Qué vida ésta... tú ahí relajada, en la naturaleza...
se te está yendo un poco la mano con las dominadas.
A Dios pongo por testigo que es un efecto de luz y que no tengo esos brazos ni de broma... pero me ha hecho mucha gracia verme así.
PD: Estupendo estreno de la Dobloneta como lugar de pernoctación y como vehículo precario con el que atravesar las sierras andaluzas. Por cierto, conduzco bien, entendiendo bien como que sobrevivo :)
Mañana más.