massobreloslunes: Soledad y amor, I

sábado, 18 de febrero de 2012

Soledad y amor, I

Estoy leyendo "La habitación vacía", un libro sobre la soledad. Lo vi hace un par de semanas en la librería y me llamó la atención, pero no me atreví a comprarlo. Me pareció demasiado triste, y yo no estaba en mi mejor momento. Ayer pasé de nuevo por la librería y decidí que me lo llevaba.

La estructura del libro es sencilla: a partir de su propia experiencia con la soledad, la autora lo plantea e investiga como un problema psicológico más. Lo diferencia de la depresión: no es lo mismo estar triste que sentirse solo. Todavía no llevo avanzado mucho del libro, pero tal y como yo lo entiendo lo que ella plantea es un sentimiento muy profundo de desconexión del resto que, además, lleva a inhibirse cada vez más y a arriesgarse menos en los contactos sociales.

La verdad es que da miedo.

También habla del estigma. De lo difícil que es reconocer que uno está o se siente solo. A veces me lo planteo, sobre mí misma. Si me siento o no sola, si me siento o no conectada. Creo que tengo tendencia a la soledad, incluso a esa soledad patológica de la que habla la autora. Cuando era pequeña pasaba sola muchísimo tiempo. Leía mucho, sí, pero también caminaba sola por el jardín o me iba a pasear por el campo cuando comíamos en alguna venta. Recuerdo un día en que subí un montecito sin la compañía de nadie, cómo me iba alejando de las voces del restaurante y entrando en el silencio quieto y amarillo del campo andaluz. No me sentía mal, ni tenía miedo: aquella soledad me sobrecogía un poco, pero me parecía entrar en un mundo donde mis propios pasos tenían más entidad, más resonancia.

El miedo a la soledad, o quizá la premonición de que acabaría sola, han planeado siempre sobre mi cabeza. No sé bien por qué. Cuando tenía dieciséis años nos hicieron dibujar cómo nos veríamos a los treinta. Recuerdo muy bien mi dibujo: yo sentada frente a un ordenador con una larga melena rubia y sin nadie cerca. No era capaz de visualizar ni concebir una familia, un trabajo en equipo o una pareja. También tenía que ver con que me gustara escribir, claro, pero me veía sola. E incluso cuando he tenido pareja lo he vivido un poco como una farsa, en el sentido de que sabía que en algún punto esa soledad golpearía otra vez.

Los peores momentos ocurrieron cuando estudiaba en Barcelona. Ahí mi sentimiento de falta de vinculación era tan potente que me pasaba los días vagando por el campus sin hablar con nadie. Además, como dice la autora, mientras más te aíslas más te cuesta conectar. Me volví casi paranoide. Odiaba con todas mis fuerzas a aquellos estudiantes modernitos que parecían encajar con tanta facilidad.

Ahora pienso que a lo mejor los primeros años de facultad, que fueron tan duros, no tenían tanto que ver con la depresión como con la soledad. Porque en Granada también daba vueltas sola por el parque García Lorca y acariciaba las rosas de colores con la punta de los dedos. La distancia que me separaba de J. también tenía que ver con eso. ¿Sabéis lo de la profecía autocumplida? Quiere decir que lo que piensas sobre ti mismo se acaba haciendo real. A veces creo que mis novios siempre estaban lejos porque en el fondo yo no podía creer que alguien quisiera quedarse a mi lado.

Es un tema curioso, la verdad. No sé con qué tiene que ver. Mi problema con la soledad mejoró mucho después de empezar a meditar. La mente se tranquiliza y es más fácil sentirse conectado. El ego se relaja un poco y no tiene que demostrar todo el rato que a los demás les importa. Te sientes menos solo, en el sentido de que sientes que compartes tu funcionamiento imperfecto y doloroso con la mayor parte de la humanidad; esto puede sonar chungo, pero en realidad no lo es tanto. Escribir también ayuda. Al fin y al cabo, es la razón por la que no escribo un diario, sino un blog: parte de la necesidad de sentir que puedo establecer vínculos con gente.

