massobreloslunes: Sorpresa

domingo, 22 de abril de 2007

Sorpresa

Se lo esperaban todo menos eso.
Se esperaban reproches, desconfianza, miedo. Esperaban, y con razón, que habría celos: celos de esos que te caen al estómago con pesadez de comida china y luego no te abandonan en unos días. Creían que habría desinterés: que la magia de aquellos primeros meses, hilada sobre todo en la clandestinidad y el deseo ardiente por lo prohibido, se desvanecería en cuanto la sucia rutina les tocara con su varita de plástico chungo.
Él esperaba, de verdad, que ella dejaría de parecerle interesante y seductora; que, detrás de la charla entretenida y de la ternura sin fin entre las sábanas, no habría más que un barniz de ingenio falso y un poco de pasión inventada para el momento. Ella creía, y no la culpo, que el incontenible entusiasmo de vivir de él y el olor a animalillo cálido de su cuello no eran más que engaños de su mente, y que acabaría rezongando por la ropa tirada en el suelo y las manchas de pis en la tapadera del váter.
Pero esa armonía, ese buen rollo de comedia americana mala, ese cursi cogerse de la mano antes de dormir y besuquearse al despertar, ignorando el pesado y agrio aliento matutino; esa inesperada complicidad, que se agrandaba con el tiempo y no desaparecía aunque a veces (sólo a veces) se tiraran los trastos a la cabeza; esas ganas de estar juntos, de hacer planes, de reírse… Eso, os lo digo en serio, no se lo esperaban ni de coña.
Y, francamente, estaban acojonados.

5 comentarios:

  1. Los trastos no, los libros, y no precisamente los de bolsillo...
    tenían que esquivarlos con una llave, iaaaaaa, amor, que me matas... disimulando el esfuerzo, considerable, necesario para desviar la trayectoria de páginas alocadas, abiertas en el aire como las alas de una terrible ave literaria.

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  2. Cuantas veces terminan relaciones precisamente por lo bien que van. A veces el ser humano no está preparado para lo idílico. Normal lo del acojone.
    Salud/OS!

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  3. Hay que creérselo, las cosas funcionan. Llevan tanto tiempo funcionando que no nos lo creemos, tienen su mecánica interna inextricable, son así. Me quiere, la quiero, ya está, luego todo funciona de una forma que es mejor ni plantearse. Porque tan pronto se tiene miedo, sólo entonces se está en peligro.

    Suele funcionar al revés de lo que pensamos: la culpa no procede del pecado sino al revés, ... y el miedo no procede del peligro, sino al revés.

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  4. Sabio comentario, Balcius. Me ha gustado mucho :)
    Golfo: las aves literarias son aves justicieras, que vuelan persiguiendo a los malvados que intentan hacer daño a las escritoras. Así que cuidadito con ellas ;)
    Besines a todos.

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