Yo quisiera no tener que soltarme de nadie... acompañaros a todos los que me habéis amado, y a quienes yo he amado, por el camino ancho y húmedo de la vida. Querría multiplicarme y estar con los que me quieren y a quienes quiero, derramarme en amor infinito por vuestras espaldas, apretaros la mano y cobijaros del frío.
Yo quisiera que el amor no se acabara nunca, que no tuviera un periodo delimitado y tajante como las fechas de una tumba. Quisiera tener corazón para todo el mundo, y horas, y labios, y caricias. Quisiera que nadie me retuviera al lado empaquetada y etiquetada con M de mío.
A veces no entiendo bien este mundo de exigencias, de amor de ida y vuelta, de nombres unidos por conjunciones definitivas. No entiendo cómo personas que se han amado de repente se abandonan unas a otras y se dejan perdidas a un lado del camino, sentadas sobre maletas, empapándose bajo la lluvia. A veces yo sólo querría que la existencia se multiplicara en espacios paralelos e infinitos donde poder amar y ser amada de diez mil formas diferentes.
Pero supongo que eso es pedir mucho.
Lindo eso pequeña. Me he quedado colgado de tu corazoncito lleno de amor. Me has hecho pensar y un puño de semillas seguiran germinando por días repitiendo que !tienes tanta razón!. Un beso y no cambies, quieres!
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