massobreloslunes: El mal laboral

jueves, 8 de marzo de 2012

El mal laboral

Yo de política no entiendo un carajal. Debería, lo sé. Debería informarme, leer más periódicos, utilizar twitter, cabrearme y demás. Lo que pasa es que me da rabia. Me da rabia porque yo ya me paso siete u ocho horas al día trabajando e intentando convertir el mundo en un sitio mejor. Escucho a mis loquitos y a mis neuróticos, y hay días que mola y otros días que piensas que al próximo que te diga que se quiere tirar de una ventana se la vas a abrir con tus propias manos. Y se supone que hay gente que se dedica a la política porque le gusta, que deberían hacer bien su trabajo y ocuparse de guiar el país para los mejores intereses de sus ciudadanos. Pero no lo hacen porque son, en general, malos y corruptos, así que nosotros, los ciudadanos normales, los que pagamos impuestos e intentamos aportar a la sociedad nuestro granito de arena, también tenemos que echar un ojo a los que nos gobiernan porque no nos podemos fiar de ellos. Y protestar, y participar, y leer periódicos e implicarnos, y reciclar putas montañas de plástico y papel porque a nadie se le ocurre reducir la cantidad de envases. 

En fin.

La cuestión es que no sé quién tiene la culpa de la crisis, pero sé en qué consiste. Para los de más edad, los que tienen hipotecas, hijos, trabajos en la cuerda floja y coches por pagar, consiste en mirar atrás y preguntarse qué cojones han hecho mal y si de verdad estaban viviendo por encima de sus posibilidades. Consiste en tener miedo y en plantearse preguntas que no deberían pensar a una edad en la que deberían estar más concentrados en disfrutar de lo que han ganado, en lugar de preguntarse qué van a hacer cuando lo pierdan todo.

Para mi generación la crisis es el estancamiento. Es una deformación de la realidad que nos hace pensar a todos que no nos van a dejar trabajar jamás. Es decir: tú estudias, te preparas y te esfuerzas, y luego no tienes ni idea de si alguien va a querer pagarte algo por aquello que tú tienes para ofrecer. Y eso es una mierda. El paro es el equivalente socioeconómico a la soltería: es darte cuenta de que estás mostrando lo mejor de ti y nadie lo quiere. Que podrías ser muy bueno si se te diera una oportunidad, pero es que nadie está dispuesto a concedértela.

Creo que trabajar es muy, muy importante. Trabajar así, en general, en algo. A partir de cierto punto, asúmelo: tienes que dejar de estudiar y empezar a intercambiar recursos con el medio. Tú aportas cosas, la sociedad te lo recompensa con dinero. Es la evolución natural de ti mismo como humano. Veo a mis amigos estudiando eternamente, apuntándose eternamente a másters, obteniendo eternamente títulos de idiomas, pidiendo eternamente becas y ayudas; esperando, esperando y esperando, preparándose para un momento que no termina de llegar, y me pregunto cuándo van a poder entrar en el mundo real. 

Yo me siento muy agradecida por poder trabajar. De verdad. Me gusta que el mundo reciba lo que tengo para darle. Es transitorio y lo sé; de aquí a dos años y pico estaré en la calle y a saber qué será de mí si para entonces si lo del best seller sigue estando sólo en mi imaginación. Pero de momento ahí estoy: con mi contrato, mi horario, mis nóminas. Con la sensación de que se me necesita un poco. La verdad es que si ahora tuviera que volver a la facultad, aunque fuera para hacer un master, creo que me pegaría un tiro. Me gusta lo real. Me gustan mis pacientes, cómo hablan, cómo saludan, las historias que tienen para contarme. Me gusta cuando me dan las gracias o hasta cuando se cabrean conmigo. Me gusta tener compañeros, las reuniones de trabajo, el relato de las incidencias que hace enfermería. Preparar los informes y las carpetitas de alta, con sus recetas y sus visados. Todo eso me parece muy real.

