massobreloslunes: Amor Fatal: Una obra en un acto

martes, 9 de septiembre de 2008

Amor Fatal: Una obra en un acto

PERSONAJES

ÉL

ELLA

EL BRUJO

El escenario es más bien sencillo, con estética de proyecto de audiovisuales. Hay una mesa con un ordenador, preferentemente un Mac. El Brujo lleva el pelo corto, gafas de pasta, camiseta blanca y vaqueros de diseño. Está sentado frente al ordenador y su expresión es seria, contenida. Durante los primeros minutos sólo se escucha el click del ratón.

Entran Él y Ella. Son guapos, jóvenes, y van vestidos de forma sencilla, con ropa favorecedora pero poco estridente.

ÉL: (tímidamente) Hola...

El Brujo continúa con su trabajo.

ÉL: (un poco más fuerte) ¡Perdone!

El Brujo, sin apartar la vista de la pantalla, levanta una mano indicándoles que esperen. Después de unos minutos de silencio en los que Él y Ella se miran y gesticulan, como si pensaran en irse, el Brujo habla.

BRUJO: Contadme.

ELLA: Esto... ¿podemos sentarnos?

BRUJO: ¿Tú ves sillas?

ELLA: (ofendida) Entiendo... (dirigiéndose a Él) Mira, casi mejor nos vamos.

ÉL: (a Ella, poniéndose un dedo sobre los labios) Shhh... (Al Brujo) No le haga caso. Necesitamos su ayuda de verdad... Nos hace usted mucha falta.

BRUJO: Adelante, decidme.

ELLA: Verás, tú, Brujo, o como te llames...

ÉL: (interrumpiéndole) Mejor hablo yo, ¿vale?

ELLA: Vale... (se cruza de brazos, un poco enfurruñada).

ÉL: Pues verá, señor Brujo... perdone que le llame así, es que no sé su nombre.

BRUJO: Lo del nombre es un poco como lo de las sillas. Continúa.

ÉL: Pues resulta que nosotros tenemos un amor fatal.

BRUJO: ¿Cómo de fatal?

ELLA: Pues fatal... fatal, vaya.

ÉL: (dirigiéndose a Ella) Tampoco exageres... (al Brujo) digamos que bastante, lo suficiente.

ELLA: Fatal de juntarnos y separarnos y volvernos a juntar, y pelearnos y decir que lo nuestro no tiene futuro, y vernos a escondidas, y quedar para tomar café y acabar en la cama.

ÉL: Fatal como la poesía: "ni contigo ni sin ti tienen mis males remedio".

ELLA: O como la canción: "No debía de quererte..."

ÉL: "...y sin embargo..."

ELLA: Pues eso.

BRUJO: Entiendo... Y entonces, queréis cambiarlo por...

ÉL: Pues no lo tenemos muy claro.

ELLA: Habíamos pensado que a lo mejor tenía ud. un catálogo, o algo así.

BRUJO: ¿Un catálogo? Pero ¿tú qué te crees que es esto? ¿IKEA?

ELLA: Vale, vale, perdón...

ÉL: Entonces... No sé, ¿un amor normalito?

BRUJO: Define "normalito".

ÉL: Veamos... un amor de quererse normal, supongo. De cogerse de la mano, de ir a comer a casa de los suegros...

ELLA: Uno de "hasta la muerte nos separe".

EL: Eso, justamente eso.

BRUJO: No sé si sois conscientes de lo que eso implica.

ELLA: Tranquilidad, supongo, ¿no?

ÉL: Sabemos que perderemos un poco de emoción...

ELLA: ... pero es que no podemos más.

BRUJO: Permitidme que os enseñe algo.

El Brujo se levanta de la mesa. Él y Ella dan un paso hacia atrás. El Brujo utiliza un pequeño mando para proyectar una película en la pared del fondo. La película muestra a Él y Ella en diversas situaciones bucólicas: paseando de la mano, viendo la televisión abrazados en el sofá, intercambiando regalos en una mesa de restaurante mientras suena la música de un violín. Él y Ella ponen expresión de horror, pero se aprietan la mano en señal de apoyo.

BRUJO: (apagando el proyector) Ahora que sabéis lo que os espera, ¿estáis seguros de que queréis seguir?

Él y Ella se miran y asienten, en silencio.

ÉL: Si le digo la verdad, señor Brujo... esto no es vida.

ELLA: Se llamará amor fatal, pero ni siquiera es amor.

BRUJO: Está bien... puedo hacerlo, pero tendré que formatearos.

ÉL: ¿Qué?

BRUJO: ¿Creéis que podéis tener un amor normalito, como tú lo llamas, con todos esos recuerdos en la cabeza? ¿Qué va a pasar cuando os echéis en cara vuestras peleas anteriores? ¿O cuando deseéis volver a la emoción de lo prohibido, a las mariposas en el estómago?

ELLA: ¡Pero yo no quiero olvidarme de todo!

ÉL: ¿No hay una solución intermedia?

BRUJO: No. O formateamos, o tendréis que montároslo en analógico.

ÉL: ¿Analógico?

BRUJO: Sí, claro. Por el procedimiento de siempre. Hablar, aceptarse, perdonarse, toda esa mierda de autoayuda. Los hombres son de Marte y las mujeres de Venus, ya sabéis. Pero ahí yo ya no puedo ayudaros.

ÉL: Entiendo.

Él y Ella se miran de nuevo, dudosos. Cuchichean entre sí.

ELLA: Pues casi que nos lo vamos a pensar....

ÉL: Sí, la verdad es que sí.

BRUJO: No sois los primeros que lo hacéis. Allá vosotros.

ÉL: Perdone por haber malgastado su tiempo...

ELLA: Eso, perdone.

Pero el Brujo ya ha vuelto a su ordenador e ignora su presencia. De nuevo, sólo se escucha el click intermitente del ratón. Como quien escapa de un peligro inminente, Él y Ella salen del escenario.

4 comentarios:

  1. Uhm.
    Me ha gustado, había cosas que me resultaban muy familiares...

    Pero ¿esto quiere decir algo... más allá del recurso literario? ¿Que habeis vuelto J. y tu, o estáis en plan tormentoso? (jo, me sale la vena Salsa Rosa, no lo puedo evitar :))

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  2. Pienso que de haber pegado un tirón al cable de alimentación del ordenata, otro gallo hubiese cantado...
    Salud/OS!

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  3. Si yo hubiera sido el BRUJO, les habría formateado, sin duda. ¡Ah! y ni siquiera les habría preguntado. ¡Para qué!

    Genial, niña.

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  4. Es que el amor sin la incertidumbre no es amor,jeje. Aunque de esa manera resulte más duro ...

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