massobreloslunes: Fanfiction

miércoles, 1 de febrero de 2017

Fanfiction

Si hay algo que me gustaría haber conocido en mi adolescencia es la existencia de la fanfiction: relatos que utilizan mundos y personajes de otros autores y los manipulan a su antojo. 

Qué feliz habría sido yo pudiendo escribir sin tener que imaginar demasiado: solo hilando diálogos, manipulando sentimientos y creando escena tras escena, sin el dolor de cabeza de parir una trama y a unas criaturas desde el principio.

Yo hacía fanfiction en mi cabeza, en realidad. Una de las más recurrentes era que Casper volvía a la vida y él y Christina Ricci, o como se llamara el personaje de la chica, se hacían novios. No podía tolerar la idea de que el monísimo Devon Sawa, vestido de blanco y con su peinado noventero de raya en medio, volviera a convertirse en un fantasma cabezón y traslúcido a las diez de la noche. Así que pensaba en ellos por la noche, tirada en la cama, pero antes de llegar a una conclusión satisfactoria, me quedaba frita.


Aún no entiendo del todo el mundo del fanfiction. Ni siquiera sé si "fanfiction" se escribe junto o separado. Me da la impresión de que tiene que ver con satisfacer esos anhelos que el escritor o el guionista coloca fuera de tu alcance porque son las reglas de la ficción, por alargar la temporada o porque un actor dimite y hay que matarle deprisa y corriendo (TE ESTOY MIRANDO A TI, SHONDA RHIMES).

Pero de repente puedes crear un mundo donde hacer desaparecer el anhelo de una patada. Y Harry puede estar con Hermione, y Sherlock con Watson, y puedes revivir a Mark Sloan o matar en la primera temporada al inútil de Ted Mosby. Y juegas con lo prohibido. Existen, aparentemente, subgéneros enteros de fanfiction con sexo o violencia explícitos, con orientaciones sexuales impensables en la obra original, o que mezclan vampiros con detectives y zombis con magos.

Es escribir sin reglas, por el puro placer de ver cómo se mueven los personajes de otros. Parece algo así como masturbación literaria. Y que les den a las reglas de la ficción. Que le den a que vale, ya sabemos que Casper se ha muerto, y no podemos resucitarle para siempre, porque sería muy raro, ¿qué dirían en el instituto? ¿Cómo se iba a hacer un pasaporte? Pero la vida ya es dura, así que por qué no usar la ficción para cumplir todos esos deseos que no nos atrevemos a mencionar en otra parte.

Me habría encantado pasar horas y horas de mi absurda adolescencia manipulando los mundos de otros.

Pero ahora soy mayor, y seria, y por Dios, qué vergüenza que me daría escribir la secuela apócrifa de Dirty Dancing, en la que Baby y Johny se casan y montan una escuela de baile; o mi versión de Puck, en la que se lía con Alboroto y tienen sexo secreto y desaliñado en el pensionado de Egeborg.

En serio, ¿soy la única que ve tensión sexual no resuelta ahí?

O, quien sabe: contar que en realidad Ana Frank no murió y que logró ser corresponsal de guerra en África y ganar un par de Pulitzers. Porque en mis fanfictions se ganan los Pulitzers tantas veces como A MÍ me dé la gana.

(No sé si lo de Ana Frank sería una falta de respeto) (Aunque, de hecho, Philip Roth escribió algo parecido a un fanfiction de Ana Frank, creo que en Zuckerman, encadenado)

Ahora tengo que escribir Novelas Serias, inventadas por mí al menos en un honroso treinta por ciento; el resto puede estar más o menos robado de aquí y de allá. De chicos de los que me enamoré un poco. De canciones que escucho todos los días.

Quién sabe. Quizá escriba fanfiction algún día. Parece divertido, y yo estoy mucho por la labor de divertirme últimamente. Así que puede que si os aventuráis por alguna oscura web me encontréis oculta tras un seudónimo de hombre, inventando romances secretos y prohibidos, haciendo trizas el anhelo que otros construyeron con tanto cuidado.

2 comentarios:

  1. Nunca había oído hablar de ello, pero suena bien. Muchos buenos personajes que desaparecen de un día para otro y te dejan esa sensación de...¿qué acaba de pasar? Usar la imaginación para darle a las creaciones de otro un final diferente... Me gusta. Muy interesante, gracias ^^

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  2. Me parto...
    Pero si, el fanfiction tal y como lo planteas parece es casi una terapia relajante y , sobre todo, con mucha menos presión que una ficción entera y verdadera.

    Por cierto soy Pérfida
    Un saludo coleguita

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