massobreloslunes: Off

lunes, 28 de abril de 2008

Off

Llevo todo el día fascinada por la noticia del incremento de la natalidad a causa del apagón de Barcelona hace nueve meses. Si investigas un poco más a fondo el artículo, te das cuenta de que no está claro que el ligero aumento de bebés nacidos en estas fechas sea un efecto directo del apagón, pero hay algo muy sugerente en la idea.

Imagino a media ciudad condal sumida en la oscuridad. Las estrellas brillan sobre ella por primera vez en mucho tiempo. Se dibujan los contornos de los objetos en la casa vacía, y se hace el silencio sin televisión, sin ordenador, sin reproductor de cd’s. Un hombre y una mujer se miran a la luz de la vela que han conseguido encontrar en un cajón de la cocina y, de repente, toman conciencia de que su vida es finita, apenas un soplo de luz en la noche de los tiempos. De que el mundo fue oscuro durante eras, y volverá a serlo cuando nuestra raza se haya extinguido de hambre o de locura. Entonces piensan en todo lo que han estado hablando estos últimos meses: eso de esperar un momento mejor, de que un niño te cambia la vida, del pan bajo el brazo, que muy grande tiene que ser para compensar lo caro y lo difícil que está todo. Miran el estudio que montaron en la habitación que sobraba y que en el fondo ninguno utiliza y lo imaginan pintado de azul o rosa, con una cenefa de Winnie the Pooh en la parte superior, e imaginan en él a una pequeña copia de sí, a un ser que es ellos y no lo es y que, si todo va bien, les sobrevivirá y les permitirá creer que son inmortales. Y se dicen que a la mierda, que los hijos se han tenido siempre, con o sin crisis, que al fin y al cabo para eso estamos aquí, y polvo somos y en polvo nos convertiremos, pero entre polvo y polvo podemos proyectar la insignificante herencia de nuestro ADN hacia más allá de donde alcanza nuestra vista. Se acomodan entre las mantas, sintiéndose un poco un hombre y una mujer de las cavernas, a la luz temblorosa de la vela, y piensan que es una pena que no haya una chimenea en su pisito del Eixample. Y hacen el amor dándose por primera vez cuenta de su función real, que hasta entonces había sido siempre puesta en segundo plano para dejar paso al placer de la carne. Pero esta noche no; esta noche ella es consciente de cómo él la llena, del líquido caliente que recorre sus cavidades y bucea hasta donde no pueden seguirle. Casi puede sentir el chisporrotazo de luz cuando ocurre el milagro.

Dice la misma noticia que después del 11S también aumentó la natalidad en EEUU. Tristes y pequeños humanos, que ejercemos decididos el único poder que nos queda frente a la muerte: engendrar a más como nosotros que, al final, también van a acabar muriéndose.

Si pienso mucho en estas cosas me mareo.

2 comentarios:

  1. Lo cual hace que me venga a la cabeza la genial frase que Jim Morrison le soltó a su novia:
    "Cariño, echemos a la muerte FOLLANDO!!".
    Salud/OS!

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  2. Yo tampoco lo entiendo demasiado.

    Entiendo que ante la falta de otras distracciones, aumenten las parejas que se dedican a pasar el rato en la cama (o donde sea) pero no que aumenten los embarazos.

    Aunque me da que esos datos están pelín manipulados para obtener un buen titular,jeje.

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