massobreloslunes: Mi nidito de soltera

jueves, 6 de mayo de 2010

Mi nidito de soltera

Voy a tener mi propio piso. Un piso para mí sola. Un piso entero.

La idea me aterra y me fascina al mismo tiempo. ¿Qué voy a hacer cuando todos los objetos me pertenezcan? ¿Cuando todo lo que haya dentro de la casa sea responsabilidad mía? ¿No será demasiada casa para tan poca niña?

Sin embargo, no sé, tengo la intuición de que vivir sola me va a encantar. Creo que soy ese tipo de persona. Así que mientras espero para incorporarme y para mudarme a mi casita nueva, imagino cómo va a ser cuando lleve habitándola el tiempo suficiente.

- Tendrá un montón de tazas grandes y bonitas. Ninguna de ellas estará desportillada o rota. Todo lo roto o lo desportillado que no pueda arreglarse irá a la basura. Utilizaré mis bonitas tazas para hacerme colacaos, infusiones y tés.
- Compraré un montón de libros que irán llenando todas las estanterías, y cuando la gente venga diré "uf, dentro de poco me voy a tener que salir para que quepan los libros, debería regalarlos". Pero no los regalaré.
- Habrá macetas en las ventanas. En realidad, soy un desastre de jardinera, pero esta vez lo intentaré en serio. Plantaré geranios de colores, albahaca para cocinar y hierbabuena para el té.
- Siempre habrá una manta en el sofá.
- Escribiré en la mesa del salón aprovechando que nadie va a aparecer para interrumpirme charlando o poniendo la tele.
- Mis cuchillos estarán siempre muy afilados. Esto puede sonar siniestro, pero tiene más que ver con la cocina que con el asesinato.
- Compraré sartenes buenas para que no se quemen los crepes.
- En general, compraré muchísimas chorradas para cocinar, y también muchas especias.
- Tendré mucha comida de reserva en la despensa, porque no compartiré el espacio con nadie más. También podré congelar mucha comida en mi congelador.
- Colocaré una pizarra y escribiré en ella la lista de la compra con tizas de colores.
- Habrá varias alfombras y me compraré una aspiradora para que no estén siempre llenas de polvo.
- Estará llena de cajones y puertas que puedan cerrarse para ocultar mi desorden.
- Dormiré en un lado de la cama de matrimonio, pero cambiaré de vez en cuando, según mi estado de ánimo.
- Habrá alfombritas al borde de la cama para no tocar el suelo frío con los pies en invierno.
- Mi mesilla de noche será muy grande y tendrá cajones y estantes para poder colocar los libros y los cachivaches que vaya acumulando.
- En invierno tendré el nórdico más calentito del mundo.
- Colocaré un gran tablón de corcho para colgar fotos y chorradas, como cuando tenía 15 años.
- Habrá muchas fotos por toda la casa.
- Tendré una tetera de latón con sus correspondientes vasitos de colores, pero me echaré el té en mis maravillosas jarras para infusiones.
- Si no es posible tener calefacción central (que es lo suyo) pondré una mesa camilla con un brasero.
- Siempre habrá cosas ricas de picar, zumos, vino o cerveza para quien quiera. Será una casa muy hospitalaria.
- Tendré muchas mantas de repuesto por si alguien quiere venir a dormir, para que no pase frío.
- Habrá frigopoesía en la puerta de la nevera.
- Pondré a menudo música para cocinar y para limpiar, pero no para leer o escribir.
- Habrá un rincón de meditación, aunque no tengo claro dónde voy a montarlo.
- Tendré un tocador y colocaré encima mi colonia, mi maquillaje, mis pendientes y mis pulseras. En los bordes del espejos habrá fotos y notas.
- Compraré un mueble sólo para los zapatos. Y montones de zapatos. ¡Yupi! ¡Zapatos!
- Tendré un gran perchero de madera para las chaquetas, los pañuelos y los bolsos. Aunque de los bolsos paso un poco, en realidad. Soy más de zapatos.
- Me echaré la siesta en el sofá. Siempre. Y me iré a dormir allí cuando tenga insomnio.
- Organizaré cenas muy ricas. Si consigo hacer amigos, claro. Si no, me haré cenas muy ricas para mí, y cuando esté triste comeré langostinos a solas en mi sofá mientras veo Bones.
- Habrá ceniceros bonitos, aunque yo no fume. No me importará que la gente fume en mi casa, pero no dejaré que nadie eche la ceniza en los vasos o en los platos.
- Habrá una guitarra y, si consigo comprármelo algún día, un piano electrónico, pero no permitiré los instrumentos de percusión.
- Aún no tengo decidido si voy a usar mantel o hule.
- Los vasos serán muy grandes, como los de las pelis americanas.
- Será una casa tan bonita y acogedora que no me dará ningún miedo dormir sola en ella.
- No tendré teléfono fijo. Si sucumbo y lo pongo, lo descolgaré de vez en cuando.
- No creo que ande desnuda por la casa. Al menos estando sola. La idea no me simpatiza mucho, no sé por qué.
- Habrá un ganchito para colgar las llaves y no volverme loca buscándolas antes de salir.
- El dormitorio estará hecho un desastre, pero intentaré mantener el salón ordenado.
- Compraré detergentes y limpiadores super potentes para que dejen olor a fresquito.
- Utilizaré suavizante de melocotón y flores del limonero.
- Pondré velas y quemadores, pero incienso no, que me da dolor de cabeza.
- Será una casa muy de chica. Los objetos y los adornos serán morados, rojos, azules, verdes, rosa... Y olerá también siempre a olores de chica, como a vainilla, a caramelo o a mi colonia.
- No acumularé trastos. Tiraré todo lo viejo y lo que no me sirva.
- Tendré una gran mesa de estudio pero, como ya he dicho, acabaré escribiendo en la mesa del salón.
- Colocaré un espejo de cuerpo entero donde me veré alternativamente divina y gorda. Quizá lo truque para parecer alta y flaca, como en los probadores de Mango.
- Habrá servilletas y papel de cocina; nada de usar papel higiénico para todo.
- La luz será indirecta y vendrá de muchas lámparas y flexos.

Voy a parar ya, porque se me siguen ocurriendo cosas y voy a necesitar media vida para acondicionar el piso. Prometo revisar este post dentro de unos meses para ver si voy cumpliendo mis propósitos.

1 comentario:

  1. Ay Marina, justamente yo me estoy mudando ahora a un piso sin muebles, así que la lista es máaaaaas larga! Pero me alegra volver a leerte y que tu escritura siga siendo tan bonita como siempre :_)

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