Tengo muchas ganas. Por qué alguien tiene ganas de encerrarse diez días en mitad de la Cataluña rural y meditar diez horas diarias en silencio, es algo que no acierto a comprender. Pero es que la paz interior engancha.
He hecho una larga lista de buenos propósitos para cuando vuelva. Bueno, tampoco es tan larga. Para empezar, escribir
Os quiero. Estad atentos el día 25 por la mañana. Es el día del metta (energía positiva que se envía al final de los cursos de Vipassana). Yo mandaré mucho, pero hay que estar disponible para recibirlo. Así que sintonizad vuestras antenitas con el buen rollo meditador.
Deseadme suerte, salud, paciencia y ecuanimidad.
Y sed buenos.