massobreloslunes

jueves, 14 de febrero de 2008

Querido J.:

Vale que no me mandes flores porque se chuchurren y no merece la pena.
Vale que no salgamos a cenar, porque en casa estamos más tranquilitos y nos sale más barato.
Vale que no me regales nada, porque dices que hoy es el día del Corte Inglés y porque, en cualquier caso, tú ya has cumplido de sobra.

Pero como este año no me felicites antes que yo a ti, te la cargas.
Que una va de alternativa pero también tiene su corazoncito.


Estás avisado.


6 comentarios:

  1. Amiga mía, hoy hablamos todos de lo mismo.
    Yo a las 0:00 ya estaba entregando el regalo, no vaya a ser que luego me comiese el marrón...
    Salud/OS!

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  2. A mí no me felicitó naiden y no me siento mal xD
    Le den a san cortinglés!

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  3. Nonono, Andrés, estoy totalmente en contra de eso. Cuando uno tiene una novia estupenda como yo y sexo relativamente frecuente, tiene que agradecerlo de alguna forma, aunque sólo sea plegándose a estúpidos convencionalismos.
    Además, el problema es que siempre se identifica regalar con gastar dinero, y no tiene por qué ser así.

    El_Vania, qué romántico tu post :) No te comenté porque no tenía tiempo, pero lo leí y me encantó.

    Besitos a los dos.

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  4. Bueno, yo es que soy un ñoño pegajoso insoportable todo el año (tuviste ocasión de presenciarlo y sufrirlo durante un año). Si me exacerbara un poco más en San Valentín, mataría a mi amada de diabetes.
    Aún así, tienes razón, lo que no puede ser es que todo el mundo tenga cariñitos aunque sea por un convencionalismo y tú no!
    besicos mil

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  5. Cuando uno se arrastra por la hierba y luego pica todo el cuerpo.
    ¿Pero qué más da eso?¿Cómo no te ibas a arrastrar y revolcar, a hacer la croqueta?
    ¿Cómo no ibas a hacerlo?

    A veces hay que llegar lejos para degustar un buen pradote de hierba.

    Entonces llegas y da igual todo, da incluso el 14 de febrero. Ese es el día.
    Ya que habéis llegado hasta aquí.

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  6. pero si... andrés, eso de la diabetes es un mito.
    Siempre se puede un poco más, con algo pequeño y sencillo. Lo que pasa es que uno va y piensa que no y luego pasa lo que pasa. Por cabezón, por no dejarse un poco ante un inocente capricho, por capullo, por desagradecío... paaaaam, rayo divino te parte en dos, en forma de novia farruca que no está nada contenta al otro lado del teléfono.
    Lo siento, mi amor.

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