Ahora creo que el tema, más que una soledad emocional, o sentir que nadie me comprende o algo parecido, lo que menos me gusta es la sensación de que tendré que apañarme sola para todo. Me gustaría algo más de ayuda puramente instrumental. Que alguien me aconsejara para elegir coche/furgo; que alguien me cambiara la luz del baño; que alguien se ocupara de tender mi ropa o hacerme la comida algún día. Pero eso es un poco circunstancial, digo yo. Últimamente, también intento dejar que la gente me haga favores, que es algo que siempre me ha horrorizado. Que me recojan en coche, que me presten una cuerda de escalada, que me dejen dinero si no me ha dado tiempo a sacar. Lo hago de forma consciente, para convencer a mi coco de que sí, que los demás van a estar ahí cuando los necesite.

La gente del roco también ha ayudado. Es una curiosa forma de sentirse vinculada. Mi problema, creo yo, es que muchas veces me aburro con la gente, es decir: hago el esfuerzo, quedo con alguien y en realidad me aburro como un mono porque no me apetece estar allí o hablar de esos temas. Con la gente del roco, en general, me lo paso bien todo el rato. Me siento parte de algo. Siempre tenemos algo que hacer o de qué hablar, y está guay porque no se trata de juntarse porque sí para comer o beber, sino de juntarse para hacer algo que a todos nos entusiasma. Por eso, cuando a principios de años me torcí el tobillo y luego me caí de la moto, me puse muy triste. Por una parte, temía que mi cuerpo no fuera capaz de escalar, pero por otra temía que en realidad todo lo que había conseguido el año pasado, los amigos, las risas, sentirme parte de algo, se fuera a la mierda porque en el fondo nunca me había pertenecido.

Quiero seguir leyendo el libro para ver de dónde viene todo esto. Para ver por qué hay personas que crecen y van por la vida con el convencimiento íntimo de que los demás no van a querer quedarse a su lado. Igual tiene que ver con la infancia, con los modelos familiares, con la propia personalidad. Igual es hasta genético, según dice la autora. Pero existe.

Me gustaría saber vuestras opiniones. Si pensáis que realmente hay gente más solitaria. Si todos nos sentimos solos. Si formar vínculos solos es una capacidad o tiene que ver con el azar.

Mañana seguiré hablando del tema, que creo que se me quedan cosas en el tintero. Me ha quedado una entrada como muy seria, ¿no? Pero bueno, así compenso la sarta de chorradas de ayer con lo de los personajes de ficción.

Os mando besitos. Shmuak, shmuak,

15 comentarios:

  1. Le he dado muchas vueltas a este tema, pero no sé si se puede sacar ninguna valoración universal porque cada persona es un mundo. Te preguntas si formar vínculos es una capacidad o tiene que ver con el azar. Yo creo que ambas cosas, hay gente que tiene una mayor facilidad para ser sociable con cualquier persona, pero también el azar juega un papel importante. No creo que en cualquier lugar y con cualquier tipo de gente se puedan estrechar unos lazos fuertes de verdad.
    Pero estoy espeso y no sé explicarme bien (además, debería contar vivencias personales, y no es el lugar).
    Un abrazo.

    P.D: Insisto: la sarta de chorradas de ayer molaron y mucho.

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  2. Creo que ya te he comentado aquí, que el fundamental motivo por el que yo tengo un blog, que por cierto, en mi caso fue un regalo( de mi mejor amiga) no sabía ni que existían , es comunicarme.

    Para mi comunicarme es tan necesario, como respirar, es la manera de no sentirme sola. Eso que tu llamas conectar es fácil a nivel superficial. Llenar la soledad diaria de salir, ir y venir, al menos para alguien como muy extrovertida como yo, es sencillo.

    Ahora bien, conectar de cabeza, con las tripas, de verdad verdadera, eso ya es otra historia, justo a ese nivel es donde yo creo que de verdad se puede uno sentir solo, por más rodeada de gente que se esté.

    La posibilidad que da este mundo del blog es justo esa, por ejemplo, conocer gente con la que seguramente en la vida real sería prácticamente imposible coincidir y aquí, alucinantemente lo haces e incluso llegas a hablar, como si te conocieras de toda la vida, porque compartes pensamientos, calentones de cabeza, dudas..que se yo... hablas de cosas de las que la mayoría de las veces no tienes oportunidad o por el momento o por la persona que tengas a mano o porque ya conoces su manera de pensar y te apetece conocer otras diferentes.

