massobreloslunes: Hogar

domingo, 1 de mayo de 2011

Hogar

Estoy en Málaga, en casa. Donde el tiempo se para. Siempre querría no haber salido nunca o no haber vuelto nunca. Tardo cinco minutos en desordenar mi habitación, pero es tan grande que no se nota mucho. Al menos, me digo, he conseguido cumplir el objetivo que me marqué al emanciparme: alquilar un piso más grande que mi cuarto. Aunque no mucho más.

La semana post-curso ha sido ho-rro-ro-sa. No podía ni mirar mi tarjeta de personal del SAS sin que se me saltaran las lágrimas. La meditación me ha sacudido y aún estoy intentando poner en su sitio los trozos, y nunca había sido tan candidata al Plenur como en estos días. Ahora, en la casa materna, estoy un poco más animada pero también más confusa.

¿Dónde se ha ido mi vida? Debería haber estudiado filología. Debería haberme casado con J. Debería haber escrito una novela mientras fingía estudiar el PIR. Debería haberme casado con MQEN. Debería haberme quedado en Málaga y haber ahorrado todos mis sueldos desde que empecé a trabajar.

Estaría igual de triste, pero al menos tendría coche.

Rebusco entre las cadenas y los pendientes de oro que me regalaron en mi comunión y fantaseo con la idea de venderlos. Se me engancha en el dedo mi pulserita de recién nacida, con mi nombre y la fecha de nacimiento grabadas. Pienso que es increíble que mi muñeca cupiera ahí dentro. Pienso en el viaje que he hecho desde entonces y me pregunto para qué ha servido. Venir al mundo, nacer, crecer, reproducirnos. Llorar, reír, llorar, llorar.

Dice Buda que si se juntaran las lágrimas que hemos derramado en todas nuestras vidas por los seres queridos que han muerto, llenarían lagos. Que si se juntaran los huesos de todos esos seres queridos, formarían montañas. Lo dice para motivarnos hacia la iluminación, aunque si me preguntan a mí diré que como coaching me resulta un poco siniestro. No sé si tiene razón y debería sentarme en un cojín hasta que me salgan ampollas en el culo.

Lo que sí sé, y esto lo pienso mientras se me parte el corazón viendo mis objetos del pasado, mientras pienso en todas mis decisiones y me pregunto si fueron las correctas... lo que sé es que a veces pienso que lo único que quiero conseguir en la vida es cierto sentimiento de seguridad y pertenencia, y que al parecer eso es lo más difícil de lograr de todo.

7 comentarios:

  1. No sé si sirve mucho pero ten claro lo siguiente (sin ni una pizca de duda, ni para darle sabor al asunto, siquiera eso. nada de incertidumbre):

    1. Todo lo genial y fabuloso de este hondo y amplio mundo se define muy sencillamente y solo con 3 sílabas basta para contener todas sus cualidades y formas: MA-RI-NA.

    2. Te queremos mucho todos los que te conocemos.


    Y de mucho más no creo que haga falta estar una demasiado segura.

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  2. Aprenderás a valorar días como los de hoy riendo en el mañana. Vaya, siempre se me ocurren frases ingeniosas para comentar, nunca para escribir. Sin embargo, en vez de quejarme, se que te hará más feliz a ti.

    Se feliz!

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  3. Este mundo no sería lo mismo sin ti.

    Como han dicho por ahí, todos los que te conocemos TE QUEREMOS (y yo más jeje).

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  4. Yo me sé de una que decía -y creo que tenía razón- que eso de buscar la felicidad era imposible. Que lo que había que hacer era vivir e intentar cambiar las cosas que no nos gusten.

    ;)

    Vamos, que muchas veces en la vida no hay decisiones ni buenas ni malas. La vida pasa y lo mejor que podemos hacer es ponernos al sol. Además del cambio.

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  5. Me ha encantado esta entrada. Me siento igual. Somos muchos, creo. Un beso.

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  6. Se escribe para pertenecer.Si pertenecieras a algo, no escribirías. O puede que sí porque lo más seguro es que no te sintieras afectada completamente o todo el tiempo. Al hacerlo, al coger el lápiz, inventas una comunidad a la que otros se adscribirán porque han percibido, del mismo modo, que la realidad es sólo un mundo de los posibles.Esa nueva realidad que has inventado al coger el lápiz a ti no te bastará, precisamente porque es tuya y porque las palabras que usa el escritor no son sólo un modo de vestir el propio orgullo: también son un deseo de alterarla. Se escribe para pertenecer y para dejar de hacerlo.

    Anónimo76

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  7. Jeje, ampollas en el culo por meditar. Tiene gracia.

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