massobreloslunes: Pensamientos que no vienen a cuento inducidos por el estudio, toma I

viernes, 15 de junio de 2007

Pensamientos que no vienen a cuento inducidos por el estudio, toma I

¿Por qué es tan emocionante recordar la primera cita? Yo a J. le interrogo de vez en cuando sobre la tarde en que el amor (o algo parecido) nos hizo suyos: qué pensó cuando me vio, cuándo decidió que me iba a meter cuello, etc, etc. Es un poco como tener el making off: saber qué había detrás de las cámaras, qué ases se guardaba él en la manga.

Algunos terapeutas de pareja recomiendan revivir el primer encuentro para fomentar la actividad sexual. Yo a veces (no se lo digáis a mi dulce novio) cierro los ojos mientras le beso e intento reproducir la sensación de la primera vez; es complicado, la verdad, porque hasta a besar a una personita fascinante y sensual como es él se acostumbra una, pero a veces lo consigo; por un momento, se corre el velo de la costumbre y de lo conocido, y me parece que me precipito por primera vez hacia sus labios, que extiendo por primera vez las manos bajo su camiseta y aspiro por primera vez su olor a hombre interesante.

¿A qué viene todo esto? Veamos, queridos lectores: una está de exámenes y se ha propuesto no interrumpir su relativamente cotidiana descarga de palabras, pero esto va a ser al precio de que yo me siente cada cierto tiempo en el ordenador de la biblioteca pública y descarge lo primero que se me pase por la cabeza, sin darle demasiadas vueltas y sin pararme a corregir, que si no pierdo el tiempo y se me va a la mañana en darle a la tecla. Y llevo varios días con la sensación de que va a pasar algo y no sé qué es, aturdida y meditabunda como si mis neuronas hubieran decidido ponerse en huelga de celo. Así que quería que mi momento de hoy frente al teclado me recordara algo bonito. Como conocer a J., que fue tan emocionante, tan de novela rosa de puro romántico, que a veces me entran ganas de desconocerle para poder vivir de nuevo lo que sentí al llegar al Lisboa y verle ahí sentado, todo feliz, con esa manera que tiene de andar por la vida como si el mundo le perteneciera o, aún mejor, como si el mundo fuera una extensión de su terraza del Albaycín y él pudiera pararse en cualquier momento a disfrutar de la vista.

Y sin más, vuelvo a la ardua tarea de introducir conocimientos en mi ligeramente desproporcionada cabeza.

4 comentarios:

  1. Hola!!
    Lo de la primera cita es importante, fijo!
    De eso hablé yo el día de mi boda, el pasado 1 de junio. Y es que ese día se cumplían 9 años de nuestra primera cita. Para que veas.
    Veo que has cambiado la plantilla. Me gusta!
    He vuelto ya de mi viaje de novios. Estuve por el sur, pero no en tu ciudad... bajé a Cádiz y Sevilla. Espero bajar más veces a Andalucía. Me ha encantado.
    Un beso.
    Salud/OS!

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  2. de acuerdo con elvania, la primera cita...crucial...me hace falta leerte mas pero te comprendo asi que mucha suerte estudiando!

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  3. Cuando vinisteis a verme a Salamanca le dije a la Met y al Chorbo que se dieran un beso como si nunca antes se hubieran besado y como si nunca más se fueran a besar. Tenían que intentar que fuera su mejor beso.

    Por cierto cuando tengas tiempo, contéstame el mail!!!!

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  4. El tal J, nunca aparece por aqui ¿no? ¿seguro que no te lo inventas?
    ¿o es que pasa de comentarte?
    dios le da legañas a quien no tiene pestañas...

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