Ayer me llamó mi madre unas cuantas veces para ver cómo estaba.
- Pitu, ¿quieres que vaya a cuidarte?
- (sonido ininteligible).
- Bueno, si mañana sigues malita voy para allá.
Obviamente, esta mañana me encontraba mucho mejor.
- Pitu, ¿voy para allá?
- No, mami, de verdad, estoy mejor. No merece la pena que vengas ahora.
Dos horas después.
- Pitu, estoy en Granada.
- ¡Pero si ya no tengo fiebre!¡Si me encuentro bien!
- Voy para tu casa. Y te he traído sopa.
Si una madre se propone cuidarte, no intentes oponerte. Tendré que ponerme otra vez el pijama y concentrarme en subir la fiebre para que no piense que ha hecho el viaje en balde.
(Adorable mamá...)
Y lo contenta que estarás, ¿qué?.
ResponderEliminarAsí que "Pitu", ¿eh?.
Jijiji!
Salud/OS!
Caldito materno casero, y sólo de verduritas (con lo que cuesta amaestrar a las mamis para que quiten el pollo)?
ResponderEliminarQué suertuda!