massobreloslunes: El buen regalar

domingo, 29 de julio de 2012

El buen regalar

Pienso en todos los regalos malos del mundo. Regalar algo que te sobra, o algo que te habías comprado para ti, o algo que en realidad eres tú quien usará pero regalas porque así tienes la excusa para comprarlo. En regalar algo que no te cuesta dinero porque te hacen descuento o porque tenías un vale. Algo que pensabas tirar igualmente. Algo que alguien se dejó en tu casa. En dar dinero para que la otra persona compre algo. En esperar a que la otra persona se compre algo y después ingresarle el dinero en su cuenta. En esos regalos que indican que no has dedicado un solo momento a la persona a la que se lo das. Cuando me regalaron un pañuelo que esa misma noche le vi igual a mi abuela (verídico). Cuando me regalaron unos pendientes dorados a mí, que NUNCA llevo nada dorado, diciendo "pero si estás la mar de guapa" cuando consentí probármelos.

(No dejan de tener estos regalos cierto valor, ojo. Dar siempre es bonito, e incluso en estas situaciones existe cierta voluntad de hacer bien al otro)

Luego pienso que a ti, precisamente a ti, querría hacerte un buen regalo. No sé muy bien qué. Siempre he pensado que regalar es un arte delicado, una artesanía del querer. Tiene un primer paso de observación y un segundo de elaboración. Que sea fabricado o comprado, que te haya costado diez o cien euros, da un poco igual; lo importante es hasta qué punto se amolda al deseo de la persona que lo recibe. Pero creo que a ti querría hacerte una variante de regalo todavía más intensa. Querría regalarte algo mío, algo que me guste de verdad, algo cuya falta me duela. Entonces tendría sentido. Me gustaría, de verdad, sacrificar una pequeña parte de mi bienestar para que lo tuvieras tú. Algo que no pueda volver a comprar, que sea irremplazable, valioso, que esté lleno de significado y de historia. Algo que no vuelva a ver nunca si decides alejarte de mí. No sólo para que lo disfrutes, no sólo para que me recuerdes. Para recordarte yo a ti en el vacío doloroso de esa ausencia. Porque quiero que estés bien y que tengas cosas bonitas. Y porque bueno, a estas alturas, creo que la ausencia va a ser siempre la única forma que me quede de tenerte cerca.

2 comentarios:

  1. Tu precioso regalo le ha llegado seguro :-)

    Me ha llegado hasta a mi jajaja.

    Me alegro mucho de tu regreso...¿sabes? a punto de seguir tus pasos, sólo que yo pensaba ser aún más radical:-)


    Un beso Marina.

    ResponderEliminar