Cuando te mudas mucho, empiezas a aprender que las casas son como las personas: no hay ninguna perfecta, así que aprovecha las ventajas de la que tienes en cada momento y trata de ignorar los pequeños defectos.
Ya estoy en mi nueva casa, en el centro de Lavapiés. Es un quinto sin ascensor, así que de aquí a agosto voy a tener un culo para partir nueces. Está a diez minutos de mi roco nuevo y a dos de la parada de metro. Tiene vigas en el techo, una estantería llena de plantas y una espaldera para estirarse en una de las paredes.
Me va a gustar mi cuarto, que da a tejados. Todas las casas en las que he sido feliz últimamente han dado a tejados: la última de Granada y las dos de Cádiz. Me encanta el paisaje de tejas frente a mis ojos e imaginarme a seres traslúcidos que se sientan en ellas con las piernas colgando. Me va a gustar tener cama de matrimonio, que siempre esconde la posibilidad de que quepan dos, y mi enorme armario con hueco para guardar mi desorden sin que se vea. Me van a gustar las dos gatas, Mía y Musa, y la calefacción central, y el suelo de parqué.
Nunca pensé que viviría en Madrid, le digo a Cris poco después de llegar, mientras ordeno por trigésimo octava vez en mi vida el contenido de las cajas. ¿Y eso? pregunta ella. Pues no sé, contesto; supongo que llegó un punto en el que creí que me quedaría siempre en el sur. Es raro: por una parte Cádiz está muy reciente, a la vuelta de la esquina del pasado, y también planea sobre un futuro feliz y luminoso de aquí a ocho meses. Por otra parte, desde que llegué el martes todo esto me ha absorbido, y mi presente inmediato es muy Madrid, y eso me gusta. Estoy aquí sentada en pijama y me encanta la sensación de tener un hueco en esta ciudad invivible.
Cuántas ciudades ya. Cuántas maletas. Y qué bonita la oportunidad de descubrir una nueva. De cruzar la frontera entre un turista y una persona que tiene un hogar bajo uno de esos tejados. De conocer despacio y desde abajo otra manera de estar en el mundo.
Hoy sí, hoy ya va en serio. Hoy inauguramos oficialmente Madrid.
Que tengáis un feliz lunes.