    Yo tengo un curro que me quema mucho la cabeza y que además debo hacer sola. Poder parar un momento y echarte unas risas o cambiar el chip y ponerte a divagar sobre lo que sea , es oxígeno en vena, es compañía de la buena, porque además aparcar cuando quieres ... ya ves, lo mío es puro egoísmo:-)

    La soledad es un elección, a ratos la necesitamos todos, impuesta por dentro o por fuera es cuando duele.

    Supongo que es lo que te ocurre en el roco a otro nivel, conectas con gente que siente lo mismo que tú cuando trepáis por una pared. Compartir y disfrutar esa sensación, es lo que os une y lo que te hace no estar sola con ellos.

    Un beso MARINA ¿ves? mi cabeza aquí, se siente a gusto y acompañada, aunque seguramente tú y yo seamos absolutamente diferentes, eso, no importa nada.

    Buenas noches, que...¡¡ vaya horas las mías !! :-)

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  3. Ay, la soledad...pienso que sí, que hay personas más solitarias que otras, que les cuesta encajar o compartir, que se aislan. A veces tiene que ver con la búsqueda de un ideal inexistente, otras es el miedo a ser herido o a herir, otras la simple indolencia. Pero no creo que sea un estigma de por vida. Las personas pasamos etapas. Yo, de niña era bastante solitaria. Lo fui hasta la Universidad. Ahí tuve una explosión de actividades en común, de gentes diversas, de un no parar que me duró hasta la trentena y ahora llevo unos añitos que cada vez me voy replegando más. Mírame hoy, domingo, aislada en mi mundo, con la excusa de limpiar, etc...son etapas. Lo que sí es cierto que en la adolescencia te obligas a formar vínculos para no estar solo. Después aprendes que la soledad no tiene nada que ver con la cantidad de gente que hay a tu alrededor y te vuelves más selectivo. A mí meditar también me ayuda a sentirme menos sola.
    Me gusta mucho este blog y ya te he vinculado :) un abrazo.

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  4. Ay... ahora mismo estoy pasando por un momento chungo, y en fin, duele pensar que me identifico con gran parte de las cosas que dices.

    Yo también tengo ese convencimiento íntimo, que en realidad no sé de dónde viene, y ese sentimiento de no encajar, en general, siempre está presente en mí. Yo creo que en parte es por no saber gestionar las exigencias: exiges a los amigos, a la pareja, a un nivel al que, por lo que sea, mucha gente no es capaz de llegar. Entonces vas rechazando, porque eso no te llena, y eso te hace sentir solo, y duele, con lo que en algún punto del camino te empiezas a inhibir cada vez más, un poco porque cada vez que rechazas, el sentimiento de soledad, de separación con respecto a los demás, es cada vez un poco mayor.

    No tengo ni idea de qué depende. Solos, a un nivel básico (el nivel dependiendo de la profundidad de percepción que tengas), creo que todos nos sentimos.

    :*

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  5. Veo que has sacado la madre de todo los temas. Es un tema sobre el que he escrito mucho y sobre el que podría explayarme aún más, así que intentaré no hacerlo. Baste decir que la soledad es un abismo al que no conviene acercarse demasiado. Conviene conocerlo bien, explorar sus límites para, llegado el momento, poder sortearlo con garantías de éxito. Si no conseguimos que se vuelva útil, la soledad será siempre una losa. Dicho lo cual, la comunicación, que por definición es algo siempre frágil y azaroso, se vuelve más probable entre los solitarios y los vínculos que se establecen son con frecuencia mucho más fuertes. Por otro lado, formar vínculos exige un trabajo, es un ejercicio de voluntad que no siempre compensa: la soledad ya está dada.Ocurre así que el solitario puede serlo no por convicción sino, simplemente, porque ha decidido no malgastar sus energías y dejar de insistir en la frivolidad general. En mi experiencia, la gente está o se siente mucho más sola de que lo suele admitir, los vínculos que establecen suelen ser más inconsistentes de lo que aparentan, y,en general, creo que, si dos personas no se han asomado al mismo abismo por su cuenta, la comunicación entre ellos es altamente improbable.

