massobreloslunes: Justicia poética (III) (y fin)

viernes, 27 de junio de 2008

Justicia poética (III) (y fin)

Esta historia empieza aquí y continúa aquí.

V

Al final, el jurado falló a favor de los demandantes, y la jueza, una afroamericana poco agraciada que había intentado sin éxito que la quisieran por su interior, condenó a medio Hollywood a pagar unas cantidades desorbitadas a la AVICOR. Éstos, en un gesto que les honra, donaron gran parte del dinero a la Fundación Corazones Rotos, destinada a ayudar, al menos en lo económico, a otras víctimas del gran engaño hollywoodiense. La Fundación lo mismo pagaba una semana en un spa para que el afectado se relajara y se olvidara de su amor perdido, que cubría el seguro médico en caso de daños físicos o costeaba las bajas si el dolor impedía trabajar al afectado.

Gary Osman encontró a otra mejor amiga. Lesbiana.

Tracy Mitchell se apuntó a un seminario sobre “El amor en la vida real: más allá de la Red”. En él aprendió mucho sobre habilidades de seducción y se convirtió en una consumada devorahombres. Le partió el corazón a K.

Angus McDonald, que ahora es rico, no ha tenido problemas para acostarse con todas las chicas guapas de su instituto.


Eva Méndez aún busca el amor; entretanto, se ha hecho fan de las pelis de Bruce Willis.

Meg Ryan se ha mudado a Europa a hacer películas de cine independiente. Aún intenta que Almodóvar le de un papel.

8 comentarios:

  1. Vaya, ya me rompen el corazón hasta en la ficción.

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  2. Lo he hecho para proporcionarle a ud una vez más la oscura satisfacción de la desdicha.
    Pero con cariño :*

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  3. No me imagino a Meg en una de Almodóvar.
    Me quedo con Carmen Maura, qué carajo!!
    Salud/OS!

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  4. Qué historia más divertida,jejeje.

    Y encima como he estado desconectada unos días la he podido leer del tirón...

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  5. Seguro que usted tiene la culpa de esto. Linko..

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  6. Sé que llego tarde, pero a mí una vez me dijeron que Meg Ryan había hecho solo una película en su vida. Y que cada año le cambiaban el nombre y la reestrenaban.

    Cosas más raras se han visto.

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  7. ¿Ein? ¿La culpa de qué? ¿Qué dices, Martin?

    Neikos, tu hipótesis se sostendría de no ser por el uso abusivo que ha hecho nuestra heroína del colágeno y el bótox, y que no dejan ninguna duda sobre el transcurrir del tiempo entre una y otra película. Es una pena, porque era una chica muy mona. Pero vamos, que a mí me cae bien, por eso he hecho que al final se redima y la he dotado con un carácter poderoso.

    Besos.

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  8. http://www.elpais.com/articulo/cultura/Hollywood/entra/crisis/temor/huelga/actores/elpepucul/20080630elpepicul_2/Tes

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