massobreloslunes: 10/16/11

domingo, 16 de octubre de 2011

Por eso me quedé soltera, IV: Mi relación ideal

Últimamente me pasa que ya no busco tanto características concretas en un hombre, sino de la relación que pueda establecer con él. En lugar de hacer listas fastuosas como las cuarenta exigencias de Golfo, pienso más bien en una manera de actuar juntos. En la interacción.

Quiero sinceridad. Que cada paso que demos se base en el intento de ser honestos con nosotros mismos y con el otro.

Quiero tacto. Cariñitos a toneladas. Quiero fisicalidad, que nos toquemos, que nos sintamos, que nos abracemos.

Quiero ternura. Que minimicemos los defectos del otro y amemos sus cualidades. Quiero que mi pareja me mire con cariño cuando soy desordenada, cuando pido más chocolate o cuando me golpeo con el quicio de la puerta porque no tengo equilibrio.

Quiero respeto. Que siempre nos hablemos con consideración y tacto. Que no nos critiquemos nunca delante de otras personas, porque no nos sale. Que no perdamos los papeles ni en la peor de las discusiones.

Quiero humor. Mucho humor. Mucha alegría. Risas, juego, tomarnos la vida en broma, reírnos de los chistes malos, despertar riendo, follar riendo (también se puede follar serios de vez en cuando, que tiene su punto).

Quiero comunicación, lo que no quiere decir hablar obsesivamente de nuestros sentimientos todo el rato. Creo que si los sentimientos están claros y si uno tiene en cuenta el punto 1 (la sinceridad) no es necesario. Pero quiero que estemos en contacto, que nos queramos con palabras. Y, por el amor de Dios, quiero que me conteste los mensajes. Siempre.

Quiero que no haya luchas de poder. Que seamos generosos. Que no se nos olvide el otro y que empaticemos.

Quiero independencia pero quiero que contemos el uno con el otro. Que sea factible cambiar los planes por el otro, esforzarse un poco, sacrificarse a veces. Quiero tener un hueco en la vida de mi pareja. No quiero ser su prioridad siempre, pero sí a veces.

Y que nos admiremos. Que seamos nuestras mutuas personas favoritas. Que sepamos apoyarnos sin asfixiarnos.

Lamentablemente, no tengo claro que esto me vaya a ocurrir y, de hecho, por eso esto va archivado en la saga de "por eso me quedé soltera". Porque, seamos sinceros: la gente está como unas maracas. Los guapos están todos neurotizados. Los buenos están todos pillados, pero los solteros son todavía peores, porque están recubiertos de múltiples capas de despecho y cinismo.

Si confío en un rincón de mi ser es porque, por lógica, pienso: si yo, que soy fabulosa, estoy soltera y disponible y sé querer y existo, debe de haber por ahí otro chico que sea fabuloso, esté soltero, disponible y exista. Y seguro que va buscando a una chica como yo. O quizá no, claro. Yo qué sé. Hoy estoy tan cansada que me siento como drogada. Y no sé ni siquiera por qué he escrito este post. Es un poco absurdo esto de planear cosas o soñar con cosas que no sabes siquiera si van a ocurrir.

En fin. Feliz lunes.