massobreloslunes: 07/31/11

domingo, 31 de julio de 2011

19. La cosa está mu mala, o no

Hoy, mientras volvíamos en el coche desde el quinto coño donde me he ido a hacer barranquismo, ha surgido con una amiga el tema de los hombres, las parejas, la soltería y lo chungo que está todo en el mercado de la carne-espíritu. Me da la sensación de que después de cierto tiempo de soltería se adoptan dos actitudes: o la culpa es mía, que no merezco el amor, o la culpa es de "los hombres" o "las mujeres", que no me entienden, que los quieren cabrones, que las quieren tontas o que se echan novias absurdas cuando en realidad deberían estar conmigo.

Personalmente, y después de va para año y medio de soltería, creo que no me posiciono en ninguno de los dos lados. En el de la baja autoestima seguro que no, porque yo soy estupenda. Con mis fallos y tal, pero hay gente mucho más tarada que yo que encuentra a otra gente que le quiera. Ya sabéis que un día de estos le tendré que poner a la moto un sidecar para mi ego, pero qué le vamos a hacer.

En cuanto a "los tíos", pues no sé... es mucho generalizar pensar que les gustan tontas, que tienen miedo al compromiso, que todos los buenos están pillados o que se van quedando calvos a toda velocidad. Reconozco que mi listón está alto, pero también opino que, como leí una vez en un libro, sólo me hace falta uno. Los demás pueden ser unos cabrones insensibles, pero qué me importa a mí el futuro del sexo masculino. Yo sólo quiero uno, y creo positivamente que entre miles de millones de criaturas ese uno tiene que existir.

Así que yo lo atribuyo a la aleatoriedad. Pienso que encontrar pareja dependerá de que mi camino se cruce por puro azar con el de ese chico estupendo. Mientras tanto, procuro hacer mis deberes. Creo que lo único que depende de mí hasta entonces es ser la persona que quiero ser, para darle a ese chico especial la oportunidad de querer todas esas cosas de mí. De amar a mis virtudes en acto, y no en potencia. No puedo hacer mucho más que eso y procurar ser amorosa, abierta y sincera con las personas que me rodean. Y valiente, y dispuesta a arriesgar, y un poquito loca.

Lo demás se lo dejo a la suerte, que hasta ahora, la verdad, conmigo no se ha portado nada mal.