Yo: He decidido que voy a cambiar de vida. Voy a ser diferente.
Funes: ¿Sí?
Yo: Sí. Una nueva yo.
Funes: ¿Y cómo es esa nueva tú?
Yo: Positiva. Positiva y...
Funes: ¿Y?
Yo: y chachi. Positiva y chachi.
Funes: Me parece muy bien.
Yo: Pues no debería.
Funes: ¿por qué?
Yo: Pues porque todavía no estoy muy segura de si a la nueva yo le gustas tú.
Funes: ¿Y eso?
Yo: No sé. Ella es... Ella es fuerte (golpeo con el vaso sobre la mesa), es alegre, es valiente, es independiente (le señalo con el dedo) y pasa de novios cursis.
Funes: (me aparta el dedo señalador y sonríe) vaya por Dios. Pues avísame cuando lo hayas decidido. Perdón; cuando ella lo haya decidido.
Yo: (le miro. paciencia infinita, cara de padre comprensivo, sonrisa de enamorado estúpido) (resoplo).
Funes: ¿Por qué resoplas?
Yo: porque me tienes harta ya con tanto amor.
(algunos minutos después).
Yo: la nueva yo te quiere, vaya que sí.
domingo, 17 de julio de 2005
jueves, 14 de julio de 2005
Verano cruel
Parece que he acabado con la depresión post exámenes y empiezo a sentirme cómoda sin hacer nada. Aquí va un resumen de lo que estoy haciendo/pienso hacer este verano. No me propongo demasiados objetivos porque acabo de revisar mi lista del año pasado para el curso y sólo he cumplido dos o tres. Un desastre, vaya. En fin, allá va:
- Conducir. Mi madre me lleva cada día a dar vueltas suicidas por barrios desconocidos y ya me voy soltando.
- Trabajar de voluntaria en la asociación de Alzheimer, por obra y gracia de mi suegra ;)
- Corregir mis cuentos y publicarlos en yoescribo.com
- Irme de camping con **Funes** y atreverme a hacer nudismo xD
- Aprovechar para quedar con los amigos a los que no veo durante el curso.
- Cambiar el tono amarillo Simpson de mi piel por un café con leche claro (lo máximo a lo que llego sin ponerme en riesgo serio de cáncer de piel. Por cierto: evitad la crema solar deliplús - marca mercadona - que ayer me la eché y me quemé).
- Engancharme a Operación Triunfo (bastante más entretenido que MCGiver)
- Ummm... lo que surja.
No son grandes planes, pero menos da una piedra. Me conformo con no volver a deprimirme hasta, al menos, Septiembre.
Echo muchísimo de menos Granada, tanto tanto que voy a ir mañana con Jose a por mi PIN para hacer la automatrícula (en efecto: he tenido un año entero para pedirlo y no me he acordado). A pesar de echarla de menos, está bien estar aquí, con mi moto, mis amigos, mi chico, mi piscina y mi aire acondicionado. Y el año que viene todo será un poquito mejor, lo intuyo.
No sé por qué, me ha salido un tono algo triste en este post. Y estoy bien, en serio. Será que aún no me he despertado del todo.
- Conducir. Mi madre me lleva cada día a dar vueltas suicidas por barrios desconocidos y ya me voy soltando.
- Trabajar de voluntaria en la asociación de Alzheimer, por obra y gracia de mi suegra ;)
- Corregir mis cuentos y publicarlos en yoescribo.com
- Irme de camping con **Funes** y atreverme a hacer nudismo xD
- Aprovechar para quedar con los amigos a los que no veo durante el curso.
- Cambiar el tono amarillo Simpson de mi piel por un café con leche claro (lo máximo a lo que llego sin ponerme en riesgo serio de cáncer de piel. Por cierto: evitad la crema solar deliplús - marca mercadona - que ayer me la eché y me quemé).
- Engancharme a Operación Triunfo (bastante más entretenido que MCGiver)
- Ummm... lo que surja.
No son grandes planes, pero menos da una piedra. Me conformo con no volver a deprimirme hasta, al menos, Septiembre.