    Anónimo76

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  6. Veo que has sacado la madre de todo los temas. Es un tema sobre el que he escrito mucho y sobre el que podría explayarme aún más, así que intentaré no hacerlo. Baste decir que la soledad es un abismo al que no conviene acercarse demasiado. Conviene conocerlo bien, explorar sus límites para, llegado el momento, poder sortearlo con garantías de éxito. Si no conseguimos que se vuelva útil, la soledad será siempre una losa. Dicho lo cual, la comunicación, que por definición es algo siempre frágil y azaroso, se vuelve más probable entre los solitarios y los vínculos que se establecen son con frecuencia mucho más fuertes. Por otro lado, formar vínculos exige un trabajo, es un ejercicio de voluntad que no siempre compensa: la soledad ya está dada.Ocurre así que el solitario puede serlo no por convicción sino, simplemente, porque ha decidido no malgastar sus energías y dejar de insistir en la frivolidad general. En mi experiencia, la gente está o se siente mucho más sola de que lo suele admitir, los vínculos que establecen suelen ser más inconsistentes de lo que aparentan, y,en general, creo que, si dos personas no se han asomado al mismo abismo por su cuenta, la comunicación entre ellos es altamente improbable.

    Anónimo76

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  7. Soy incapaz de hacer grandes reflexiones antes de las diez de la noche, pero como luego escribirás otra cosa y vengo de madrugada emborronaré tus comentarios.
    Creo que nuestra reacción/relación con la soledad viene determinada por nuestras experiencias y también por nuestra fuerza de carácter.
    Creo que es indispensable saber estar solo, disfrutar de ello, no solo por escribir como apuntabas en tu dibujo en el colegio, sino porque es la única manera de conocerte, de tener un punto de apoyo para relacionarte con el mundo.
    Dicho esto, no hay nada más demoledor que la soledad no elegida. Esa soledad del anciano abandonado, la soledad en pareja, o rodeado de gente que no te comprende.
    Nada de lo que sublimes en esa soledad podrá dejar indiferente, pero también sales mutilado. Herido.

    Y…no sé, me he puesto a hacer cosas y he perdido el hilot…xD
    Adios!

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  8. Estoy con Anónimo 76: todo el mundo se siente solo, pero muy pocos lo piensan y menos lo dicen.

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  9. Escribí pero mi comentario no aparece... muerte y destrucción! :p

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  10. Bueno...me parece q yo tb me voy a comprar ese libro, parece interesante :)
    Yo creo que no se puede generalizar xk hay personas q no soportan estar solas ni siquiera una hora y otras que lo eligen así.
    Creo q formar vínculos es una capacidad, esa q te hace conectar o interactuar con los demás. Hay gente que es muy incapaz para ello, por eso para estas personas será más difícil en este sentido...Yo soy capaz de crear vínculo y de interactuar pero esto tb, con el tiempo lo vas tomando con mucha más prudencia, ya no interactúas xk sí y tratas de crear vínculos en todas partes.
    Yo soy un poco/muy independiente, pero como a ti, me "asusta" esa sensación de tener q apañármelas sola para todo.
    Ya te digo que soy una persona extrovertida, sociable etc. pero muchas veces me retiro del mundo del ruido y de lo de siempre por una temporada y esto precisamente les extraña a todos los q tngo a mi alrededor. Yo es algo q necesito hacer cada X tiempo, pero creo que esto lo hago debido al poco cambio de costumbres que existen a mi alrededor. Pero este es ya otro tema...
    no sé...me he explicao como el culo no? jajaja :)
    Ah y yo tngo un mantra que dice "maría tranquila que NO te vas a quedar sola...ese otro yo aparecerá...seguro".
    Xk sí, muy independiente y todo lo que quieras, xo he aprendido, o creo, que los seres humanos estamos hechos para compartir la vida con otros seres humanos...

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  11. Auch. Esta entrada duele. Me siento muy identificada con todo lo que has escrito, especialmente con "A veces creo que mis novios siempre estaban lejos porque en el fondo yo no podía creer que alguien quisiera quedarse a mi lado."

