massobreloslunes: Oscura, pero mía

miércoles, 6 de abril de 2005

Oscura, pero mía

Así es mi habitación. Vivo en un piso de muy pocos metros cuadrados que da al patio interior por TODAS sus ventanas. Insisto: todas. Esto supone que aquí, para averiguar el tiempo que hace, miramos el cuadradito de cielo que se ve por la ventana del cuarto de estar, luego el que se ve por la ventana de la cocina, y contrastamos la información (casi siempre acertamos).

También supone que mi habitación, aunque es aceptablemente amplia y está cubierta de parqué cutre (el parqué forma parte de mis fantasías inmobiliarias desde siempre) nunca tiene la luz suficiente como para poder estar sin una lámpara encendida. De todas formas, es mía. El año pasado, en Barcelona, compartía habitación, y tenía que viajar libreta en mano por las bibliotecas de la Universidad para poder escribir tranquila. Ese año puedo ejecutar la acción fundamental de meterme en este cuarto, cerrar la desvencijada puerta y sentarme a escribir en la cama con el portátil en las rodillas.

Porque, como dijo Virginia Woolf, "para escribir una mujer necesita independencia económica y una habitación propia".

No sé muy bien de qué irá este blog, si acabaré contando mi vida o si me limitaré a relatar lo que significa para mí ser [un intento de] escritora. Lo que sí sé es que tener un blog me hace sentir mejor, aunque no lo lea nadie. Si escribís, o escribir forma parte de vuestras fantasías más salvajes, o una vez escribísteis un poema para la niña que os gustaba a los diez años, me gustaría conoceros.
Sin más, hasta pronto.

4 comentarios:

  1. Pues has visto ya, que ha dado sus frutos correctamente ;)
    No puedo dejar de leerte!

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  2. He querido venir hasta aquí a leer cómo comenzaste todo esto porque yo también he comenzado un blog, nacido de una imperante necesidad de escribir. Enhorabuena por la calidad de tus publicaciones.

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  3. Nunca sabes a dónde te lleva la curiosidad. Estaba hurgando en Google sobre las frases típicas esas que andan por ahí sobre los lunes y justo encima veo la puerta a tu blog llamado "massobreloslunes" y pensé que tendrías la exclusiva, pero lo que he encontrado es un auténtico tesoro para mis ojos. Miré por encima los escritos más recientes y me dije, que va, esto merece ser leído por el principio. Y aquí estoy, conociendo a la anfitriona de este magnífico blog, supongo que sumándome a una larga lista de seguidores, tal vez a la cola, pero sintiéndome como si estuviera en primera fila.

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  4. Hola Marina,

    Aquí me hallo, atrapada desde ayer por la noche leyendo entradas de este blog. Me he quedado literalmente enganchada con tus historias. Quería saber cómo empezó todo y esta primera entrada me ha hecho sentir mucha morriña de cuando yo estudiaba y compartía piso en la Vila. ¡Qué tiempos! Pero a ver, siendo franca, sé que no todo es tan bonito como mi cabeza lo pinta: agobio con el espacio, falta de luz, cocina de chiste y algún que otro mal de amor no hicieron la estancia tan idílica como ahora la recuerdo, y fíjate, no puedo evitar sentirme así ahora. Qué caprichosa es la memoria. Creo que es porqué en esa época el futuro parecía menos importante y el presente más trascendental. Todo era importante (menos la universidad, je) y sin embargo, ahora volvería atrás para darle un par de sopapos a esa estudiante descerebrada y le advertiría de que se pusiera las pilas, porqué yo vengo del futuro y sé que ahí las cosas no son precisamente más fáciles y que cuanto más preparada esté, mejor.

    Ahora, con 32 años, pienso que no me ha ido mal, pero no puedo evitar pensar qué hubiese pasado si mis tardes hubieran estado en la biblioteca hincando codos y no llorando por los rincones porqué el chico que me gustaba no me hacía caso. Pues seguramente ahora te estaría escribiendo desde mi propia consulta de psicología, con un máster bajo el brazo y, ¿quién sabe? Pensando ya en tener a mi primer churumbel. Pero no. Me encuentro intentando remediar lo que no pude y queriendo hacer todo lo que tuve tiempo ’infinito’ de hacer, todo así de golpe, en un breve espacio de tiempo, espacio que me asfixia. Que no me da la vida precisamente, pero me hace sentir mejor que no ir hacia ninguna dirección o lo que es peor, seguir la dirección equivocada. Por lo menos ahora sé que estoy haciendo lo correcto; ni más ni menos que lo que en el fondo siempre quise hacer.

    Bueno, esto parece un desahogo, pero mi comentario iba dirigido a felicitarte por esa constancia con el blog y lo mucho que me he emocionado con algunas entradas :).

    Saludos.

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