes: Tengo un plan

domingo, 23 de agosto de 2015

Tengo un plan

Llevo algunas semanas un poco deprimida. A ver, no mucho, no en plan llorar y gemir diciendo que la vida es una mierda. Es una depre más tranquila, más existencial. De no tener grandes sufrimientos ni grandes ilusiones y de pensar que bah, al final somos puntitos diminutos en la galaxia y todo carece de sentido.

Además de esto, llevo desde que terminé el PIR convencida de que no tengo ni idea de lo que estoy haciendo, profesionalmente hablando*, aparte de crear blogs y blogs y más blogs y quedar sepultada entre ellos. Me siento frente al ordenador, pienso "¿qué me toca hacer hoy?" y me paralizo. Y hago cosas, claro que sí: las más inmediatas, como trabajar para Mailterapia o contestar mails, pero más allá de eso trabajar en cualquiera de mis proyectos a medio-largo plazo es como dejar que me arranquen las uñas de los pies.

Es muy ridículo, porque sé que desde fuera mi vida da mucha envidia a algunos (los que escalan), moderada envidia a otros (los que madrugan) y una mezcla de admiración y desconfianza al resto ("vaya, cuántos proyectos tienes, qué interesante, y encima puedes trabajar a tu ritmo"). He aquí lo que he aprendido en estos meses: "trabajar a tu ritmo" no es nada fácil. El problema no es la fuerza de voluntad. La constancia es mucho más importante, y si eres constante puedes suplir tu falta de grandes esfuerzos con un goteo insistente de esfuerzos pequeños. El problema es la completa falta de claridad. Quiero creer que es solo una etapa y que esta confusión mental irá desapareciendo, pero mientras dura, es desagradable.

Así que si alguien se está planteando montar su propio negocio, que es algo que hoy está como muy de moda y tal, quiero decirle algo: que o lo tienes todo extremadamente claro desde el minuto 1 y una brutal capacidad de trabajo que suple todas tus dudas desde ese susodicho minuto, Ángel Alegre style, o te esperan muchos, muchos meses de preguntarte "¿pero qué carajo estoy haciendo con mi vida?". Si te parece que el emprendimiento digital es un camino rápido a levantarte por las mañanas con un sentido y una misión, contento de ser el faro que alumbra al mundo, etcétera, créeme si te digo que no es así. Eso, o yo estoy haciendo algo mal, que también es posible.

A pesar de todo, no volvería ni muerta a la etapa anterior. Al PIR, esa curiosa mezcla entre aburrimiento y marrones cósmicos, donde cambiar algo es el equivalente a tratar de mover a patadas a un elefante dormido. No, gracias.

Este post está quedando un poco triste y, en realidad, yo estoy bastante contenta hoy. Porque tengo un plan. Ayer finalmente me dejé de existencialismos y de "todo esto para qué" y escribí lo que voy a hacer en los próximos meses y el año que viene. Sobre todo, escribí para qué voy a hacer todo eso en los próximos meses y el año que viene, y qué sentido tienen cada uno de mis doscientos proyectos dentro del gran esquema de las mis cosas.

Y todo esto puede parecer bastante obvio, ya sabéis: pues claro que te tendrás que hacer un plan si estás intentando montar tu propio negocio y blablabla. Es lo que hace cualquier gurú. Pim, pam, pum: un plan, un calendario de posts, tres cursos online y a vivir. Pero mientras más trabajo por mi cuenta, más tengo que asumir que yo no soy así. Que mi estilo de emprender, o llámalo X, se parece más a, como diría Robert Fulghum, perseguir pollos en un corral enorme.

Además, hacer un plan cuando no tienes ni puta idea de nada no es fácil. Es como hacer una receta de cocina en un planeta extraterrestre donde la temperatura y la gravedad funcionan de forma distinta: tendrás que quemar unos cuantos soufflés para aliens antes de atreverte. Mi plan de ahora, al menos, es más realista y tiene más sentido que los que he hecho en el pasado. Creo.

La parte buena es que cuando termine todo esto, y si logro cumplir mi plan de aquí a un año, podré escribir un libro llamado "Tú también puedes emprender siendo un desastre total". O mejor no, que ya me sobran proyectos.

Pero en serio, estoy contenta hoy :)

*Si me apuras, a veces tampoco sé lo que estoy haciendo personalmente hablando. Pero esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión.

