
Ya os he contado que últimamente me siento aquí sin tener ni puta idea de qué escribir. Escribo, borro, observo mi habitación. Escribo, borro, miro por la ventana. Escribo, borro, examino mi mesa de estudio, y como me he hartado de borrar pienso que voy a escribir un post sobre lo primero que me llame la atención.
A mi izquierda tengo el cubo de Rubik que me regaló mi amigo Adri. Desde que aprendí a resolverlo pienso que en el mundo hay dos tipos de personas: las que cuando ven un cubo de Rubik quieren saber la solución y las que pueden vivir sin conocerla jamás. Mi amigo Adri, por ejemplo, buscó en Internet los algoritmos y practicó él solo hasta que le salió. A mí me enseñó él y practiqué hasta que conseguí resolverlo sola. Mi amigo Funes (¡Ey, Funes, voy a dejar de llamarte mi ex! Lo he decidido así) todavía no sabe resolver el cubo ni tiene ningún interés por aprender.
De la gente que tengo alrededor, la mayoría me ha preguntado alguna vez cómo se resuelve el cubo y ha aprendido a hacer la primera capa. Normalmente no pasan de ahí. Creo que solo Elsa fue capaz de llegar hasta el final, y hasta se compró un cubo en los chinos para practicar en casa. Yo no tengo muy claro qué diferencia a una persona que aprende a resolver el cubo hasta el final y a otra que no; solo sé que yo sería incapaz de vivir con ese enigma delante de mis narices.
Por último, contaré que más allá de limitarse a resolver el cubo en plan normal, hay todo un colectivo de "cuberos" que intentan resolverlo en menos tiempo, con algoritmos más complicados y eficaces, con una sola mano o con los ojos cerrados. Lubrican sus cubos con spray de silicona, organizan competiciones nacionales e internacionales e intentan superar sus marcas. Podría decirse que son frikis absurdos, pero a mí me encanta esa gente y la manera en que están absortos en ese trocito de inutilidad tan exacta y pura que es un cubo de Rubik.
P.D.: No vale quejarse de la temática del post de hoy. En mi escritorio hay, entre otros objetos, ibuprofenos, tapones para los oídos, un aparato para los mosquitos, una disquetera portátil y un pañuelo para las gafas, así que el post podría haber sido mucho más terrible.