Los jóvenes necesitamos trabajar. Darnos cuenta de que la vida es un poco eso: hacer cosas por cojones que a veces te apetecen regular, pero encontrar la manera de amarlas. Seguir normas y horarios, pero también poder ser creativos e innovadores. Encontrar nuestra manera de mejorar las vidas de la gente. Ganar un sueldo fijo, poder hacer planes, acertar a imaginar un futuro. Necesitamos cierta estabilidad, ciertas garantías: saber por dónde empezar a construir una familia y un proyecto de vida. Este presente extraño de no saber por dónde va a salir la cosa nos tiene aturdidos y tristes.

Sigo hablando con J. por el Skype de vez en cuando. Me hace proposiciones indecentes que yo barajo con relativa frialdad por aquello de que está en Alemania. Me cuenta que se siente un poco "inmigrantillo": una mezcla entre solo y pobre. Lo que veo en sus ojos oscuros es la completa incapacidad para imaginarse qué va a ser de él en los próximos años, y por mucho que uno quiera ser ligero, aventurero y adaptativo, esa perspectiva deprime y sobrecoge a partes iguales.

En fin, que yo quería escribir sobre la mujer trabajadora y al final me ha salido esto. Sobre el joven trabajador, o el trabajador en general. Yo estoy agradecida por ser mujer y poder trabajar, claro que sí. Darme cuenta de que la mayoría de las cosas que tengo ahora: mi independencia, mi sueldo y todas las oportunidades que me ofrece la vida, podrían no estar ahí si hubiera nacido hace unas décadas o en otro país, me da un montón de miedo. Pero tal día como hoy creo que es importante darse cuenta de que la lucha se ha extendido y que prácticamente todos somos hoy en día una clase discriminada. Las mujeres, los jóvenes, los enfermos, los discapacitados, los mayores de cuarenta y cinco, los jubilados, los poco cualificados, los demasiado cualificados. Como en el poema de Bertolt Brecht, casi nadie se salva de la quema. Lo peor es que no sé muy bien cómo se lucha contra eso. Pero bueno, como siempre: nombrar las cosas, escribir sobre ellas, es un primer paso y, seguramente, no el más inútil de todos. 

13 comentarios:

  1. Muy buen post. Que sepas que cuando vivas en Madrid vas a tener un acosador oficial, léase yo, para que luego no queden dudas. Si te vendes por un helado de pistacho estoy dispuesto a visitarte antes, pero Alemania es un buen lugar de turismo...xD

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  2. Pd: Sigo sin entender porque sigues soltera...

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  3. ¡Gracias! ¿Tiene que ser pistacho? Porque por un helado de turrón o chocolate soy capaz de cosas muy sucias...

    Yo tampoco entiendo lo de la soltería. Es un misterio a la altura de la construcción de las pirámides o el paradero de la Atlántida. A lo mejor en la realidad soy un coñazo. A lo mejor, de hecho, soy fea. O, como dice mi amigo Kpot, "plantéate la posibilidad de que le caigas mal a Dios".

    Un beso.

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  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  5. Me cabrea esta frasecita de "es que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades" que los políticos no se cansan de repetir. Bueno, en todo caso nos han educado en un consumismo maquiavélico y, ahora, se quejan, nos lo recriminan y nos quitan el caramelo. No fue nuestra culpa sólo. Nos hipotecamos hasta las cejas porque,entre otras razones, desde ese gobierno -que se supone que tiene que velar por sus ciudadanos- nos persuadieron. Por el precio de un alquiler tendrás una propiedad, nos decían constantemente, viaja, compra a plazos lo que quieras, engánchate al móvil, la consola, el ordenador, gasta, consume... pero yo me pregunto. ¿estamos en esta crisis por esto o por los constantes robos y abusos que se han producido desde el poder? No somos los ciudadanos normales los que desviamos millones de euros, han sido los dirigentes, los grandes empresarios, desde las corporaciones locales hasta las casas reales. ¿Y somos nosotros los que ahora tenemos que pagar los platos rotos? Me enciendo, Marina...
    Un post excelente, como siempre!