11 comentarios:

  1. Si lo miras así, seguro que tendrás éxito o al menos muchos menos errores de los que tendrías si nada estuviera planificado y, como tú dices, "te sientas al ordenador y te preguntas, qué toca hacer hoy?". Y haces lo primero que se te ocurre.

    Ánimo con esa nueva planificación. Espero que nos cuentes por aquí cómo te va.

    Saludos!

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  2. Jo Marina, pues el libro sobre cómo emprender siendo un desastre total sería un exitazo!
    Un beso guapa y gracias por compartir tus tribulaciones :-)

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    1. Ya te digo, la clave es persistir. Ser machacón. Todos los días hacer algo, aunque sea un poquito, y aunque en el momento te parezca que no tiene sentido, y aunque lo hagas entre dos sesiones de Facebook de una hora cada una. La constancia es la clave del ¿éxito? Bah, todavía no he alcanzado el éxito. Digamos que la constancia es la clave de no haber abandonado todavía ;)

      ¡Abrazos!

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  3. Hola, guapa: este es mi segundo intento de comentario, que ayer Google acabó con mis nervios. Básicamente te decía que si a mí, intentando apañármelas como traductora autónoma (que es una actividad en la que TODO está muy claro y hay documentación a montones en todas partes), también me entran las mismas sensaciones de inseguridad poco clara, no me quiero ni imaginar cómo será lo tuyo... Pero lo que sí sé es que eres muy valiente por intentarlo y seguir a ello, y solo eso ya debería animarte un montón, porque Molas :)

    Un beso fuerte y una oferta de apoyo en persona si nos volvemos a cruzar por las cataluñas :****

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  4. Buf, cómo te entiendo...tanto, tanto...he tenido unos días así de mierdecilla y es que mi parte práctica, responsable, la que sigue lo que se espera de mí iba tan, tan bien y de repente ha apareido la otra parte, digamos la que va con los pies un poco en las nubes, con unos valores asquerosamente bien definidos pero totalmente contrarios a la otra parte de mí. Y claro, se ha liado. Y es que si sigo la de los valores, esa pirada idealista, pero con potencial, pues que acojona. Y acojona mucho. Porque cuando no tienes muchas referencias andas a ciegas y hacer las cosas siempre es más fácil si aprendes de alguien que quiere hacer las cosas, al menos, con un estilo parecido al tuyo.

    Creo que tienes una personalidad muy "artista" y que simplemente no puedes trabajar como lo hace un emprendedor al uso. Pero claro, tampoco eso significa, convertirse en bohemia que se da a la bebida y que deja que la musa la visite y trabajar en esas 4 horas (al mes) que te visita.

    Estoy meditando mucho sobre esto últimamente y aunque aún no tengo una respuesta definitiva, creo que los tiros pasan por dos hechos: 1. Haces las cosas diferente porque tienes unos valores diferentes a muchas personas. Eso es asín. Y aceptarlo te hará libre y es más, te devolverá las ganas de hacer las cosas. 2. La falta de estructura de andar por terrenos inexplorados se tiene que suplir de alguna forma o te arriesgas a quedarte en tierra de nadie, luchando contra molinos de viento. Yo estoy pensando en algo rollo comunidad, algo que te permita sentirte parte de algo. Gente con una visión de la vida parecida a la tuya, y aunque no tengáis metas comunes per se, sí que lucháis o trabajáis por conseguir objetivos globales similares (que creo que eso es más fácil de encontrar).

    Yo no sé tú, pero cuando yo hago lo que siento que tengo que hacer y me siento integrada, que formo parte de algo más grande que yo, por decirlo de alguna manera, entonces la pereza no me visita, porque sé que hay mucho trabajo y que no se va a hacer solo. Es la forma que la reacción química vaya hacia la derecha de forma ineludible.

    Pero para ello se necesitan tanto el sustrato A y el B. Y un catalizador.


    Química pura.


    O esa es mi teoría trasnochada.


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  5. Buf, cómo te entiendo...tanto, tanto...he tenido unos días así de mierdecilla y es que mi parte práctica, responsable, la que sigue lo que se espera de mí iba tan, tan bien y de repente ha apareido la otra parte, digamos la que va con los pies un poco en las nubes, con unos valores asquerosamente bien definidos pero totalmente contrarios a la otra parte de mí. Y claro, se ha liado. Y es que si sigo la de los valores, esa pirada idealista, pero con potencial, pues que acojona. Y acojona mucho. Porque cuando no tienes muchas referencias andas a ciegas y hacer las cosas siempre es más fácil si aprendes de alguien que quiere hacer las cosas, al menos, con un estilo parecido al tuyo.