Echo muchísimo de menos Granada, tanto tanto que voy a ir mañana con Jose a por mi PIN para hacer la automatrícula (en efecto: he tenido un año entero para pedirlo y no me he acordado). A pesar de echarla de menos, está bien estar aquí, con mi moto, mis amigos, mi chico, mi piscina y mi aire acondicionado. Y el año que viene todo será un poquito mejor, lo intuyo.
No sé por qué, me ha salido un tono algo triste en este post. Y estoy bien, en serio. Será que aún no me he despertado del todo.
sábado, 9 de julio de 2005
Hogar, dulce hogar
Es curiosa la vida. Hace dos días estaba yo en mi *zulo* estudiando, mirando (el patio) por la ventana, rodeada del Camarón, el niño gilipollas que quería volar, Rosa María y Globi (la fauna de mi cuarto de estar merecería un capítulo aparte que de momento no voy a escribir, así que si tenéis dudas sobre alguno de los personajes anteriormente mencionados, decídmelo y os contestaré). De pronto me levanto, hago el último examen, meto mi vida en cajas, la cambio de sitio (un par de calles más lejos, no os vayáis a creer) y me vengo a Málaga. Ahora estoy en mi cuarto verdaderamente mío, rodeada de maletas, hecha polvo tras el infierno de la mudanza y sin poder creerme muy bien que no vaya a volver a Granada hasta dentro de casi tres meses. Y es que, como dice un amigo gallego de Funes, "Granada enamora, ¿eh?".
Estoy muy cansada y poco inspirada, así que os voy a dejar un post que escribí hace un par de días y que no pude publicar por aquello de la conexión gorroneada. Espero que os guste ;)
LA VIDA DEL ESTUDIANTE ES DURA (¡JA!)
Seis de Julio. Los pamploneses dan el txupinazo*, por la mañana ponen “el Principe de Bel-Air” y “Los Vigilantes de la playa”, los bares abren sus terrazas y el calor seco de Granada te aplasta el cerebro hasta que te chorrea mielina por las orejas. ¿Sabéis lo que eso quiere decir? Efectivamente: ya es verano. Y contrariamente a lo que cabe esperar en un mundo normal regido por las leyes normales de causa y efecto, yo aún estoy de exámenes. En efecto: todos mis amigos están ya en Málaga, las universidades de toda España ya dieron el curso por terminado hace semanas y yo aquí, como (hablando en plata) una gilipollas.
Pensando al respecto, se me ocurre que el decano, o el rector, o quienquiera que sea que se ocupe del calendario lectivo, ha decidido tomarse la revancha. ¿Por qué? Pues porque la UGR es, probablemente, la universidad con más absentismo del mundo.
Aquí inserto una breve explicación del sistema de los universitarios granadinos para hacer fiesta (con fiesta me refiero a que no va NADIE a clase, ya sabéis: como el día del Pilar o el de la Constitución):
- Imaginemos que el curso o el cuatrimestre empieza un viernes, o incluso un jueves. Obviamente, ningún estudiante irá hasta el lunes siguiente. Esto es de cajón.
- Si duda ninguna, el barril de tu facultad es excusa suficiente para saltarte las clases de ese día y las del siguiente. En esta ocasión, tampoco va nadie (los empollones saben que se exponen a riesgo de lapidación si se les ocurre acudir).
- Supongamos que las vacaciones de navidad empiezan un jueves. Como es natural, lunes, martes y miércoles se consideran fiesta. Dado que el jueves anterior saliste y el viernes tenías resaca, puedes empezar tus vacaciones el miércoles de una semana atrás sin ningún remordimiento.
- TODOS los puentes se hacen, incluidos los de otras comunidades autónomas. Lo que digan o no los profesores te la tiene que chuflar; de lo contrario, el FJG (Foro por la Juerga de Granada) te repatria a tu pueblo o te envía, digamos, a Navarra para que sepas lo que es no hacer fiesta.
- El día del patrón se extiende un día antes y otro después (¡joder, hace falta tiempo para prepararse y/o recuperarse!)
- Se hacen fiestas con los siguientes motivos: inicio de curso, inicio del otoño, barril de cada facultad, Halloween, Navidad, previa a los exámenes, de fin de exámenes, de comienzo del segundo cuatrimestre, de la primavera, de carnaval, las cruces, el corpus, la fiesta del barrio, de principio de exámenes otra vez y otro par de barriles de cada facultad entre medias. Quien viva en Granada sabe que no sólo no estoy exagerando, sino que probablemente me olvido de alguna. Para cada una de ellas es lícito, como en el día del patrón, tomarse un día antes y un día después.
