massobreloslunes: 08/15/10

domingo, 15 de agosto de 2010

Más sueños

Hay una amiga que no me habla. El tema es que ni siquiera sé por qué lo hace. Llevábamos mucho tiempo sin vernos y cuando intenté retomar el contacto de vuelta a Málaga resultó que no me cogía el teléfono. Tengo mis teorías sobre su actitud, pero como ninguna está comprobada me las guardo para mí y asumo que sus razones tendrá.

Esta chica en concreto está como las maracas de Machín desde siempre. Pero éramos amigas desde pequeñitas y hemos compartido muchos buenos ratos juntos, una de estas amistades triposas en las que te juras amor eterno y ponerle a tu hija el nombre de la otra. Sin embargo, nos fuimos distanciando y recuerdo que cuando me fui a Barcelona ella no me echaba mucha cuenta. Yo intentaba mantener la relación y ella como que pasaba un poco. Y yo tenía que estar muy, muy cabreada, porque soñaba con frecuencia que me la encontraba y que la mandaba a la mierda. Mi incosciente es bastante obvio, en general.

Esta noche he dormido fatal. Quizá porque me pimplé anoche un cuarto de kilo de chocos fritos y eso es dinamita para el estómago. Entre otras cosas, he soñado que me perseguía con una botella en la mano una paciente con algún tipo de problema psicótico. También he soñado con mi amiga, la que no me habla. Hacía bastante que no me pasaba, y de hecho en mis horas de vigilia creo que no me suelo acordar de ella y que tengo el asunto bastante superado.

He soñado en dos fases. En la primera ella me preguntaba por el PIR e intentaba convencerme de que su máster en clínica era mejor (ella también es psicóloga). Yo me mosqueaba un montón, me levantaba de la mesa y le soltaba lo siguiente:
- Te diría que esto es como la fábula de la zorra y las uvas... si no fuera porque eso te deja a ti como la zorra.

Y me quedaba tan panchísima. Muy bonito, muy compasivo. Me ha hecho gracia tener esa mala ostia en sueños, pero también me he sentido un pelín culpable.

Después he soñado con la tía que me perseguía y me he despertado con un montón de miedo, con los ojos muy abiertos y rígida sobre la cama, como en las pelis. Para no retomar el sueño donde lo dejé me he levantado, me he tomado un colacao fibra y me he vuelto a dormir.

Ahí ha venido la segunda fase del sueño con mi amiga, la que no me habla. Ahora estábamos comiendo con mis compañeros pires. Todo era extremadamente claro: las caras de la gente, el aspecto y el sabor de la comida, las conversaciones... Yo le presentaba a todo el mundo y le contaba qué tal mi vida, y ella me hablaba de la suya. Al final nos abrazábamos y ella me decía lo contenta que estaba de verme y de que volviera a su vida. Yo podía sentir su olor y el tacto de su cuerpo entre mis brazos y me ponía muy contenta.

Me he despertado triste. No por mi amiga la que no me habla que, francamente, tampoco me aportaba tanto de un tiempo a esta parte. Me he dado penita yo. Mi pobrecito inconsciente haciendo todavía el duelo por alguien que no piensa en mí. La parte más oculta de mi mente, que sigue teniendo ganas de agradar.

La autocompasión, que es una droga dura.

PD: En general me revienta que la gente me cuente sus sueños. Normalmente, lo que para el soñador está cargado de significado y es como superfascinante, a ti te resulta absurdo y surrealista y no te importa nada. Pero este es mi blog y me lo follo cuando quiero. Hala.