massobreloslunes: 01/28/07

domingo, 28 de enero de 2007

El que no se consuela es porque no quiere

Una de mis estrategias (palabra 100% psicológica) para no deprimirme en época de exámenes es hacer listas agradables. Listas de cosas bonitas de la vida, de personas admirables, de recuerdos felices... Hoy he hecho una que, curiosamente, no se me había ocurrido antes: cosas buenas de tener exámenes. Aquí la dejo para compartirla con vosotros y, de paso, para que me digáis si se os ocurre alguna más (lo necesito).

Qué tienen de bueno los exámenes, by Matilda.

- No hay clase. Esto quiere decir que a) no pueden mandar más trabajos y b)tenemos todo el día para organizárnoslo a nuestra bola. Yo no estudio por las noches ni nada raro, pero al menos sé que si quisiera, podría.
- Normalmente ya no quedan trabajos por entregar, y a mí un examen me supone considerablemente menos estrés que un trabajo. Eso no me vale esta vez porque algunos profesores, creyendo hacernos un favor, han puesto de fecha de entrega el día del examen, con lo cual sólo han conseguido que lo deje todo para última hora.
- Si tengo unos días entre examen y examen, puedo venir a Málaga y disfrutar de no tener que lavar platos, preparar comida o poner lavadoras.
- Las bibliotecas están calentitas en invierno y fresquitas en verano.
- Los momentos de ocio son mucho más de ocio que el resto del año. Las películas se ven con más ganas, los libros se leen con más fruición, los polvos se echan con más entusiasmo...
- Ampliación del punto anterior: si catalizas toda tu ansiedad en el sexo, puedes conseguir que sea reaaalmente bueno.
- No hay tiempo para crisis existenciales, con lo cual, no hay crisis existenciales.
- No hay que preocuparse de "qué voy a hacer hoy", porque lo único que puedes hacer es estudiar. Aunque os parezca raro, para mí esto es bastante bueno en muchas ocasiones.
- Si estudias con gente, el nivel de histerismo puede hacer que te rías más que en muchos otros momentos de tu vida.
- La anticipación del momento en que entregues el último examen proporciona instantes de éxtasis cuasi-orgásmico.
- Te puedes cebar a guarrerías aduciendo que "necesitas energía".
- Son una excelente forma de madurar y desarrollar tus estrategias de defensa frente a los ataques de la vida cruel.
- A veces aprendes.

De momento, eso es todo lo que se me ocurre. Como decía, acepto contribuciones desinteresadas.
Os dejo, que tengo que estudiar.