La gente con la que he ido es un grupo curioso. El curso es en la sierra, y he ido desde Cádiz con un chaval muy personaje, uno de éstos que se va al campo para alquilar una casa rural con los colegas y matarse a cubatas. Se ríe ruidosamente cuando está nervioso y escala resoplando de una forma un poco turbadora, en el mal sentido de la palabra. Además hay una pareja de mediopunkis seriotes, un chico de edad indefinida y los monitores. Él es un chulazo moreno, como bien preveía Funes, que además tiene los ojos verdes y huele a una mezcla genial entre colonia y cocacola. Ella parece algo mayor, aunque quizá sea porque de tanto sol y aire libre tiene la piel muy curtida. Está espectacularmente en forma, sin un gramo de grasa y con los hombros el doble de ancho que las caderas. Verla escalar es una pasada. Parece una de las extraterrestres de Avatar, y se mueve con soltura y elegancia ayudándose de sus manos grandes y aplastadas.
Yo y mi cuerpecito defectuoso subimos como podemos. La rodilla izquierda sigue dando lata, pero aguanta bien ahí la tía. Agarrarse a la roca es curioso, muy primario. Uno está ahí y piensa que mira que somos raros los humanos, que todo lo que vemos lo queremos subir, bajar o cabalgar sólo porque sí. Estás ahí, invirtiendo un montón de esfuerzo para llegar a un sitio y después deshacer el camino. Y en cuando tocas el suelo y vas hasta arriba de adrenalina no quieres más que empezar a subir otra vez. Al fin y al cabo, todo en esta vida son sensaciones que quieres repetir.
Creo que todo psicólogo, filósofo, escritor o gafapasta en general debería escalar alguna vez. Se experimenta un curioso vacío de pensamientos mientras buscas el siguiente agarre. La comunicación es completamente física: dame cuerda, pilla, bájame, sube la pierna, ahí a tu derecha tienes un saliente bueno. Nada de opinar sobre la inmortalidad del cangrejo. Es como cambiar de plano de realidad.
(Por no hablar de cuando llegas a casa, estiras tus articulaciones, te zampas una cena espectacular, te pegas una ducha y te metes en la cama, sabiendo que mañana habrá más y será mejor.)
PD: Últimamente no tengo ganas de meter fotos en los post y no sé por qué.