massobreloslunes: Mi niña y la lluvia

martes, 27 de agosto de 2019

Mi niña y la lluvia

Hoy Alana y yo hemos ido a hacer la compra. Al volver a casa nos ha pillado un chaparrón terrible y hemos tenido que refugiarnos en una cafetería. Ya era casi la hora de darle de cenar y acostarla, así que me preocupaba que se pusiera nerviosa. Sin embargo, estaba tranquila y entretenida entre mis brazos, alternando entre chuperretear un trozo de cartón y comerse una galleta de chocolate.

Creo que estaba tranquila por la lluvia. Se la quedaba mirando muy atenta y a ratos giraba la cabeza y me sonreía con la boca llena de galleta. A Alana no le gusta estar en brazos; siempre quiere escaparse y salir a explorar el mundo. Hoy no parecía importarle. Estaba ahí quieta sobre mí, absorbiendo el chaparrón con sus ojazos azules, tocándome con sus manitas regordetas para asegurarse de que no me había ido.

Después, cuando ha escampado un poco, hemos subido a casa por el camino que atraviesa el bosque. El agua de lluvia serpenteaba entre las piedras. «Mira, bebé —le he dicho—, esas son las piscinas donde se bañan los duendes», e inmediatamente me ha dado vergüenza contarle algo tan cutre porque ni siquiera sé de qué tamaño es un duende. Alana sacudía el manojo de llaves que yo le había dado para que se entretuviera. A ella no le importa que no sepa demasiado del tallaje fantástico.

A ella no le importan mis inexactitudes y mis errores. Imagino que de eso va crecer: lo que dicen tus padres te va importando cada vez más, hasta que, como te descuides, te pueden sacar de quicio con dos palabras. Lo pienso mucho eso cuando miro a mi hija. Veo esta etapa como un precioso y breve oasis de amor filial y me pregunto si me aguantará cuando tenga mi edad.

De momento, caminamos por el bosque. Comemos galletas. Se deja mecer por la noche antes de que la meta en la cuna mientras le canto una nana de los Beatles. Aguanta mis chaparrones de besos aunque se revuelva entre mis brazos pidiendo que la deje en el suelo. 

De momento, mi niña y yo miramos juntas la lluvia.


No hay comentarios:

Publicar un comentario