Yo escribía aqui y eso me hacía feliz. Después decidí tomarme lo de escribir más en serio y abrí
este blog. ¿A que es bonito? Me encantan el dibujo de la cabecera, la tipografía y el diseño. Conseguí tener unos 700 suscriptores en medio año; no es muchísimo, pero no está mal. Pero escribir ahí no me hacía nada feliz. De hecho, era lo más parecido a dejar que me arrancasen muelas sin anestesia.
También mandaba una newsletter todos los lunes. Escribir las newsletter en sí me gustaba. Pero es que escribir una newsletter no es solo escribirla: tienes que configurarla, maquetarla, buscar una imagen y enviarla.
[Párrafo que te puedes saltar si no envías newsletter ni tienes blogs]
Encima, yo uso dos servicios distintos de correo porque mando demasiadas newsletters como para usar Mailchimp. Mailchimp es carísimo si te pasas de 2000 suscriptores, y yo tengo varios blogs. Así que utilizo Mailchimp para maquetar las newsletter y se las envío ahí a parte de mi lista, y el resto lo hago con Sendy. Sendy es una locura de barato, porque utiliza los servicios de envío web de Amazon; pago menos de dos euros al mes por enviar literalmente miles de correos. Pero también es un poco coñazo para según qué cosas.
[Fin del párrafo que te puedes saltar]
Total, que enviar newsletters también era como que me hicieran una endodoncia sin anestesia. Me estaban amargando los lunes, que suele ser mi día favorito de la semana.
Finalmente, hace ahora un mes decidí parar. Parar del todo: de escribir posts y de enviar newsletters. De pensar en el blog y de ponérmelo como tarea pendiente.
Fue un alivio.
Descubrí varias cosas:
- Que puedes tener una vida sin tener un blog personal. Sé que esto parece obvio, pero llevaba blogueando más de diez años casi sin parar. Estoy acostumbrada a contarme a mí misma en Internet.
- Que, de repente, me apetecía hacer otras cosas con mi vida literaria, como escribir mi novela y leer best-sellers chungos.
- Que MarinaDiaz.Net, por alguna razón, no me estaba funcionando.
Soy muy analítica y me gusta hacer listas como la de arriba, pero aun así me propuse no hacer ninguna lista sobre por qué no me estaba funcionando MarinaDiaz.Net. Simplemente, no quería pensar más en ese blog durante un tiempo.
Aun así, mi cerebro estaba inconscientemente elaborando su propia lista. Y hace un par de semanas decidí que quería volver a escribir un blog personal, y que mi necesidad de comunicarme de esta forma era mayor que mis neuras. Ahí fue donde saqué mi lista inconsciente de por qué MarinaDiaz.Net no me está funcionando.
Era esta:
- Porque no tengo un rato en el que incorporar el hábito de escribir. Cuando no tenía pareja, y vivía sola escribía por la noche, después de cenar. Era fantástico y me hacía irme a la cama con una sensación buenísima. Después se me juntó compartir piso con conocer a Pablo e irme a vivir con él. A mí, en realidad, me gustaría poder llevar dos vidas paralelas: en una de ellas vivo sola, y en otra con Pablo. Porque vivir con Pablo me encanta, es divertidísimo, es un poco como estar todo el rato de campamento de verano. Pero vivir sola también me encantaba. Me fascinaba la sensación de poder cerrar la puerta de mi casa y que no entrara nadie si yo no lo decidía así.
Ahora, después de cenar estoy con Pablo. Nos tiramos a leer en el sofá o vemos alguna peli. Y no me apetece cambiar eso para ir a encerrarme sola en mi habitación.
- Porque ese blog me intimida. ¡Tiene mi nombre y apellidos escritos en letras enormes! Y cada vez que escribo un post lo comparto en Twitter, y en Facebook, y en todas partes. ¿Qué puedo escribir ahí que sea realmente sincero?
- Porque ese blog no está hecho para ser un blog personal. Está hecho para ser un blog publicitario. La idea de profesionalizar un poco el blog y ponerlo bonito tenía que ver, entre otras cosas, con que en algún momento publicaré la novela que estoy escribiendo y quería tener lo que hoy en día se llama "una plataforma de autor". De ahí mi nombre, foto, etc. Así que llegó un punto en que sentía la obligación de mantener "la silla caliente" en el blog para cuando termine la novela.
[Nota: la novela es real, ya voy por el tercer borrador y llevo escritas 110000 palabras de ella. Avanza despacio, pero avanza]
- Porque me paso todo el puñetero día escribiendo. Ahora mismo mi trabajo consiste en escribir mails en una web de terapia por email. Además, escribo el blog de esa web, mi otro blog sobre psicología y la novela, a un ritmo de un capítulo por lustro, más o menos.
- Porque me resultaba agotador escribir con la idea de atraer lectores, poner los posts bonitos, buscar imágenes con Creative Commons License, incluir enlaces, etc. Tardaba un montón.
Así que se me han ocurrido algunas ideas para superar mi bloqueo creativo.
A saber:
- Escribir por las mañanas. Las mañanas son el rato del día en el que estoy sola, porque Pablo se acuesta y se levanta un par de horas más tarde que yo. Antes me resistía porque pensaba "tengo que empezar a currar YA". Pero bueno, me apetece. Será el equivalente a hacer yoga matutino y empezar el día con buen pie.
- Escribir aquí. Este blog no me intimida. Está en un rinconcito de la blogosfera y ni siquiera tiene su propio dominio (aunque massobreloslunes.com es mío).
- No publicar nada en redes sociales. De hecho, puede ser que borre mis cuentas. O quizá no; aún no lo tengo claro.
- Publicar sin imágenes ni historias raras. Escribir y punto. Los libros no tienen imágenes y la gente bien que se los lee. Pondré imágenes cuando me apetezca, pero no siempre, para así tardar menos en publicar y hacerlo más a menudo.
- Escribir aquí porque sí, y no para hacerle publicidad a la novela. Enlazaré la lista de correo porque sé que hay gente que quiere que les avise cuando la publique, pero no estaré todo el rato dando por saco con la lista de las narices.
- Escribir lo que a mí me apetezca y que lo lea quien quiera.
Así que mis brillantes ideas, salvo escribir por las mañanas son exactamente lo mismo que estaba haciendo hace tres años con éxito total :)
En fin, si has llegado hasta aquí es que me aprecias de verdad. ¡Gracias! Ahora mismo no voy a decir en ningún lado que estoy escribiendo aquí, por si me harto de nuevo en unos días. Quizá has llegado hasta aquí porque me tienes en alguno de esos sistemas misteriosos de feed que nunca llegué a dominar. En cualquier caso, mantén tus expectativas bajas :D
Abracitos y
welcome back.