    Creo que tienes una personalidad muy "artista" y que simplemente no puedes trabajar como lo hace un emprendedor al uso. Pero claro, tampoco eso significa, convertirse en bohemia que se da a la bebida y que deja que la musa la visite y trabajar en esas 4 horas (al mes) que te visita.

    Estoy meditando mucho sobre esto últimamente y aunque aún no tengo una respuesta definitiva, creo que los tiros pasan por dos hechos: 1. Haces las cosas diferente porque tienes unos valores diferentes a muchas personas. Eso es asín. Y aceptarlo te hará libre y es más, te devolverá las ganas de hacer las cosas. 2. La falta de estructura de andar por terrenos inexplorados se tiene que suplir de alguna forma o te arriesgas a quedarte en tierra de nadie, luchando contra molinos de viento. Yo estoy pensando en algo rollo comunidad, algo que te permita sentirte parte de algo. Gente con una visión de la vida parecida a la tuya, y aunque no tengáis metas comunes per se, sí que lucháis o trabajáis por conseguir objetivos globales similares (que creo que eso es más fácil de encontrar).

    Yo no sé tú, pero cuando yo hago lo que siento que tengo que hacer y me siento integrada, que formo parte de algo más grande que yo, por decirlo de alguna manera, entonces la pereza no me visita, porque sé que hay mucho trabajo y que no se va a hacer solo. Es la forma que la reacción química vaya hacia la derecha de forma ineludible.

    Pero para ello se necesitan tanto el sustrato A y el B. Y un catalizador.


    Química pura.


    O esa es mi teoría trasnochada.


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    1. Muchas gracias por tu comentario (no sé cómo dirigirme a ti, "Atreverseacambiar" me parece muy largo xD).

      Estoy de acuerdo contigo en varias cosas:
      - Yo hago las cosas a mi manera. No sé si es de ser espíritu artista o simplemente vaga o cambiar demasiado de idea, pero a mí no me sirven ni los planes, ni los retos, ni los "hago tal y tal todos los días porque sí". No soy feliz y me secan por dentro. Y aunque no sea de ser feliz de lo que trata la vida, sin duda tampoco trata de estar deprimida.
      - Me vendría genial esa tribu, o comunidad, o llámalo X. Así que si montas algo parecido, estaría encantada. Yo he pensado en algo así para Psicosupervivencia, pero montar y coordinar grupos se me da FATAL.
      En fin.
      Abrazos!!

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  6. Me puedes llamar Rosana :P o atreverse, jajaja (sí el nombre es largo y un poco allá).

    Lo he llamado "artista" por diferenciarlo de una manera más estructurada de trabajar. Yo soy bastante cuadriculada en muchas cosas pero a la hora de trabajar me doy cuenta de que tengo una rutina y forma de trabajar bastante inusual. Como dices, ciertas rutinas me secan por dentro. Ahora tengo interés por saber cómo la gente "así" ha conseguido llegar a un equilibrio entre estructura necesaria para llevar adelante cualquier proyecto y esa parte a la que no le gusta la estructura.

    Buf, lo de crear una comunidad va a estar difícil de momento. Tengo un problema de desconexión, así que me da pavor proponer cosas y que no haya respuesta. Y lo de coordinar gente siempre me ha dado bastante urticaria o más bien me saca de quicio porque ahí me parte más digamos "cabeza cuadrada" no entiende que cada uno va a su bola. Admiro a la gente que lo hace sin problemas. Algo pensaré para lograrlo y que no me quita la salud :P

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  7. Estas aquí!!! Traidora!!! y yo desesperada porque Marinadiaz no actualizaba!!!!
    nos vas a volver locos cariño...... Ala, ahora que me he desahogado voy a leerte ;P

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  8. Acabo de descubrir "Mailterapia" y, aunque no he empezado a leerlo, me parece una idea fantástica para alguien tan especial como eres tú. Seguro que, con tu forma de ser y tu consistencia, las dudas se despejarán pronto y podrás ayudar a mucha gente; eso es el "éxito", que está asegurado y te está esperando...
    Un abrazo,
    Paco

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