- Los viernes no son importantes y pueden omitirse. Eso lo sabe cualquiera. La semana del estudiante termina el jueves. Una vez llegué incluso a ver una fiesta un miércoles para prepararse para el jueves para, a su vez, preparase para el fin de semana (extrañamente no fue aquí sino en Barcelona; aquí lo más estrafalario que he visto ha sido una fiesta de preparación del hígado para las cruces xD).
- Los exámenes de febrero van seguidos de una semana hábilmente camuflada en el calendario como lectiva pero que, claramente, te puedes tomar libre.
Así que se ve que los profesores, en un arrebato de sucio rencor (tiene que ser horrible estar todo el día rodeado de gente que se divierte más que tú) han sumado todos esos días festivos y los han añadido al calendario en plan “jeje, te jodes”**. Así que aquí me tenéis, chorreando sudores, rezando para que esta ESPANTOSA TORTURA termine de una vez, alimentándome a base de piña y cerezas y bebiendo constantemente para no deshidratarme de improviso. Entretanto, mis amigos hacen planes, van a la playa, buscan trabajo, se divierten y se relajan. Mi mayor perspectiva de bienestar es el aire acondicionado de la biblioteca.
La longitud de este post va siendo directamente proporcional a mis ganas de matar, así que me parece que lo voy a ir dejando. Además, tengo que estudiar. Qué remedio.
* Hola, soy pamplonés. Llevo la vida más aburrida del mundo en la ciudad más sosa del universo, y mi única diversión consiste en torturar borracho a animales inocentes. Definitivamente, soy un ser triste.
** Para una representación dramatizada del “jeje, te jodes” consultar con la autora y/o con Josy.
Estoy muy cansada y poco inspirada, así que os voy a dejar un post que escribí hace un par de días y que no pude publicar por aquello de la conexión gorroneada. Espero que os guste ;)
LA VIDA DEL ESTUDIANTE ES DURA (¡JA!)
Seis de Julio. Los pamploneses dan el txupinazo*, por la mañana ponen “el Principe de Bel-Air” y “Los Vigilantes de la playa”, los bares abren sus terrazas y el calor seco de Granada te aplasta el cerebro hasta que te chorrea mielina por las orejas. ¿Sabéis lo que eso quiere decir? Efectivamente: ya es verano. Y contrariamente a lo que cabe esperar en un mundo normal regido por las leyes normales de causa y efecto, yo aún estoy de exámenes. En efecto: todos mis amigos están ya en Málaga, las universidades de toda España ya dieron el curso por terminado hace semanas y yo aquí, como (hablando en plata) una gilipollas.
Pensando al respecto, se me ocurre que el decano, o el rector, o quienquiera que sea que se ocupe del calendario lectivo, ha decidido tomarse la revancha. ¿Por qué? Pues porque la UGR es, probablemente, la universidad con más absentismo del mundo.
Aquí inserto una breve explicación del sistema de los universitarios granadinos para hacer fiesta (con fiesta me refiero a que no va NADIE a clase, ya sabéis: como el día del Pilar o el de la Constitución):
- Imaginemos que el curso o el cuatrimestre empieza un viernes, o incluso un jueves. Obviamente, ningún estudiante irá hasta el lunes siguiente. Esto es de cajón.
- Si duda ninguna, el barril de tu facultad es excusa suficiente para saltarte las clases de ese día y las del siguiente. En esta ocasión, tampoco va nadie (los empollones saben que se exponen a riesgo de lapidación si se les ocurre acudir).
- Supongamos que las vacaciones de navidad empiezan un jueves. Como es natural, lunes, martes y miércoles se consideran fiesta. Dado que el jueves anterior saliste y el viernes tenías resaca, puedes empezar tus vacaciones el miércoles de una semana atrás sin ningún remordimiento.
- TODOS los puentes se hacen, incluidos los de otras comunidades autónomas. Lo que digan o no los profesores te la tiene que chuflar; de lo contrario, el FJG (Foro por la Juerga de Granada) te repatria a tu pueblo o te envía, digamos, a Navarra para que sepas lo que es no hacer fiesta.
