massobreloslunes: 8. Mis vacaciones ideales (sé que parece el título de una redacción del cole)

miércoles, 20 de julio de 2011

8. Mis vacaciones ideales (sé que parece el título de una redacción del cole)



Primero me voy una semana al Caribe, a un hotel de estos de pulserita con todo incluido. Me paso el día en la playa en un estado de absoluta holgura craneal. Voy con amigos de confianza, preferentemente el tipo de amigos que te deja tu espacio y que no se molesta si quieres pasarte el día leyendo o dormitando. Tengo una aventura breve pero intensa con un monitor de actividades que no está demasiado moreno ni demasiado petado, y que me lleva a ver el atardecer sobre el mar desde acantilados especiales y secretos. Como ensaladas ricas y frutas tropicales en un bufé que compensa su poca calidad con su mucha variedad y con la espléndida sensación de creerte que estás comiendo gratis. Estoy tan relajada que mi cerebro debe de tener la consistencia de una medusa.

Después voy a Málaga unas cuantas semanas, las suficientes como para sentir que tengo unos años menos y estoy de vacaciones universitarias. Me paso el día entre el Balneario, la casa de Metemary, el Café con Libros y calle Granada. Visito a mi amiga Julia y nos echamos las cartas de Osho, medito con MQEN y cenamos en el vegetariano de la Merced, me echo una cerveza con el Señor K. porque nuestro contrato de ciber-amistad establece que debemos vernos en persona una vez cada dos años, mínimo. Voy a ver a mis tías a Torre del Mar y me ceban a pescaíto frito y leche con sirope de fresa. Me voy con mi primo de fiesta y me emborracho, porque es a la única persona del mundo a la que no le sé decir que no bebo alcohol. Me gasto la paga extra en esmaltes de uña de Kiko, libros raros de la FNAC, guarradas olorosas de Lush y demás productos exóticos que no puedo encontrar en Cádiz. Voy con las niñas al Elementus a oír flamenco y comer tapas ricas. Le toco a Elsa la panzota de ocho meses y pongo la oreja para ver si escucho cómo nada Tahira en su casita submarina.

Después me voy a Dhamma Neru, porque ya me vale, que no medito desde que era chica. Hago un curso sentada y después sirvo unos días, a ver si consigo inyectar en mi cerebro algo parecido a la firme determinación. Aprovecho que estoy allí y me quedo unos días en Barcelona visitando a la gente que conocí en el último curso y a la que seguro habré conocido en éste. Vagabundeo por la ciudad ardiendo, visito el Parc Guell y el de la Ciutatella, desayuno pa amb tomaquet todos los días a pesar de la paleodieta.

Luego paso unos días en el campo, preferentemente en los Pirineos, aunque no tengo muy claro cómo ni con quién. Lo que sé es que camino, escalo, me baño en las pozas y duermo al raso. Mi acompañante o mis acompañantes son gente maja, sencilla y con buen humor, gente física y bronceada que no saben que yo en realidad soy una gafapasta y tengo un blog donde me las doy de interesante. Quizá conozca a algún chico majete, un chulazo moreno que me asegure en vías facilitas para que vaya de primer y luego monte vías chungas para inspirarme deseos muy sucios mientras le veo trepar sin camiseta.

Por último, vuelvo a Cádiz. Paso los últimos días de vacaciones durmiendo hasta tarde, meditando, leyendo y tostándome en Cortadura. Compro salmón fresco en el mercado y me lo como a la plancha con ensalada de aguacate y gazpacho, mientras asomo los pies desnudos por el balcón abierto. Paseo por el Baluarte de la Candelaria cuando anochece y observo cómo choca el agua del mar contra los muros, y luego vuelvo a casa, olfateando la dama de noche a través de las verjas cerradas del Parque Genovés. Cuando llego a casa entra el vientecito de poniente por la ventana y se escuchan amortiguados los sonidos de la calle, y yo paso lo que queda de día escribiendo, charlando por el facebook de chorradas, canturreando a todo volumen música hortera en el spotify y tocando la guitarra. Luego me tumbo en mi cama de matrimonio, hago la X justo en el centro, y cuando me he hartado de mantener una postura que uso básicamente para expresar lo mucho que me gusta dormir sola, me giro a un lado, me acurruco sobre las manos juntas y me duermo escuchando (ya lo sabéis) cómo el viento toca los edificios con su sonido de flauta monstruosa.

(Ahora acepto sugerencias sobre qué hacer con mis reales y escasos veintiséis días de vacaciones. Snif, snif.)

6 comentarios:

  1. Dísfrutarlos como bien puedas... o vente a tenerife a un hotel todoincluido, que no es el caribe, pero mi islita es muy chula, ejje.

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  2. No veo Graná en ningún lado! Aunque no me extraña, conozco torturas mucho más agradables que venir aquí en agosto, xDDDDD

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  3. tampoco te recomiendo Sevilla, aquí es salir a la calle, y vuelta y vuelta y ya estás sudando. Te recomiendo Dhamma Neru, aunqe el resto no pinta nada mal...quitando al moreno chulazo claro está.

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  4. Si vienes por el norte cuenta conmigo para lo que quieras, aunque has puesto el listón alto...

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  5. ¿Cuándo montarás la Agencia de Viajes?
    voy a empezar a ahorrar a partir de este momento porque quiero ESAS vacaciones, tal cual, con algunas pequeñas variaciones sin importancia. por lo demás, TODO INCLUIDO.

    Me ha encantado tu blog.

    ¡Enhorabuena y FELICES VACACIONES! (Seguro que con esa imaginación que desbordas vas a saber sacar todo su jugo a tus veintitants días)

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  6. La noche del sábado 13 de agosto subimos al Torrecilla en la sierra de las Nieves aprovechando la luna llena. Con suerte veremos amanecer o moriremos todos. Feel free to join!

    anónimo76

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