massobreloslunes: Nicole Arbour y "Dear fat people"

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Nicole Arbour y "Dear fat people"

Pues resulta que hace poco vi en Facebook el vídeo más estúpido y ofensivo con el que me he topado en los últimos meses. Es un vídeo de una tipa que se hace llamar cómica y a la que no había visto nunca: una rubia con grandes ojos azules llamada Nicole Arbour.

No os animo a que lo veáis porque son seis minutos de vuestra vida que no vais a recuperar jamás. En lugar de eso, resumo: esta señora ha grabado un vídeo llamado "Dear fat people", es decir, "Querida gente gorda", mirando fijamente a la cámara con los ojos muy abiertos, hablando rápido al ritmo de algo parecido a una marcha militar y exponiendo la siguiente tesis brillante:

La gente gorda está gorda porque nadie les dice la verdad. Se han inventado expresiones como "Fat shaming" (avergonzar a alguien por estar gordo) o "body shaming" (avergonzar a alguien por su cuerpo) para justificar las malas elecciones que toman en la vida. Si estás gordo es porque no respetas tu cuerpo y no te importa tener enfermedades cardíacas o diabetes. Ella está aquí para hacer lo que deberían hacer tus familiares y amigos: recordarte que solo tienes un cuerpo con el que viajar sobre este planeta y que tiene que durarte toda la vida.

En medio del vídeo, cuenta una ¿anécdota? sobre una familia con obesidad que encontró en el aeropuerto. Explica cómo se le colaron para facturar, cómo fueron en carrito hasta la puerta de embarque y cómo el hijo se sentó a su lado en el avión y desparramó su grasa por el regazo de la inocente Nicole. Estoy casi convencida de que esto se lo ha inventado.

Finaliza toda esta sarta de idioteces crueles diciendo que ella en realidad no te juzga por estar gordo y que te quiere tal y como eres, pero que alguien tiene que decirte la verdad para que cambies, y que por eso está ella ahí. De nada.

Este vídeo me ha enfurecido hasta el punto de escribir un post como este, cuando yo procuro no engancharme nunca con discusiones de Internet porque no me aportan nada y saturan mi delicado espacio mental. Pero ver ese vídeo fue como si alguien metiera un líquido desagradable en mi organismo que tengo que sacar de una manera; un líquido negro, apestoso y maloliente como el alma de Nicole Arbour.

No sé por qué me molesta tanto. Hay millones de vídeos ofensivos en Youtube. Además, yo no soy demasiado políticamente correcta: puedo reírme casi de todo. Podría decir que me enfurece porque se atreve a juzgar y a hacer daño a la gente desde una posición de privilegio genético, y encima lo maquilla como preocupación por la salud ajena. Que me pone de mala hostia pensar que un montón de personas con obesidad y sobrepeso van a ver ese vídeo y a acabar, literalmente, llorando, porque ella pensó que era una buena idea para volverse viral y ganar seguidores.

Pero lo que más me enfurece es su estupidez. El no tener ni puñetera idea de nada: ni de humor, ni de comedia, ni de empatía; ni siquiera de lo que hace que le gustes a quien te sigue online. Construirá una carrerita mediocre en su canal, lleno de gente que, como ella, justifica sus juicios y su odio en aras del humor y de la sinceridad, pero nadie en su sano juicio, nadie en el mundo real, que quiera a alguien atractivo para su programa, o su serie, o su marca, la contratará jamás.

Y, por supuesto, no tiene ni idea de lo que ayuda a cambiar a la gente. Pero esto es lo de menos, porque Nicole Arbour no tiene ningún interés por ayudar a nadie más que a sí misma.

Para colmo, ha hecho de la sinceridad su bandera y piensa que la corrección política está matando a la comedia. No, Nicole: a la comedia la está matando gente como tú, que grita frente a una cámara en casa diciendo "¡eh, miradme, miradme!" y, como a nadie le interesa lo que tiene que decir, termina por leerse el "manual del joven youtuber viral" e insultando a un 35% de la población de su país para ser trending topic en Twitter. Divertida es Tina Fey. Ese es un coco brillante, surrealista y abrumadoramente gracioso. Tu humor, Nicole, es tan barato como tus bromas de "ese gordo huele a salchicha".