- El día del patrón se extiende un día antes y otro después (¡joder, hace falta tiempo para prepararse y/o recuperarse!)
- Se hacen fiestas con los siguientes motivos: inicio de curso, inicio del otoño, barril de cada facultad, Halloween, Navidad, previa a los exámenes, de fin de exámenes, de comienzo del segundo cuatrimestre, de la primavera, de carnaval, las cruces, el corpus, la fiesta del barrio, de principio de exámenes otra vez y otro par de barriles de cada facultad entre medias. Quien viva en Granada sabe que no sólo no estoy exagerando, sino que probablemente me olvido de alguna. Para cada una de ellas es lícito, como en el día del patrón, tomarse un día antes y un día después.
- Los viernes no son importantes y pueden omitirse. Eso lo sabe cualquiera. La semana del estudiante termina el jueves. Una vez llegué incluso a ver una fiesta un miércoles para prepararse para el jueves para, a su vez, preparase para el fin de semana (extrañamente no fue aquí sino en Barcelona; aquí lo más estrafalario que he visto ha sido una fiesta de preparación del hígado para las cruces xD).
- Los exámenes de febrero van seguidos de una semana hábilmente camuflada en el calendario como lectiva pero que, claramente, te puedes tomar libre.
Así que se ve que los profesores, en un arrebato de sucio rencor (tiene que ser horrible estar todo el día rodeado de gente que se divierte más que tú) han sumado todos esos días festivos y los han añadido al calendario en plan “jeje, te jodes”**. Así que aquí me tenéis, chorreando sudores, rezando para que esta ESPANTOSA TORTURA termine de una vez, alimentándome a base de piña y cerezas y bebiendo constantemente para no deshidratarme de improviso. Entretanto, mis amigos hacen planes, van a la playa, buscan trabajo, se divierten y se relajan. Mi mayor perspectiva de bienestar es el aire acondicionado de la biblioteca.
La longitud de este post va siendo directamente proporcional a mis ganas de matar, así que me parece que lo voy a ir dejando. Además, tengo que estudiar. Qué remedio.
* Hola, soy pamplonés. Llevo la vida más aburrida del mundo en la ciudad más sosa del universo, y mi única diversión consiste en torturar borracho a animales inocentes. Definitivamente, soy un ser triste.
** Para una representación dramatizada del “jeje, te jodes” consultar con la autora y/o con Josy.
jueves, 7 de julio de 2005
Cosas de la vida
Me he quedado sin conexión gorroneada, así que es posible que tarde unos días en actualizar. Qué se le va a hacer.
sábado, 2 de julio de 2005
La historia interminable
Los blogs son el invento más maravilloso de Internet. la libertad de expresión, la publicación sin trabas, la extraña idea de que tu vida le resulte interesante a alguien... En fin, el sueño de todo escritor/exhibicionista sentimental que se precie. Hoy iba yo andando por la calle y preguntándome por qué tienen éxito los blogs que lo tienen. Yo, por ejemplo, estoy enganchada a la vida de Aracne que, francamente, no cuenta nada del otro mundo; al menos nada que no pudiera hacer, decir o pensar yo (y que conste que esto no es un signo de desprecio: tengo en muy alta estima lo que hago, digo y pienso). ¿Por qué yo y muchas otras personas nos hemos enchufado al relato de su vida y al de mucha más gente?
En mi opinión, porque los blogs son lo que yo siempre he querido tener: una novela interminable. Es como empezar a leer un libro y no saber cuándo va a acabarse; llegar incluso a creer que no acabará nunca. Encima puedes contactar con el protagonista...no se puede pedir más. Cuando encontramos una de estas novelas interminables lo suficientemente bien escritas, original y divertida, nos hacemos adictas como vulgares marujas. Nos colgamos literalmente del cotilleo. Es como leer el diario de nuestras hermanas mayores con su permiso. Si a mis nueve o diez años de lectora compulsiva hubiera sabido que algún día tendría algo así, me habría puesto a saltar de alegría.
Así que en esas estamos, enganchados los uno a los otros como en una descomunal biblioteca de vidas.
PD: Hablando de libros: me he comprado hoy uno llamado "Nosotros, los tíos". Es buenísimo. Se lo recomiendo a cualquiera de los dos géneros, pero los tíos no os lo podéis perder.
