El primer paso del detox digital es decidir qué vas a usar y cuándo vas a usarlo, así que voy a empezar a hacer una lista de las maneras en las que Internet y mi teléfono están arruinando mi vida, y cómo planeo mitigarlo tanto durante el periodo de desintoxicación, como después.
IG y yo vamos por fases. Tengo una cuenta anónima sin publicaciones para seguir a gente que me interesa, y tan pronto borro la aplicación como la reinstalo y me paso todo el día enganchada.
Tengo claro que debe salir de mi vida, así que lo eliminaré por completo en el detox y aspiro a que se quede así.
También tengo una cuenta sin apenas información para unirme a grupos: por ejemplo, sobre los lugares a los que viajamos o sobre WorldSchooling.
Apenas lo miro, no tengo la app en el teléfono y ahora mismo mi nivel de adicción es minúsculo. Lo eliminaré en el detox a no ser que no haya otra forma de lograr determinada información o comunicarme con alguien (por ejemplo, con la futura profesora de la guardería de Alana en Tailandia), pero veo factible mantenerlo después.
Hace unos meses decidí hacer crecer mi cuenta de Twitter y llegué a 20000 seguidores en muy poco tiempo, pero la pura realidad es que Twitter no me gusta. No lo miro nunca y no me cuesta trabajo no hacerlo.
Aspiro a eliminarlo por completo, tanto durante el detox como después.
Navegar por Internet
Ya hace mucho que no busco información de lo que me interesa en artículos de blog y similar; suelo irme a podcasts o a libros. Lo que me gustaría eliminar es la compulsión de mirar inmediatamente pequeñas dudas, o de abrir el ordenador cuando llego a casa, o de buscar inmediatamente la opinión de otra gente sobre libros o películas antes de formarme la mía.
Durante el detox, iré anotando lo que quiero consultar en una libreta y solo usaré Internet los fines de semana durante una hora cada día, como mucho. Haré excepciones si realmente hay algo que no puedo buscar o gestionar de otra manera (billetes de avión o comprar algo en Amazon).
Correo electrónico
El correo es el mal. Mi cuenta de trabajo está constantemente demandándome tiempo y atención; la personal es como una papelera llena hasta los topes que huele mal y que, aun así, no encuentro el momento de vaciar.
Antes del detox quiero encontrar un rato para borrarme de TODAS las listas de correo que recibo. Aún no sé si haré alguna excepción. Estoy harta de newsletters. Estoy harta de usarlas como sucedáneo de los libros y son las principales culpables de que siempre tenga correos nuevos y, por tanto, siempre esté revisando mi cuenta.
Durante el detox, miraré la cuenta profesional domingo, martes y viernes, y cuando me conecte para mirarla la dejaré a cero. No abriré la cuenta si en ese momento no puedo responder correos. Con la cuenta personal haré lo mismo, pero la miraré solo una vez por semana.
Desintalaré las aplicaciones de mail del teléfono y voy a intentar con todas mis fuerzas no instalarlas de nuevo, aunque cada vez que intento esto, acabo encontrando una razón por la que tengo que ser capaz de enviar mensajes desde el móvil.
Después del detox, aspiro a mantener los mismos hábitos. Me parecen sostenibles y sanos.
Kindara
Kindara es una app para registrar el ciclo menstrual que te permite compartirlo con otras mujeres para daros apoyo mutuamente. Es el mal por varias razones: primero, porque alimenta la compulsión de «no tengo nada que hacer, voy a mirar Kindara». Segundo, porque fomenta la obsesividad preconcepcional. Tercero, porque te da la impresión de que todo el mundo tiene problemas para concebir y ochocientos abortos y problemas, pero claro: la que se quedó preñada a la primera y tuvo a su bebé no anda en una app mirando con lupa la consistencia de su moco cervical.
El problema es que la interfaz de la app es mi favorita para registrar el ciclo. Si logro resistir la tentación de abrir la parte de community, todo irá bien, pero no sé si seré capaz.
Durante el detox, probaré a no abrir la parte de comunidad; si no soy capaz de resistirme, desinstalaré la aplicación del teléfono y usaré la del ordenador; si, aun así, sigo enganchada, anotaré mi ciclo a mano.
Después del detox, me gustaría seguir ignorando la parte de red social y utilizarla solo para registrar mis ciclos.
Mañana sigo: me quedan las apps de mensajería (WhatsApp, Telegram y Signal), el Kindle y los podcasts
