massobreloslunes: 11/12/12

lunes, 12 de noviembre de 2012

¡¡Dios!! Os he echado de menos

¿Sabéis esas escenas de las pelis de amor, cuando los protagonistas se encuentran después de un montón de vicisitudes, y ya todo está claro, y se aman, y se abrazan, y uno de ellos le dice al otro "por favor, no vuelvas a dejarme nunca", y el otro niega con la cabeza, y hay un antizoom y música bonita y zumbido en blanco?

Vale, pues esa soy yo ahora con mi blog.

Yo: ¡Lo siento, blog! ¡Siento haberte dejado solo todos estos días!
Blog: ¡¡No lo hagas más!!
Yo: ¡¡No lo haré!! Fui estúpida, pensé que quería algo más... pero no puedo dejarte. Como dicen Los Ronaldos, "no puedo vivir sin ti. No hay manera".

Hace un par de días me preguntaba Ángel si de la escritura uno se termina enamorando con el tiempo, aunque al principio te cueste ponerte. Sí, sí, y mil veces sí, contestaría yo. Escribir bien, entendiendo bien como con honestidad, con energía, con franqueza y con asiduidad, te cambia la vida. No se trata sólo de lo que pasa cuando escribes; se trata de lo que pasa cuando no escribes. De cómo eres capaz de mirar con más atención, de encontrar la compasión en los detalles y de masticar tu vida lo bastante como para regurgitarla aquí de forma decente.

¿Qué ha pasado en estas dos semanas?

Me he vuelto emprendedora. Se me ha abierto una ventana al futuro y soy yo trabajando como escritora y psicóloga freelance.

He escrito como si no hubiera un mañana.

He pensado en miles de historias para contaros aquí, y después las he olvidado todas.

He leído al menos un libro genial: La Lección de August. He concluido que la ficción es lo único que de verdad, de verdad no puede faltarme.

Me he sentido angustiosamente poseída por el espíritu de Bucay.

He luchado contra el despertar precoz y otras formas de insomnio.

He estrenado nuestro nuevo y precioso roco nuevo.



He escalado. Poco, pero he escalado. He encadenado el segundo 6b de mi vida, después del que hice en Asturies durante el SSHP.

He recibido el que quizá sea el mejor regalo que me han hecho:



Es muy estúpido aferrarse a un blog, pero es cierto que dejar de escribir aquí me hace perder consistencia. Me deshago como un personaje de cuento trasladado a la vida real. Me queman en los dedos mis historias con la extraña especie masculina, los mantecados de chocolate, el gruísta más mafioso de San Fernando y los bolígrafos de tinta verde. Me gusta escribir sobre psicología, dar consejos e intentar arreglar vidas, pero hay una parte de mí que necesita ser amoral y absurda, describir los detalles sólo por describirlos y sin necesidad de ilustrar nada con un ejemplo.

Así que ¡¡volvemos!! A pesar de todo, creo que he batido récords de desenganche del blog, así que vamos a darme un mini-aplauso o una 30 seconds party dance como las de Anatomía de Grey. Además, a estas alturas de mi vida, enterarme otra vez de que no puedo vivir sin escribir es, sin duda, una buena noticia.