massobreloslunes: Vida después de J.

jueves, 29 de julio de 2010

Vida después de J.

En estos días extraños y alentadores de mi nueva vida en Cádiz me he dado cuenta de que he pasado los últimos cuatro años y medio fluctuando entre dos polaridades: estar con J. o no estar con J. El resto de mi vida transcurría con tranquilidad razonable, pero la duda siempre estaba ahí. ¿Seguir con J.? ¿Cortar con él? ¿Volver con él? Las despedidas estaban llenas de apego y de rabia. Los reencuentros estaban llenos de dudas y miedo. Y en todo eso a mí el vaivén de sentimientos me compensaba. Era mejor tener eso que no tener nada.

Porque luego pasas a no tener nada y te quedas vacía. Te aburres. Sientes que no se trata sólo de que te amen y te digan cosas bonitas al oído. Se trata también de que quieres a alguien a quien amar (o lo que tú crees que es amar), a quien cuidar (o lo que tú crees que es cuidar). Es duro enfrentarse a ese vacío. A no poder poner ningún nombre enlazado al tuyo con una y griega. Al miedo terrible de no importarle a nadie sobre la faz de la tierra.

En mi caso, ahora parece que la tristeza y el miedo, por fin, han desaparecido. De momento. Y es como si estuviera sintiendo fluir hacia mis venas toda la energía que he entregado a mi relación a lo largo de estos años. Mi tiempo, mi creatividad, lo que escribía, lo que decía, lo que pensaba... porque todo fluctuaba entre esos dos polos terribles: estar con J., volver con J. Recuerdo una dedicatoria que le escribí en un cuento mío. "Para J. Porque casi siempre escribo para ti". Y lo peor es que era cierto. Uno siempre escribe para alguien, y yo llevaba ya años escribiendo para él. Incluso aunque no me leyera.

Y quiero a J., de verdad. Porque es bueno, porque hemos pasado mucho juntos y porque algo tendrá el muchacho para haberme llevado por este camino de locura. No me alegra haberme separado de él. Me alegra haberme desembarazado de esa forma de ver la vida tan en blanco y negro y de todo el sufrimiento que llevaba detrás. Lo malo no era él: eran mi apego, mi miedo y mis dudas.

Bueno, y he de reconocer que él también tenía lo suyo.

La putada es que no sé los nuevos errores que me quedan por cometer. Voy viendo con claridad los que he dejado detrás, pero mi capacidad de equivocarme es vasta y diversa. Así que tampoco creo que este momento tan especial que estoy viviendo ahora (no sólo por J., claro, pobrecito, sino en general por todo lo que me está pasando) suponga un cambio definitivo y que a partir de aquí mi historia vaya a escribirse sólo con renglones rectos. Creo que no es tan fácil. Pero también creo que he dado un paso importante.

2 comentarios:

  1. Siempre necesitas alguien para quien escribir, sí. Por ejemplo, para ti.

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  2. He llegadado aquí de casulaidad, estos días he estado buscando blogs para distraerme, ya que hace poco me ha dejado mi pareja, que yo creía definitiva. Llevaba 4 años y medio. No fueron los mejores años, pero la quería realmente. Como jamás he querido a nadie.
    Tras el paso de casi 3 semanas estoy viendo que no podíamos estar juntos, por como somos.
    Me siento vacio. Leerte a ti y Ángel me esta ayudando.
    Un saludo.

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