massobreloslunes: Un piso antes del séptimo cielo

domingo, 6 de febrero de 2011

Un piso antes del séptimo cielo



El viernes bajaba en ascensor y me acordé de ti.

Me acordé de cuando negociábamos en el portal de mi casa. "Sube", "No puedo", "Que subas", "Después me odiarás", "No te odiaré, te lo prometo", "¿Seguro?", "Sube". Curioso cómo desaparece el mundo en esas situaciones, ¿no te parece? Como en las películas, el zoom estaba en nosotros, yo subida el escalón para ponerme a tu altura, tú metiéndome las manos en los bolsillos del abrigo, y las personas que pasaban junto a nosotros aquella noche de lunes, o de miércoles, tenían tan poca importancia como unos extras mal pagados.

Cuando aceptabas yo abría el portal deprisa para que no te arrepintieras, y llegábamos al ascensor como quien llega a la tierra prometida. Lo que dan de sí nueve pisos, ¿verdad? En cuanto las puertas se cerraban te tirabas sobre mí y me inmovilizabas en una esquina con tu lengua en el fondo de mi boca. Yo te tocaba la espalda, lo recuerdo, buscando el contacto con la piel lisa y morena de debajo de tu camiseta. Te contaba las costillas con los dedos y te pasaba la lengua por los labios, y después te mordía la barbilla, el cuello, las esquinas de la cara.

Nos comportábamos como si no hubiera vida después de ese ascensor. Como si después de abrirse las puertas no nos quedara el resto de la noche y el nórdico sobre mi cama de noventa. Creo que nos gustaba la idea de aquellos nueve pisos de tiempo entre paréntesis, o plantar una frontera artificial entre las negociaciones del portal y la desvergüenza de mi dormitorio.

Porque cuando salíamos del ascensor, recorriendo a trompicones el pasillo, tirando al suelo las llaves de pura impaciencia, con los pelos tiesos y los labios hinchados, ya no nos acordábamos del suelo, y quedaba muy lejos el viaje de vuelta, los nueve pisos de descenso que harías tú solo de madrugada y yo sola a la mañana siguiente.

El viernes bajaba en ascensor y me acordé de ti.

Y, en realidad, a ratos pienso que extraño más escribir sobre ti que follar contigo.

1 comentario:

  1. UAHHHHHH, EL FINAL ME IMPACTÓ...
    ¿QUE QUEDÓ , ENTONCES, EN TU MEMORIA???
    ¿TAL VEZ, ALGO DE RESENTIMIENTO???
    SIENDO FRIVOLA Y HEDONISTA, QUÉ SUERTE LA TUYA... 9 PISOS DE PLÁCER!!!

    ResponderEliminar