En mi opinión, porque los blogs son lo que yo siempre he querido tener: una novela interminable. Es como empezar a leer un libro y no saber cuándo va a acabarse; llegar incluso a creer que no acabará nunca. Encima puedes contactar con el protagonista...no se puede pedir más. Cuando encontramos una de estas novelas interminables lo suficientemente bien escritas, original y divertida, nos hacemos adictas como vulgares marujas. Nos colgamos literalmente del cotilleo. Es como leer el diario de nuestras hermanas mayores con su permiso. Si a mis nueve o diez años de lectora compulsiva hubiera sabido que algún día tendría algo así, me habría puesto a saltar de alegría.
Así que en esas estamos, enganchados los uno a los otros como en una descomunal biblioteca de vidas.
PD: Hablando de libros: me he comprado hoy uno llamado "Nosotros, los tíos". Es buenísimo. Se lo recomiendo a cualquiera de los dos géneros, pero los tíos no os lo podéis perder.
sábado, 25 de junio de 2005
Escritores somos todos
Como es sábado y me aburro porque no pienso estudiar y no he quedado hasta las ocho, y ni siquiera voy a dormir siesta porque ya he dormido antes de comer* (esto es vida), llevo un rato dando vueltas por blogs desconocidos. He enlazado varios desde otros que ya leo y he confirmado lo que ya sabía: por esta red hay quien, sin cobrar un duro, publica auténticas maravillas. Luego aparecen todos los escritores, editores y columnistas, con sus gafas y sus americanas sin corbata, diciendo que en España no se lee, que el negocio editorial va muy mal y blablabla. Los que escriben añaden, además, algo sobre la dura y azarosa vida del artista, los sinsabores del fracaso o del éxito y el reto de la hoja en blanco.
Bien, pues déjenme que les diga algo: por Internet hay cientos de blog en los que la gente escribe constantemente y escribe de puta madre. Gratis. Y miles de personas que leen durante todo el día textos graciosos, dramáticos, de ficción, sobre viajes, poesía… Así que no me jodan con que la literatura ha muerto, o con que lo audiovisual reemplazará dentro de poco a lo escrito. Las palabras están vivitas y coleando, y están entre nosotros. He leído muchos post bastante mejores que las columnas que publican algunos autores conocidos en los semanarios (Maruja Torres y su “mmm hablaré de Beirut, esa ciudad mágica, desde mi sapiencia y mi encanto de mujer madura”; Javier Marías y su “puaj, qué mierda de sociedad, voy a segregar bilis hasta que el lector se de cuenta de que Todos están equivocados menos yo”; Juan Manuel de Prada y su “no puedo escribir sin utilizar todas las palabras del diccionario y hacer alguna mención a la importancia del latín**, a la pérdida de las buenas maneras – esto lo copió de Marías – o lo bien que escribe algún autor que YO conozco y mis incultos lectores no”; no sigo porque es demasiado texto para meterlo dentro de un paréntesis). Disculpo a los columnistas porque imagino que no es fácil parir una criatura medio en condiciones a la semana; sin embargo, esto no quita que a veces hablen de chorradas prescindibles, adornándolas un poco con toquecitos de ingenio y supuesta perspicacia. Como diría Fuckowsky: este tío se está haciendo una paja mental y no quiero que se me corra encima.
Si yo dirigiera un semanario (algo que, afortunadamente, nunca haré, que para eso me quité de periodismo), convocaría cada semana un mini-concurso de artículos de opinión. Sería un coñazo leerlos todos, pero así tendrían trabajo dos o tres becarios de la carrera anteriormente mencionada. En cada número publicaría uno, y seguro que encontraría mucha más intimidad, sensibilidad, hondura y acierto en los textos de esos lectores que en los cansados, repetitivos e intrascendentes de los autores conocidos. (Como colofón a este tema, diré que las cartas que escriben los lectores al semanario son a veces más sinceras e interesantes que algún que otro artículo; os recomiendo que las leáis).
En fin; que yo sólo quería decir hoy que se escribe y lee mucho más de lo que la gente piensa, y he acabado criticando a los articulistas en un rapto de lo que podría interpretarse como envidia cochina. Qué se le va a hacer; no era mi intención. Espero que se entienda el mensaje.
