ANTES DE NADA: Por alguna misteriosa razón, no estoy pudiendo dejar comentarios en mi propio blog. Es un escándalo esto. Así que no penséis que soy una borde desagradable; espero poder solucionarlo en breve.
Hoy termino la serie final sobre mi detox digital con la última idea pija que voy a poner en marcha.
A saber:
Me voy a comprar un ordenador nuevo...
... y le voy a pedir a Pablo que me deshabilite la conexión a Internet.
Solo lo usaré para escribir y para trabajar offline.
Esto ya lo he probado antes y no me ha funcionado. ¿Por qué? Pues porque me compré un ordenador del año de la pera por 200 euros que pesaba una barbaridad y que en cualquier momento temía que muriera.
Ahora voy a cambiar de estrategia: me voy a ir a por uno tope de gama, probablemente un MacBook Air como el que tengo ahora, pero en otro color. La idea es que la usabilidad no sea un problema y me genere tanto placer y confianza como mi ordenador de ahora para que no surjan resistencias al utilizarlo.
«Pero, MARINA. Madre de Dios, qué es esto. Eres una pija privilegiada absurda que se va a gastar mil y pico euros porque no es capaz de no abrir WhatsApp mientras escribe y/o acarrear un ordenador pesado por el mundo».
Sí, lector, SÍ: admito de corazón mi derrota digital. Soy un fracaso humano-tecnológico, PERO tengo algunas cosas que decir a mi favor.
La primera es que ya comenté que estoy en fase a grandes males, grandes remedios, y que para mí no ser capaz de concentrarme en la escritura es un GRAN MAL. Muy malo, nivel traicionar a mi yo creativo y no cumplir los sueños de mi vida.
La segunda es que mucha gente no duda en gastarse miles de euros en, por ejemplo, una academia para estudiar oposiciones, solamente para «obligarse a seguir un ritmo» o razones parecidas. Otros pagan a coaches de productividad o psicólogos.
Yo creo (creo) que un ordenador sin Internet va a aumentar mi productividad literaria MUCHÍSIMO MÁS que un coach, y me va a salir por lo mismo o más barato.
Y la tercera es que el peor de los casos es que no lo use, pero si es así, en lugar de un ordenador chungo para tirar a la basura tendré uno que podré utilizar cuando se estropee el que tengo ahora o vender a un precio razonable.
Ergo: lo veo claro. Quería hacerme un regalo a mí misma para celebrar el cierre de Psicosupervivencia y va a ser este.
Y ahora sí que sí dejo de desbarrar sobre mi detox digital, que soy más pesada que una vaca en brazos.
PD: Lo he comentado medio de pasada, pero lo repito: seguiré escribiendo aquí. Será una de mis excepciones, aiunque tengo que ver cómo me lo organizo para que no me atrape un vórtice de distracción.

Yo, como te decía, por ahora creo que no lo necesito. Y con la productividad lo que me pasa es que me tengo que obligar a veces a descansar, imagínate.
ResponderEliminarYa nos irás contando.
Pd.: A mi me estaba dando problemas blogger para entrar a algunos blogs y lo arreglé borrando historial y cookies "desde el principio de los tiempos". No sé si te servirá, pero igual puedes probar.
Besos.