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  6. Me ha gustado mucho el post, es gracioso que inicies diciendo que no sabes de política pero has descrito mejor la situación que usando palabras como inflación o deuda.
    Me he sentido muy (demasiado) identificada con la parte del estudiante preparado que no encuentra su oportunidad, snif-snif.
    Muchos besitos, wapi
    Marta

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  7. Rotundamente y de forma entusiasta estoy de acuerdo con Francesca, esa famosilla frase me enciende y me cabrea hasta límites insospechados. Nos dicen que hemos vivido por encima de nuestros posibilidades (ese presidente Fabra, sin ir más lejos), cuando deberían decir realmente "hemos vivido por encima de VUESTRAS posibilidades".
    Una exposición del tema, de manera brillante, está realizada por el compadre César:
    http://fraternidadbabel.blogspot.com/2011/11/harto-de-chorradas.html

    Y comentando tu entrada, excelente tu último párrafo. No entenderás de política, pero a veces no hace falta entender nada (entender una ideología puede llegar a cegarte) y sí tener sentido común.
    Un abrazo.

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  8. Me ha encantado Marina. Yo soy de las que tengo "suerte" (¿suerte he dicho? Lo que es un derecho básico parece ahora un premio de la lotería) pero por mis periodos de paro y estudiante me identifico con lo que dices de que es totalmente necesario no solo materialmente sino sicológicamente ese aportar algo a la sociedad, de entrar en el mundo real. Conozco tantos casos a los que se les está negando este derecho básico, mientras que a los que lo "disfrutamos" se nos dice que tenemos que aumentar nuestra productividad y esfuerzos para poder ser competitivos y conservarlo. Esto solo lleva a mas paro y mas explotación laboral. ¿No os parece todo esto una locura?
    Y de acuerdo totalmente con los comentarios sobre lo de vivir por encima de nuestras posibilidades. Qué hábiles son manipulando a la gente.

    Cigi

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  9. leo habitualmente periódicos de distinto signo político, leo twitter, veo las noticias en tv, discuto sobre la crisis, y en realidad, no obtengo de ello más que sentimientos muy tóxicos de angustia, tristeza y cabreo. Me debato entre eso y evadirme y que salga el sol por Antequera (esto lo consigo más bien poco). Me gusta por eso el tono de tu post, porque habla de lo que nos pasa, sin resultar fatalista. A mí, por lo menos esto me viene muy bien, para no salir de casa con la recortada :P
    Respecto a tu soltería, este señor sueco tiene una teoría http://www.youtube.com/watch?v=QCGEdXAWTgs
    ;)

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  10. Yo no estoy nada de acuerdo con ese señor sueco. Pienso que lo "clever" está infravalorado tanto por un lado como por otro. Al final no importa la inteligencia ni otros valores que puestos en palabras suenan muy bonitos... que si no vienen con el envoltorio deseado al final sólo recibes vanales palabras de consuelo y noches solitarias.

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  11. Se me olvidó comentar sobre la soltería: mi compañero de trabajo es un troll zoquete y mas raro que un perro verde. Y vive con su novia. Yo creo que lo de tener o no pareja depende de varios factores, y el físico o la inteligencia no siempre son determinates. Me parece muy importante el como se relacione uno con el sexo opuesto (o propio, según cada cual) y de lo que realmente se busque en una pareja consciente e inconscientemente. Y de la suerte, claro :-).
    Marina, yo veo aquí un buen tema para psicosupervivencia.

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  12. Mmmm... nunca me había planteado la soltería de esa manera. Y la verdad, yo pienso que es más bien algo de suerte cósmica. No es sólo conocer a alguien, que te guste y que le gustes. También es conocer a ese alguien en un momento adecuado de su vida. Y en fin, muchas cosas más, no creo que sea eso de que ofreces tu mejor versión y nadie la quiere. En realidad hoy estoy absurdamente optimista, así que mi opinión está sesgada. Y por cierto, así es cómo se acaba comentando sobre la soltería en un post sobre el mal laboral :p

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  13. Si es que sólo pensamos en lo único :-D

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