* He dormido antes de comer porque me he tenido que levantar temprano para hacer el examen que mi magnífica facultad había programado para mí a las ocho y media de la mañana (mmm). Apunto esto para demostrar que NO soy una vaga :D
** Cuidadito: yo ADORO el latín. Es la asignatura más magnífica que he tenido jamás. Pero no soporto que el tío ese (JMDP) lo esgrima como si él lo hubiera inventado y como si no se pudiera ser feliz y/o culto en esta vida sin saber latín. Los que lo apreciamos sabemos de qué vale y nos basta con eso, y no necesitamos que la sociedad en masa nos lo confirme. De hecho, creo que si el latín se convirtiera en un fenómeno en plan Ingeniería Informática o LADE*** perdería mucho encanto.
*** Con todo mi respeto hacia los estudiantes de las anteriores carreras; no así hacia los periodistas.
Bien, pues déjenme que les diga algo: por Internet hay cientos de blog en los que la gente escribe constantemente y escribe de puta madre. Gratis. Y miles de personas que leen durante todo el día textos graciosos, dramáticos, de ficción, sobre viajes, poesía… Así que no me jodan con que la literatura ha muerto, o con que lo audiovisual reemplazará dentro de poco a lo escrito. Las palabras están vivitas y coleando, y están entre nosotros. He leído muchos post bastante mejores que las columnas que publican algunos autores conocidos en los semanarios (Maruja Torres y su “mmm hablaré de Beirut, esa ciudad mágica, desde mi sapiencia y mi encanto de mujer madura”; Javier Marías y su “puaj, qué mierda de sociedad, voy a segregar bilis hasta que el lector se de cuenta de que Todos están equivocados menos yo”; Juan Manuel de Prada y su “no puedo escribir sin utilizar todas las palabras del diccionario y hacer alguna mención a la importancia del latín**, a la pérdida de las buenas maneras – esto lo copió de Marías – o lo bien que escribe algún autor que YO conozco y mis incultos lectores no”; no sigo porque es demasiado texto para meterlo dentro de un paréntesis). Disculpo a los columnistas porque imagino que no es fácil parir una criatura medio en condiciones a la semana; sin embargo, esto no quita que a veces hablen de chorradas prescindibles, adornándolas un poco con toquecitos de ingenio y supuesta perspicacia. Como diría Fuckowsky: este tío se está haciendo una paja mental y no quiero que se me corra encima.
Si yo dirigiera un semanario (algo que, afortunadamente, nunca haré, que para eso me quité de periodismo), convocaría cada semana un mini-concurso de artículos de opinión. Sería un coñazo leerlos todos, pero así tendrían trabajo dos o tres becarios de la carrera anteriormente mencionada. En cada número publicaría uno, y seguro que encontraría mucha más intimidad, sensibilidad, hondura y acierto en los textos de esos lectores que en los cansados, repetitivos e intrascendentes de los autores conocidos. (Como colofón a este tema, diré que las cartas que escriben los lectores al semanario son a veces más sinceras e interesantes que algún que otro artículo; os recomiendo que las leáis).
En fin; que yo sólo quería decir hoy que se escribe y lee mucho más de lo que la gente piensa, y he acabado criticando a los articulistas en un rapto de lo que podría interpretarse como envidia cochina. Qué se le va a hacer; no era mi intención. Espero que se entienda el mensaje.
* He dormido antes de comer porque me he tenido que levantar temprano para hacer el examen que mi magnífica facultad había programado para mí a las ocho y media de la mañana (mmm). Apunto esto para demostrar que NO soy una vaga :D
** Cuidadito: yo ADORO el latín. Es la asignatura más magnífica que he tenido jamás. Pero no soporto que el tío ese (JMDP) lo esgrima como si él lo hubiera inventado y como si no se pudiera ser feliz y/o culto en esta vida sin saber latín. Los que lo apreciamos sabemos de qué vale y nos basta con eso, y no necesitamos que la sociedad en masa nos lo confirme. De hecho, creo que si el latín se convirtiera en un fenómeno en plan Ingeniería Informática o LADE*** perdería mucho encanto.
*** Con todo mi respeto hacia los estudiantes de las anteriores carreras; no así hacia los periodistas.
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