massobreloslunes: 03/21/12

miércoles, 21 de marzo de 2012

Vacío

Hoy es uno de esos días en los que la vida me supera. Llevo aquí un buen rato intentando escribir algo y la pura verdad es que me duele. Me siento vacía. Hacía mucho, pero mucho que no me pasaba esto. Quiero decir, que en los últimos meses siempre que me he sentado aquí he sido capaz de sacar algo. Bueno o malo, pero algo. Y hoy, sin embargo, es como si hubiera demasiado dolor que se niega a ser expresado. No es grave, no os preocupéis. Tiene que ver con que hoy he pasado con creces la cuota de sufrimiento humano que soy capaz de presenciar. He visto a un hombre con síndrome de cautiverio: ha tenido un infarto cerebral en el troncoencéfalo y ahora está completamente paralizado, pero con la sensibilidad y la conciencia intactas. Cuando digo completamente quiero decir que no puede mover nada. Apenas los ojos, y sólo en dirección vertical. Ese hombre no puede hacer nada ahora mismo: nada. Todo lo que la vida significaba para él se ha venido abajo. Todo. No estoy hablando de correr, caminar, escalar, conducir.... estoy hablando de comer, rascarse, lavarse los dientes, besar, cantar, hablar, bostezar. Todo. Y bueno, una no es de piedra, y a veces cuesta mucho, pero mucho, intentar averiguar qué hacemos en un mundo en el que cabe un sufrimiento tan gigantesco. ¿De qué va esto, en serio? ¿De qué va?

Pero supongo que no sólo se trata de eso. Hoy me duele el corazón como si estuviera lleno de cosas que no pueden ni deben ser expresadas. Hoy me siento extraña y muda como hacía tiempo que no me sentía. Como media Marina. Normalmente, cuando sufro soy capaz de encontrar las razones, de ponerle palabras. Hoy no, y esto que estoy haciendo aquí es apenas un intento para no dejar sin nada el hueco del día. No quería darme por vencida.

Imagino que es un cúmulo de cosas. La regla, el cansancio post-roco, el recuerdo de los ojos del paciente, los demás pacientes de la Unidad que dan vueltas por los pasillos sumidos en su particular locura. La gente que no está en la Unidad y que también vive dentro de locuras particulares que me resultan incomprensibles. En serio, ¿de qué va esto?

Lo voy a dejar aquí. Ya se me pasará. Volverán los días de pensar que todo es taaaaan maravilloso y brilla con tanta luz. Pero hoy no la veo. La luz. Supongo que en el alma, como en el cielo, a veces las nubes lo cubren todo y cuesta recordar que hay un sol brillando por arriba, ahí en algún lugar, en la estratosfera.