En fin, que lo que yo quería decir de verdad es que tengas sobrepeso u obesidad, peses cien kilos o doscientos, no te mereces que nadie te diga algo así. No te mereces que nadie te juzgue. Porque, como muy bien dice Whitney Way Thore, la pura verdad es que no tenemos ni idea de los demás. No sabemos si ese hombre de ciento cincuenta kilos ayer pesaba doscientos. No sabemos si esa chica que ha ganado diez kilos en los últimos años se está encontrando, de hecho, mejor y más sana que en mucho tiempo, o si esa mujer obesa baila mejor que tú y que yo.

Querido lector o lectora que no se siente a gusto con su cuerpo: eres suficiente tal y como eres, aquí y ahora. Te mereces las cosas buenas de la vida aquí y ahora, sin necesidad de esperar a ese futuro dorado e improbable que te prometen las dietas. Mereces el respeto de gentuza como Nicole, que a su vez también merece respeto como persona, imagino, en un planeta alternativo donde soy capaz de controlar mi ira.

Si consideras que tienes un problema con tu peso, y quieres leer algo que de verdad te ayude a cambiar, puedes echar un vistazo a los libros de Geneen Roth, que habla de alimentación emocional desde la experiencia, la empatía y el cariño. Pero solo si quieres.

Entretanto, los demás estaremos aquí para apreciar tu vida tal y como es ahora.

4 comentarios:

  1. Ay, internet, los trolls-gurús-wannabés...un dolor. A mí me pasa como a ti, me cabreo como una mona y como ya tengo bastante con lo que tengo entro en bucle negativo y destructivo, con lo que ahora mismo estoy haciendo un semi retiro espiritual y estoy llegando a la conclusión de que gilipollas siempre ha habido y siempre habrá. Ahora tienen más visibilidad, pero es que internet tiene eso, lo bueno y lo malo. Se ignora lo malo, se centra uno en lo bueno y el resto a correr.

    Pero sí, cabrea la intolerancia y lo que realmente me da miedo de esto es que dé excusas a gente con frustraciones a odiar a otros.

    Yo es que además soy un poco masoca y me gusta saber el modus-operandi de esta gente, y los observo, y claro, al final acabo creyendo que este mundo es una mierda, la gente es mala y esa mala onda se me pasa a mí también. Eso hay que cortarlo.

    Y el tema en cuestión, pues tienes mucha razón. Yo creo que mucha obesidad es realmente es causado por problemas emocionales. Es una barrera, una protección y qué carajo, si estás estresado emocionalmente o de otra forma, el cuerpo quiere energía para enfrentarse a eso. Además, la alimentación tan procesada no ayuda a controlar el peso, por mucha dieta que se haga porque se interrumpen las señales de la saciedad. Es un círculo vicioso.

    Recomiendo muy mucho el documental "Fed up" para que la gente vea los efectos del azúcar y de cómo muchos niños estadounidenses tienen problemas graves de obesidad y como lo están relacionando con un consumo excesivo (y tóxico) de fructosa.



    Rosana

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  2. Y por entradas como esta es por lo que te queremos (entre otras muchas razones).
    No estoy obesa y sólo con lo que has resumido se me ha hinchado la vena.
    Qué horror.
    Un abrazo,
    G.

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  3. Seguiré tu consejo: ni me molestaré en buscar el vídeo en cuestión. No seré una visita más en su canal.
    Lo que más rabia me da es cuando se hacen críticas así tan faltas de empatías, con tanto poco mimo, justificándolo que "es por tu bien".
    Un saludo.

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  4. Pfffff, pues no veas a una tal Yael Farache, que me trae a mí últimamente por el camino de la amargura.
    Los psicópatas existen, y no suelen ser asesinos en serie. Y deberíamos tenerlo más presente para protegernos de gente así.
    Marina, me has recordado mis muchos momentos de "no me merezco tal o cuál por estar gorda". Lo que me ha gustado es darme cuenta de que hacía tiempo que ya no me acordaba.
    Un beso a las dos, Marina y R.

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