    Me gustaría poder escribirte un comentario (me pasa a menudo) explicándote por qué tus entradas me duelen tanto y por qué, hasta con las entradas más positivas, siempre me haces llorar... pero creo que con ésta has dado en el clavo y ya no necesito explicar nada.

    Ojalá me pase como a ti y mi soledad acabe mejorando de alguna forma.

    Un abrazo, Marina.

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  12. A mi me pasa al revés. Yo pienso que por qué un chico no va a querer estar conmigo, si tengo muchas cualidades buenas.
    Claro que con este planteamiento, cuando a alguien no le gusto o no me da lo que yo espero, también se me cae el mundo encima porque no entiendo qué ha podido pasar.
    No es que me tenga en super alta estima, o me crea más que nadie, pero bueno no creo que me vaya a quedar sola porque nadie quiere estar conmigo por como yo soy. Sino quizás porque no cuadran las cosas, a la otra persona no le gusto lo suficiente etc. Sí tengo miedo a estar sola, pero no pienso que nadie va a querer estar conmigo. Por qué no?
    Y tú Marina también eres una niña adorable así que cambia el chip ;)

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  13. marinita la gente yo creo q esta hecha mas o menos para ser sociable, en fin nos necesitamos unos a otros si o si, solo q hay algunos q les pasa con mas intensidad.
    lo q llamas soledad, desconexion, aislamiento, el ver un muro altisimo q es dificil saltar para conectarte con otros, esa sensacion de q aunq lo hagas no es ese tu lado del muro, es una sensacion q creoq todos tenemos, pero es como to, solo es malo si es en exceso como la vitamina a no?
    quiero decir esa sensacion un poco triste y desconcertante y a veces desesperante de sentirte SOLA tb tiene su q... eres tu, es algo solo tuyo, es algo muy libre!
    y otra cosa q tb pienso sq la soledad la empiezas a valorar conforme creces, ya no tengo esa necesidad de cuando teniamos 14 años y nos veiamos tarde si tarde tambien y si no a colgarse al telefono, en que siempre bsucabas una opinion, en q todo era mas social q individual.
    la soledad es way en las dosis justas, y siempre q se tenga un equilibrio con sentirse parte de la gente, o me vas a negar q no esta way jugar al bang x ejemplo, bueno, lo mio no es explicarme, un besillo

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  14. Soy consciente de que estoy comentando una entrada de hace ya cinco añazos, pero me he visto TAN reflejado en lo que comentas, ha supuesto una iluminación tan grande el darle una definición, acotar el sentimiento con palabras concretas: No es depresión, es soledad.

    He llegado hasta aquí buscando info sobre el libro La habitación vacía. Luego me he dado cuenta, por lo que explicabas, que eres la misma Marina de Psicosupervivencia, sitio que llevo leyendo desde hace un tiempito. No soy un psicópata ni nada, que te rastree por el ciberespacio, promise!, es que haces unos blogs muy autobiográficos :-P ;-)
    Te comento esto porque leyéndote se aprecia mogollón la evolución tremenda de estos 5 años. Y joder, qué envidia. Joder, qué esperanza.

    Yo ahora me encuentro en el punto que describías aquí, en 2012. En esa ansia viva de querer pertenecer, en esos cabezazos contra un muro invisible de desconexión, en ese aburrimiento hacia los demás, en ese esforzarse sin tener realmente esperanzas de que vaya a ser diferente...
    Lo que más angustia me causa de todo esto, es una creencia que me ronda por la cabeza y a veces aflora y se hace más presente: el convencimiento de que algo en mí no esta bien, que mi incapacidad para establecer relaciones significativas es algo biológico, quizá, como si faltara el engranaje para ello en el cerebro. Y esto duele.

    Pero leer tu historia da esperanzas, es bonito! :-)

    Aún no tengo una idea muy clara de cómo afrontar esto. Poco a poco, supongo. Por lo pronto, me haré con el libro de White.

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    Respuestas
    1. Claro que hay esperanzas :) Al final te das cuenta de que conectar es algo que puedes hacer desde dentro de ti, sin que nadie te dé permiso. Es un tema complejo, pero te animo a que sigas adelante. El libro te va a ayudar, sin duda.
      Te mando un fuerte abrazo.

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