massobreloslunes: Vivir con Pablo

martes, 17 de diciembre de 2013

Vivir con Pablo

Vivir con Pablo es...

... irme a dormir con frío porque él no está y morirme de calor en cuanto entra en la cama.

... despertarme cuando él se acuesta, mantener conversaciones absurdas en el límite de la conciencia y arruinar mis ciclos del sueño para toda la noche.

... no poder salir de la cama por la mañana porque me atrapa con llaves poderosas y me dice: "¿pero dónde te creés que vas? Vos tenés que estar conmigo. Decíselo a tu jefe".

... preguntar qué significan dos de cada tres palabras que pronuncia, y asombrarme con la capacidad argentina para encontrarles sinónimos a los genitales y todo lo relacionado con ellos (por ejemplo, ¿quién adivinaría lo que quiere decir "acogotarse el pollo"?).

... no poder entrar en la cocina porque está invadida por frutas, verduras, germinados, cartones de leche de soja, la licuadora, la batidora y miles de botellas de agua mineral.

... tener ganas de ofrecerle palomitas y/o un babero cada vez que me quito (inocentemente) la ropa para ponerme el pijama.

... ver interrumpida la escritura por sesiones urgentes de mimo-time (os contará que yo le interrumpo más veces a él. Miente)

... recibir ofrecimientos generosos para ayudarme a sostener mi propio culo.

... tener un apoyo incondicional para comer chocolate, dormir siestas y autoproclamarme Emperatriz del Mundo.

... comer respondiendo las larguísimas encuestas sobre mí, mi pasado y mi futuro que se inventa sobre la marcha porque "gorda, yo quiero saberlo TODO de vos".

... estar lista para irme a dormir y no tener más remedio que sentarme con él a ver vídeos de escalada, porque no para de repetir "HOLY SHIT!" mientras mira a Ondra encadenar "La Dura Dura".

... sumar a mi desorden su desorden, multiplicarlo por dos y vivir en ello.

... ir siempre tarde al trabajo porque no me puedo resistir a esconderle notitas en el ordenador para que las encuentre cuando se despierte.

... haber tenido que aceptar por fin que quizá, pero sólo quizá, mi maravillosa bata de felpa morada para estar por casa no es la indumentaria más sexy del mundo.

... tener a alguien celoso de mi bolsa caliente de cereales.

... no poder mirar a Jackson Avery en Anatomía de Grey sin que él desee su muerte.

... proponernos ver pelis todos los fines de semana sin asumir que la escalada no nos deja tiempo para nada más.

... perder la objetividad sobre lo que escribo, porque para él es todo MARAVISHOSO y ME ENCANTÓ.

... ver la cara que pone mirando un vídeo de comer pulpos vivos, y luego aguantar que me diga que si yo sabía que no era bueno para él, ¿¿¿por qué le he dejado hacerlo???

... ser incapaz de entender cómo alguien puede pronunciar tan mal la palabra quillo [ki-i-i-o].


Vivir con Pablo es como si todos los días fueran la mañana de reyes.

Vivir con Pablo es como vivir a la vez con tu mejor amigo, con la Wikipedia y con un argentino ultra-sexy que quiere irse a la cama contigo.

Vivir con Pablo es lo mejor que me ha pasado en la vida.

Pablo incitándome a dormir la siesta para abusar de mí


[La idea me la dio este post de Lorz]

3 comentarios:

  1. Deja de vender ya a Pablo que no estamos enamorando de él!!jajjajajaa

    Que no, pequeeee!!Que es precioso todo eso que sentís, envidia de la sanota que me dais!

    Que el sueño continue...

    Chu!!

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  2. Pues a mí me da envidia pero de la mala O_O

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