massobreloslunes: Divorcio

sábado, 14 de junio de 2008

Divorcio

- Ella siempre me echa la culpa a mí, pero la verdad es que ella fue la que jodió nuestro matrimonio. Por cantar, tío. Por las puñeteras canciones.
- ¿Qué canciones?
- Cantaba todo el día. Por los pasillos, en la habitación. Mientras fregaba los platos o ponía la lavadora. Ni siquiera ponía la radio, sólo cantaba ella: una puta canción tras otra, mezclando trozos sin sentido, a voz en grito.
- Pero cantar es alegre, ¿no? No es para tanto.
- Tenía una voz horrible. Era como hacer chirriar una jodida plancha de metal contra el suelo. Una voz espantosa, tío, y no hacía más que cantar, y decía que no se daba cuenta, que no podía evitarlo. Me crispaba los nervios el puto chirrido, todos los días al llegar a casa: nada más que ese canturreo infernal. Ni siquiera tenía buen oído. A veces si siquiera sabías qué canción era.
- Así que la dejaste.
- Sí. La dejé.
- Realmente te entiendo, tío. Cantar mal puede ser muy desagradable.
- Sí, tío.
- Sí.

5 comentarios:

  1. Por suerte yo siempre he estado con buenas cantarinas.

    ResponderEliminar
  2. El que canta su mal espanta.
    El mal de ella era él.
    Por eso cantaba a todas horas versos inconexos.
    Para espantarlo a él.
    Y lo logró.

    Salud/OS!

    ResponderEliminar
  3. Por la misma razón le abrí la puerta de la jaula al pájaro de mi madre... con la ventana de la habitación abierta, claro.

    ResponderEliminar
  4. Malditas mujeres que cantan.
    Siempre jodiendo matrimonios.

    ResponderEliminar
  5. ¿y lo horrible que es cuando alguien tararea (y destroza) una de tus canciones favoritas que estan poniendo en la radio? dan ganas de estrangularlo, en serio.

    ResponderEliminar