massobreloslunes: La pluma

miércoles, 28 de noviembre de 2012

La pluma

Cuando saqué el PIR, mi padre me regaló una pluma azul y plateada muy bonita. Fue un regalo de mierda, no os equivoquéis, porque yo no escribo a mano casi nunca y no escribo con pluma Jamás. Él me lo vendió como que "una escritora debe tener una pluma", y también me dijo que así podría firmar con ella mi primer contrato.

Recuerdo cuando me la entregó. Habíamos ido a comer a un japonés fusión muy bueno que hay en el centro de Málaga y atacábamos un surtido de maki sushi. Cuando me dio la pluma pensé esto mismo que os estoy contando: que si lo primero que me dices cuando me das el regalo es "yo sé que tú no escribes con pluma, pero aun así te la voy a regalar", me estás demostrando que lo que yo necesite o quiera te importa un carajo. A lo mejor estoy siendo un poco dura, pero el tema de los regalos me toca especialmente las narices. No es tan difícil ser capaz de mirar al otro el tiempo suficiente como para encontrar lo que le hace ilusión.

Todo esto viene a que llevo peleada con mi padre desde el jueves pasado por su apoyo más bien justito a mi huelga indefinida. Entre otras cosas. Esto es un poco como lo de la pluma: una incapacidad para mirar más allá de su ombligo. A ver, papá, que eres mi padre. Que deberías ser algo así como mi fan number one. Si a mí me pinchan, tú sangras, y si yo me voy a la huelga, tú conmigo a muerte hasta que el cuerpo aguante. Así que me he declarado en huelga indefinida de hijismo hasta que me relaje un poco y sea capaz de renegociar nuestra relación en términos justos.

Hoy he encontrado la pluma en mi bolso. Hace un par de semanas decidí tratar de utilizarla más a menudo y me la coloqué en el bolsillo de la bata, pero resultó que se le había acabado la tinta y me la traje para cambiarle el cartucho. Al desenroscar la parte superior ha caído un papelito enrollado. En él pone lo siguiente:

¡Hola! 
Si estás leyendo esto, significa que he perdido mi pluma. Me la regaló mi padre y es muy importante para mí. Te agradecería mucho que me la devolvieras. Ofrezco gratificación.  Después añado mi teléfono y mi firma.

Una nota de socorro en un regalo de mierda. Ese es el retrato de mi relación con mi padre.

Y lo peor es que en esta huelga está bastante claro quién dará el primer paso hacia la negociación.

8 comentarios:

  1. A ver Marina, reencuadra que eres psicóloga, ponte en modo madre en vez de en modo hija, primero, que los padres son de otra generación y no puedes pedirles que te entiendan como un amigo, ven la vida de otra manera, luego, que ya somos todos adultos, no le pidas el mundo, no es todopoderoso, no ve dentro tuyo aunque tu en tu posición de hija todavía creas que tiene ese superpoder, no lo tiene. y además, los padres/madres estamos acostumbrados a darles a los hijos lo que nosostros CREEMOS que necesitan, no lo que ellos quieren, años negándoles galletas para que coman fruta te lleva a hacer regalos idiotas, si a ti te cuesta verlo como un adulto que se equivoca, imagínate lo que le cuesta a el verte a ti como una adulta que puede tener razón. y sobre todo, no tienes más que un padre, mímalo todo lo que puedas.

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  2. por cierto, por el sitio donde metió la nota, el ya contaba con que no la usaras nunca, era un regalo simbólico. y aún más por cierto, no la uses, escribir con pluma es el mal, por eso los de BIC se hicieron ricos.

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    1. No, si la nota la metí yo!! Luego te contesto con más detenimiento :)

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  3. Ahhh!!! vale, lo entendí mal. Ahora veo que ha sonado a bronca... ni de lejos, de verdad, si acaso autobronca, soy la reina de las malas relaciones con el padre ;)

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  4. Bueno, a mí con lo de la notita dentro de la pluma me has dejado tocada, eso es que en el fondo si te importa y mucho.

    Pero en lo que respecta a la huelga, bueno, mil veces habrá en las que choquemos con quien debería querernos más y apoyarnos con los ojos cerrados...sino yo no discutiría nunca en casa :P

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  5. No sé yo si nuestros padres "deben" apoyarnos incondicionalmente. Lo que no quita que el cariño y el amor deban estar por encima de las diferencias. Quien te quiera bien te va a decir siempre lo que le gusta y comparte de ti y contigo y lo que no. Y cuando sea que no, que lo haga de una forma que lleve al intercambio de posturas, que es lo que realmente nos enriquece, nos hace crecer. Y viceversa.

    Si realmente no te importara un poquito la pluma, lo que significa, no la hubieras llevado en el bolso, estaría arrinconada en el fondo de algún cajón. Eso sí, papá de Marina, vamos a currarnos el próximo regalo.

    Me gusta como unes diferentes aspectos de la vida cotidiana, lo que vives hoy con la huelga, las diferencias con tu padre, usando de nexo de unión el detalle de la pluma.

    Besos

    Txabi

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  6. Amén con esos regalos. Hace unas navidades mi hermana me regaló un bolso; yo ya tenía cuatro, pero eso no le impidió hacerlo, y encima se pasó por el arco de triunfo cualquiera de mis preferencias en cuanto al bolsos... a ver, que no es tan difícil recordar que yo considero indispensable en un bolso que tenga cremallera. Pero bueno, más tarde yo se la devolví con otro regalo: unos altavoces con forma de perro (con pelo y todo); no sé si los necesitaba o no (la verdad es que creo que sí que le hacían falta), pero a mí me hicieron gracia y ya está.
    En cuanto a tu padre... el mío siempre ha sido mi peor enemigo en esta vida, así que mi perspectiva está un tanto deteriorada en ese aspecto, pero lo que está claro es que si la familia no te apoya al menos dándote un voto de confianza o el beneficio de la duda o algo similar, pues deja de ser familia para mí. Está claro que al final siempre somos los mismos los que cedemos para tener la fiesta en paz, pero tras bastantes años pataleando en estas lides he llegado a la conclusión de que muchas veces lo que más compensa es representar el papel que se espera de ti y no esperar nada de aquellas personas que no te lo van a dar, aunque sólo sea por llevarte más decepciones de las necesarias.

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  7. Hace tiempo leí eso de que hay dos tipos de personas: los que hacen regalos pensando en lo que le gusta a la persona a la que regalan, y los que hacen regalos pensando en lo que le gusta a ellos mismos.

    Y bueno, respecto al tema padre, yo también discuto bastante con el mío, simplemente porque en algunas cosas tenemos ideas opuestas y no me gusta que no me apoye, como tú dices. Al fin y al cabo, supongo que llega un momento en que hay que aceptar que ("a pesar" de padres) son personas, con todo lo que ello conlleva.

    :*

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